Por:
Camilo Crespo.
El video en directo se puede ver en el Canal de
YouTube de Libertad8 :
www.youtube.com/channel/UCWTVbuYiRiobV2vUfpvJzUg
O directamente en: https://www.youtube.com/watch?v=u3hJZcap4uQ
Antes de que comenzara MAL8 hace ya más de diez años, la
escena de Madrid de Canción de Autor estaba agonizando. Yo regresaba tras
cuatro años fuera de la ciudad, donde encontré un desierto donde antes había
mucha vida. Crear MAL8 fue mi forma de reanimar esa escena local de la capital.
Parece que funcionó. Si la escena de Canción de Autor de la capital funciona,
eso se transmite a las provincias, incluso a ultramar (Gonzalo Hormigo
explicaría esto mucho mejor que yo). Los talleres son una de las actividades
más importantes para mantener esa escena viva, cuantas más canciones hagamos,
mejor nos saldrán, y la Canción de Autor tendrá más calidad. Por eso es muy
importante que fomentemos la participación en los talleres, tanto en la escena
local como en la nacional e internacional. Es una de las cosas buenas que trajo
el confinamiento, el formato online nos conecta con el mundo entero. Sería
maravilloso que en el próximo taller participaran personas de todo el país y de
todo el mundo. De momento han sido cuatro las participaciones en esta edición
online, no sé qué dirá Camilo Crespo cuando participen doscientas personas...
Ya veremos qué hacemos, de momento disfrutemos de lo que a continuación nos
cuenta Camilo, la espectacular tarde que vivimos el pasado martes en el taller
"Vuelvo". Definitivamente hemos vuelto.
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Andrés Sudón (coordinador y
presentador del Micro Abierto).
“Oremos”.
Buenas tardes. Las crónicas
de los talleres resultan fáciles. Aparte del hecho de que las letras las aportan
los propios autores, todas las canciones son desconocidas. Se pueden estudiar
recién arrancadas la planta, muy vivas. Pero es que además todo el mundo hace un esfuerzo extra de
composición para que su canción sea mejor que la hecha anteriormente. Y el resultado es magnífico.
Andrés pide que para que de
tiempo, hay que evitar las presentaciones y procurar estar lo mínimo en el
escenario. Andrés tiene los nervios a flor de pie. ¡Viva la adrenalina! Y
también está emocionado, deseando enseñar su canción. Explica que se ha
empezado antes para que quepa más gente. Saluda a los onlainers, se cae una guitarra, dicen que no se está emitiendo,
pero sí se está emitiendo. Estupendo para los nervios de Andrés. Explica el
protocolo y da paso a la primera tanda, que empieza con él mismo.
Andrés Sudón.
Una composición que me recuerda más al Andrés Sudón de Consciencia. Una melodía
bella con sus letras tan personales y rompedoras. Su mensaje sigue siendo la personal
búsqueda de su razón de ser y estar. Una canción delicada. Andrés tiene
facilidad para crear melodías hermosas apoyadas en acordes extraños,
consiguiendo un equilibrio perfecto entre el caos y el sosiego.
Quiero volver a
escribir canciones
Que nos hagan
ruborizar,
Quiero volver a volar
palabras
Que nos estallen en las
caras.
Una montaña de verbos
muertos
Alrededor de mi cano
cerebro,
Un agujero de cultura
En mi alma-cubo de
basura.
Quiero pensar que
vuelvo,
Quiero escribir que
vuelvo,
Quiero gritar que
vuelvo
A estar sin mí.
Quiero volver a
esgrimir canciones
Que nos molesten, que
nos despierten,
Dejar de alejarme de la
gente,
Dejar de no tocarles
los cojones.
Invoco a todas mis
buja-musas,
Arcanos cabreados, ira
pura,
Que vuelva todo mi
deseo en masa,
A ver si sacan a mi voz
de casa.
Quiero pensar que
vuelvo,
Quiero escribir que
vuelvo,
Quiero gritar que
vuelvo
A estar sin mí.
Me necesito tanto
ahora,
Sólo cocino y pongo
lavadoras,
Con los enigmas del
amor resueltos,
Tengo pendiente hacer
un mundo bueno.
¡Te necesitamos tanto
ahora,
Toma el bolígrafo y
suelta la polla!
Iluso cantautor
anti-triste,
Era mentira que el
dolor no existe.
Quiero creer que
vuelvo,
Quiero saber que
vuelvo,
Quiero jurar que vuelvo
A estar aquí.

El siguiente es Curro Rumbao. El mejor blues castellano
que hemos oído. Tenia que ser él. Nos da un pase con el cilindro de slide.
Acompañado por los cascabeles de pie. Su voz es perfecta también para el blues.
Es un buen compositor, un buen músico un
buen artista. Y sé que aún no conocemos al Curro Rumbao que vendrá. Una de las
mejores cosas de esta época tan fructífera de los micros abiertos es ver crecer
y crecer a la gente. Es maravilloso.
Ya conozco este camino
Tantas veces lo he
recorrido
Se me de memoria cada
escondrijo
Ya conozco este camino
En uno y en otro
sentido
Puedo reconocer todos
sus ruidos
Ya conozco este camino
Aquí nunca me he
perdido
Ya he practicado mucho
este rito
Ya conozco este camino
Quise dejarlo en el
olvido
Fracaso en cada
intento, lo admito
Se hace más oscuro a
cada paso que voy dando
Pero ya se hacerlo con
los ojos cerrados
Se guiarme con los ecos
que oigo del pasado
Nunca he podido
acallarlos
Y vuelvo esperando
haber aprendido algo nuevo
Y vuelvo deseando que
todo haya sido un mal sueño
Y vuelvo convencido de
que volveré hacer este sendero
Y siempre vuelvo porque
sé que el camino llevo dentro
Ya conozco este camino
Y se bien por qué he
venido
Y se bien que no
termina, es mi sino
Ya conozco este camino
Este que es mío, solo
mío
Es todo lo que me queda
cuando llega el frío
Y pienso en cada paso
que hasta aquí me han llevado
Y me pregunto en cuál
de ellos he errado
Si es mi voluntad
aquella que aquí me trajo
O si alguien es quien
me ha condicionado
Y vuelvo esperando
haber aprendido algo nuevo
Y vuelvo deseando que
todo haya sido un mal sueño
Y vuelvo convencido de
que volveré hacer este sendero
Y siempre vuelvo porque
sé que el camino llevo dentro

Marco Vacío
es el tercero. Comenta que el último taller que hizo fue “Vacío” y le mola que
este sea “Vuelvo”. Mientras empieza, hace como se que se afeita con el cable y
continua enchufándolo. Se sale de la norma pero solo un poquito. Y es que sus
letras son demasiado complejas de encajar. Pero hay que reconocer su genialidad profesional (hay genios que
andan muy perdidos, pero Marco nos brinda un montón de estímulos visuales,
vocales y guitarreros). Musicalmente la canción tiene un ritmo que me recuerda
en el aire a Take Five. No. No se parece en nada, pero tiene esa alegría, ese
romper ritmos.
Me quito la barba, me
limpio con fairy el sobaco
Vuelvo a la carga, no
hay tiempo pa sonorizar.
Enchufo la guitarra:
one, two, three, probando
Me pido un chupito que
no voy a poder pagar.
Posteo en las redes que
vuelvo y se vienen cositas
Me pego con el
algoritmo, no puedo ganar.
Posteo en las redes que
vuelvo y no lo lee ni piter
El puto algoritmo aún
no sabe que voy a petarlo.
Ouououou
1,2 check check 1,2
Me lío la manta a la
espalda aunque sea verano
No puedo con esta
guitarra me va destrozar
Vuelvo a la carga sin
ganas, tarde y protestando
Respiro un segundo en
silencio antes de reventar
Pendiendo de un hilo,
qué coño hago yo aquí colgando
Mi sangre me deja, ni
ella se queda a escuchar
No tengo ni un disco,
ni vídeos, ni salgo en la radio
Y a ti que me miras no
te pienso pedir cantar el
Ouououou
Me fallan las fuerzas
me pierde siempre esta boquita
El boli no pinta y el
tema a medio terminar
Vuelvo a la carga, pero
llego tarde a la cita
Y hacienda me quita lo
poco que voy a cobrar
Posteo en las redes que
vuelvo y se vienen cositas
Me pego con el
algoritmo, no puedo ganar
Posteo en las redes que
vuelvo y no lo lee ni piter
Repite una frase tras
otra para rellenar
Ouououou
1,2 check check
1,2
Tsssss

Y para terminar esta tanda
sube Pedro Zapata, que es #nuevoparticipante. Me parece muy
valiente, comenzando su andadura en el micro con un taller. Una interpretación
en la voz bastante lisérgica que me hace pensar en el señor Zappa.
Vuelvo a lanzarme a la
razón,
Cuando mi alivio es el
error.
Aumenta el flujo y el
dolor
Me excita, ya no hay
temor.
·Y vuelvo... vuelvo.
·Vuelvo... vuelvo.
Soy polilla abrasada
por tu luz.
Soy la mosca adicta a
tu hiel.
Por Dios te juro que
lucho por no ser yo.
Aumenta el flujo y el
dolor
Por Dios te juro que
trato de no ser yo.
Por Dios que huyo
pero...
Andrés no pierde apenas
tiempo. Pasa lista porque va llegando gente, aunque aún falta alguno. Y da paso
a los siguientes cuatro artistas.
Y así arranca esta tanda con
Alfonso Collantes, que dio hace unos
días un concierto interesante sobre este escenario. Mientras va preparándose,
indica que vende su disco a 5 euros y deja uno para el sorteo. Nos muestra su
propuesta para el taller. Muy en su estilo, de rock. Viendo a Alfonso soy
consciente de la diferencia entre aquellos cantautores de los setenta y estos
de ahora, de un espectro mucho más amplio. Y no sólo musical, sino en cuanto al
tema de las letras. Al menos eso es lo que me parece.
Si la gente no entiende
nada
Es que vas por buen
camino.
Es muy fácil decidir
señalar al asesino.
Vuelvo siempre a la
batalla
Es mi estado natural
Donde nadie entiende
nada
Vuelvo a verme en
soledad.
Vuelvo a ser lo que fui
siempre
Con detalles a cambiar
Y me gusta que así sea
Vuelvo a verme en
soledad.
Banalizan las palabras
Libertad y orgullo loco
Exclamándolas mas
fuerte
Las intentan agarrar
por los pelos
Vuelvo siempre a la
batalla
Es mi estado natural
Donde nadie entiende
nada
Vuelvo a verme en
soledad.
Vuelvo a ser lo que fui
siempre
Con detalles a cambiar
Y me gusta que así sea
Vuelvo a verme en
soledad.

Carlos Angola, a mi parecer, domina tanto el estilo marchoso como el dulce. Esta vez parece
que ha optado por este ultimo, pero no. Porque Carlos domina otro tercer
estilo: el del descuadre. Con una cadencia muy beatle en la estrofas primeras para engañarnos, añade una segunda
parte que incluye un viaje por las prisas, lo que arranca la risa de la sala.
Del mismo modo, la letra bipolar se mueve del texto melancólico a la sorna
perfecta. Y así transcurre la canción, que acaba con un guiño a un tema de Andrés Sudón,
que hace que éste mencione a sus abogados (en broma).
Al café de la mañana
A mi obligación de ser
feliz
A que ya no asuste
nada, ¡vuelvo!
Siempre a por mí
A tu sombra en la
cocina
A las tantas veces que
reí
A tus horarios de
oficina….
Que nos separaron
cuando tú te liaste con el tipo de la fotocopiadora
Ya decía yo que
bastante papel llegaba a casa sin que nadie lo comprara.
A mis paseos en el
metro
A la serie sobre
Lucifer
Al beber sin fundamento
¡vuelvo!
Siempre a por mí
Al vacío de tus besos
A las recetas que
aprendí de ti
A tu ausencia en el
sexo
Porque a juro estabas
concentrada en la tinta del capullo de la fotocopiadora
Tantas madrugadas que
pasé preguntándome si era yo el que era una mala copia.
Pero ya está
Ya no estás aquí
conmigo
Pero ya fue
Ya he vuelto a mí sin
ti, sin ti, sin ti...
Yo es un lugar donde no
hay paz
Yo es un lugar donde no
hay paz
Yo es un lugar….al que
siempre volveré.
José Manuel Noriega, como debe ser (muy bien), saluda a este cronista, lo que se agradece. Nos
trae un “Vuelvo” lleno de buen rollo. No se por qué, pero me lo esperaba.
Eduardo nos hace una propuesta positiva, aunque no deja por ello de decir
aquello que no le parece bien de lo que ve a su alrededor. Y lo hace muy bien. Su
canción lleva incluido un guiño al tango “Volver”, muy bien traído. Y por
supuesto, hace cantar el estribillo al público. Lo cual no es difícil en estos
días. El público está muy entregado.
Vuelvo todo del revés
Que cuando cae mi
tostada
Untada de mermelada
Casi siempre cae de
pié.
Vuelvo del revés tu
falda
De cintura y para
arriba
Que cuando vienen las
ganas
Hay que empezar la
partida
Vuelvo del revés el
mundo
Y pasan hambre los
ricos
Mientras cientos de
milicos
Se aburren en los
cuarteles
Y cargan con mil
claveles
Tanto fusil
nauseabundo.
Volver, con la frente
muy alta,
Anímate y canta, verás
tú que bien.
Vuelvo del revés mi
casa
Que todo el que quiera
pasa
A cantar y es bienvenido
Si trae vino y mucha
guasa
Vuelvo del revés tu
vida
Y a todo lo cotidiano
Que le den ya por el
ano
Vamos a emprender la
huida
Vuelvo del revés a
España
Y no me creo las leyes
Que políticos y reyes
Nos dictan para el
futuro
Que enfermos y sin un
duro
A ver quien se las
apaña
Volver, con la frente
muy alta,
Anímate y canta, verás
tú que bien.

A continuación es el turno
de Carlos de Abuin. Explica el
contexto de la canción. Alguien que se muere y cogen su cerebro y lo ponen en
otro cuerpo. Y así muchas veces, hasta que ya no hace falta porque se vuelve
inmortal. Una balada muy hermosa con una letra muy seria. Con un dilema eterno:
¿Realmente querríamos ser inmortales?
Hoy vuelvo a despertar
En la cama de un
extraño
Me miro las manos
Ya no soy el mismo
Mis ojos pintan
Otra realidad
Hoy vuelvo a amar
Mi corazón no me
responde
Nada es igual
Como explicar
Que mi mente ama
Que el corazón quiere
pensar
¿Quién querría no morir
jamás?
¿Quién querría ser un
dios?
¿Quién querría ser un
rey…
… la roca en la montaña
Siempre empujar?
Ser Sísifo
Ser Sísifo
Necesito respirar
Aire para comprender
Por qué vuelvo a ti
Nunca te vas
Aunque sé que has
muerto
Y no puedes regresar
Incapaz de ayudar
El tiempo sigue su
camino
Las ciudades cambian
La gente y sus manías
Que alguien me pegue un
tiro
Esto tiene que acabar
He jugado a ser eterno
Gané al futuro la
partida
Viviendo el dudoso
placer
De repetir el placer de
vivir
Una y otra vez
Una y otra vez
Vuelvo a despertar
Y no quiero despertar
Andrés anuncia que quedan
cuatro canciones de la lista oficial y una y media (?) en la lista de espera.
Además mañana habrá un video, a eso de las siete, con las participaciones
online, que de momento son tres. Quizá en otras ediciones haya más, pero es que
estamos empezando con esa idea del taller online
para permitir la participación de personas de todo el mundo. Y da paso a la siguiente
tanda.

Fernando Reyes es el primero. Como es reciente, no sabemos que tal se le da esto de
escribir bajo presión. Es interesante verlo. Durante el rato que usa para
afinar, indica que tiene concierto aquí el 5 de Julio. Y arranca. Con su
dominio del falsete, aborda un tema con ritmo como de pedaleo de bicicleta con
la marcha corta, que acaba en una especie de bailecito. Su letra, cortita, no
la ha dejado para la crónica, por lo que no se puede incluir completa. “Tengo
que decirte, corazón, que me muero por volver y es que ya no se qué hacer.
Quiero verte atardecer”. Las palmas que le llevan el ritmo acaban por
convertirse en un buen aplauso.

Y después sube Karma Olivié. Feliz porque es la
primera vez que no ha pasado por la ansiedad de terminar la canción. Lo dejó
para el último momento y se quedó satisfecha con el resultado. Habrá que
probarlo, aunque los impacientes llevamos mal eso de dejar correr el tiempo. Deja
para el sorteo una entrada doble para el 13 de Julio en que cantará aquí, con
unos invitados “de escándalo” (lo confirmo). Con estilo pausado interpreta lo
que parece un canto a un tiempo pasado.
Hoy mis huellas quieren
retomar el olor del camino.
Siento el viaje en mi
habitación enroscado cual ovillo.
Ví todo.
Desde siempre estuvimos
disfrutando en el filo
Y siempre quedará el
mar si es que vuelvo.
Si es que vuelvo.
Voy temblando por si
hace frío por desiertos de ciudad.
Me acompañan un coyote
herido y su fiel espíritu animal.
Ví todo.
Desde siempre estuvimos
sumergidos en el río
Y siempre quedará nadar
si es que vuelvo.
Si es que vuelvo.
Doy las vueltas que
puede mi piel abrazando el vacío..
Brotan luces para
envolver mis postales de extravío.
Ví todo.
Desde siempre estuvimos
desmontando este mito
Que siempre quedará si
es que vuelvo.
Si es que vuelvo.
Si es que vuelvo.

Sergio Sanz enfrenta el lío de montar los cables de su "sonidófono" musical, que usualmente se llama órgano,
aunque lleva muchas más cosas. Explica que su canción nació ayer a las diez. Es una canción
de amor nacida sobre la imagen de cuando el otro día entró por la puerta de
Libertad Ocho. Con su voz tan sugerente, nos da sus imágenes tan especiales, sobre acordes apenas insinuados, dejando espacio a su voz. Hay un silencio
reverente en la sala porque la interpretación de Sergio impresiona.
Miro, miro a las
estrellas y a los dos ojos de Marta
Cuando llego por
primera vez, después de aquella vida pasada.
Y la barra está
arrasada, la cerveza hasta en las frentes.
Hoy el Karma está
demente:
Sólo mira y no actúa.
En tu mano se agita una
púa, esperando al escenario
A subir como un
delincuente a robar unas mentes,
A bañarte en sus olas.
Y la sala estaba sola pero
ahora se llena de gente,
Y regresa el amor...
Entiendo que tú si que sabes
lo que hacen tus manos
Que dictan tu boca, que
brillan tus carnes
Que mueven tus pies, y calientas
la voz
Y lo tienes muy ensaya’o.
Pues resulta, y pido
disculpas
Que yo no me entero lo
qué hacen mis dedos
Que mueven la tecla, que
gira mi lengua,
Y me quedo dormido.
Me quedo dormido y
vuelvo a vivir.
Improvísame un ritmo
correcto
Que respete las almas
Y tire los besos desde
la escena.
Y vuélveme a cantar como
aquella noche.
Súbete a tus versos de
derroche, poeta...
Improvísame y cógeme la
mano.
Y lánzame a tu casa.
Y riégame las flores, que
yo vuelvo a ti...
Improvísame un ritmo
correcto
Que respete los ritmos
Y tire los besos desde
la escena...
... Y cógeme la mano, que yo vuelvo a ti.

Ahora es el turno de la
esperada Marta Plumilla. Saluda con
un: “Ahora mismo quiero irme a m casa. Cantarla diez veces más yo sola... “ Pero
sigue. Canción que dentro de un mes nombraremos como "Parece que
vuelvo". Habla de una muerta resucitada, salida de la tumba. Una balada de
ritmo reposada y algo letra truculenta. Marta no decepción a sus fans.
No sé qué hacer
Si vigilar a esa araña,
Ver Smallville
O salir por ahí
A ver si me encuentro.
Parece que vuelvo
De entre los muertos.
Te voy a querer
Como se quieren los
perros.
Me buscan unos zombis,
Viejos amigos,
Quieren que vuelva.
Yo vuelvo contigo.
Parece que vuelvo...
Me olvida una rosa
Del cementerio,
Decepcionada.
Parece que vuelvo.
Adiós mis gusanos,
Tanto no os quiero.
Renuncio al fuego
De Prometeo.
Parece que vuelvo...
Ya sé que hacer,
Ni vigilar a esa araña
Ni ver Smallville.
Voy a salir por ahí
A ver si me encuentro.
A ver si es verdad
Que parece que vuelvo.
Y sale Antonio Espinosa que parecía que no llegaba. Pero sí, aunque por
los pelos. Aprovecha el protocolo para tomar aire. Su canción va del sol que
sale tras el chaparrón, dicho poéticamente. O del respiro tras superar esta
puñetera pandemia (que aún no terminó, pero estamos en ello), dicho de modo más
prosaico. Me gusta especialmente esta letra. Juega más con las figuras.
Seguimos creciendo y es precioso asistir a ello.
Después de haber vivido
más de media vida ya
Y de haber estado a
veces bien jodido de verdad
Cuando todo parecía que
ya estaba descubierto
Va la vida y nos
sorprende como si fuera un mal sueño
Nos introduce en un
mundo tan difícil de digerir
Y del que
afortunadamente ya empezamos a salir.
Y vamos dejando atrás toda
esta mala experiencia
De lo que ha
significado esta maldita pandemia.
Vuelvo a descubrir
Que las cosas
importantes de la vida
Los momentos que se
quedan para siempre
Son aquellos que se
sienten con el alma
Y vuelvo para disfrutar
Con las cosas
importantes, mis pasiones
Que serán siempre ...mi
familia
Mis amigos y mis
canciones.
Y como un expresidiario
que huele ya la libertad.
Así me siento yo cuando
empiezo a vislumbrar.
Toda la fuerza del
futuro las ganas de derrochar
Con toda mi energía y
mi positividad.
Vuelvo a descubrir
Que las cosas
importantes de la vida
Los momentos que se
quedan para siempre
Son aquellos que se
sienten con el alma
Y vuelvo para disfrutar
Con las cosas
importantes, mis pasiones
Que serán siempre ...mi
familia
Mis amigos y mis
canciones.

Vamos acabando. El penúltimo
es Diego Mattarucco. Una sorpresa
para el taller. Hacía tanto que Diego no participaba en uno... Es un placer
tenerle de nuevo al pie del cañón. Con sus usuales juegos de palabras y
acompañándose de música de piano, nos brinda una bella interpretación y
compleja, tanto por el piano como por las palabras. Se lleva un buen aplauso.
Y acabamos con Una, que nos cuenta que al contactar de
nuevo con alguien que en su día le hizo una entrevista, en esta ocasión le dijo
que “su estilo no encaja” con la nueva forma del programa. Y de eso va su tema.
La gente la anima con un buen acompañamiento rítmico. El tema realmente es
medio tema (ahora lo entiendo) porque no está acabado así corta la canción e
indica que le faltan dos estrofas y antes de bajar, deja un recortable de
“Andrés con sus modelos de primavera”. Cundo tenga acabada la canción, incluiremos aqui la letra.
Andrés ya a salto de mata
concluye el micro. Antes de pasar al sorteo, lamenta que se han quedado sin
cantar dos personas. También comenta que en comentarios del video, Ernesto ha
dejado sus “Frases al Vuelo”. Pide de nuevo que dejen las letras en el video
para incluirlas en la crónica y despide la conexión, prometiendo volver la
semana que viene, ya en edición normal de micro.
Anexo: Taller Online.
Queremos hacer aquí una
referencia a los cuatro participantes del taller online. No fueron menores.
Tres malochos de pro y una persona que se estrenaba.
En el video (https://www.facebook.com/102797031146622/videos/843402529920956) se pueden seguir estas actuaciones. Previamente,
Andrés hizo una introducción explicando la intención de que esta opción online al taller permita participar a
mucha gente de fuera. Previamente había leído un poema de su madre, Esperanza Sudón González, que también quiso
participar en el taller. En estos versos se intuye la rabia que queda tras
estos meses de temor, angustia, incertidumbre y desasosiego. Pero también dejan
el deseo y la esperanza por recuperar el tiempo perdido.
¿Vuelvo?...
Si, vuelvo.
Pero con muchos huecos
en la vida,
En el corazón, en el
alma...
Huecos vacíos de cercanías,
De acogidas, de besos,
De abrazos de oso.
De los abrazos de oso
de Juampy
Que tanto me llenaban
Vuelvo con vacíos
profundos
De sonrisas, de
carcajadas.....
De bocas y labios
expresivos.
Vuelvo sin los
encuentros con los amigos,
Con la familia, con el
mundo....
Con el universo del
amor de todos....
Vuelvo con cansancio de
mente..
Vuelvo con heridas
sangrantes
Y con cicatrices a
medias de sanar...
No, no volvemos
mejores.
Volvemos mermados,
limitados....
No nos han dejado
pensar,
Ni ser y mucho menos
estar
Y, bobamente, lo hemos
incorporado
A nuestra forma de
vida.
Volvemos añorando
"el salvaje ayer"
¡¡ Tan cotidiano y
simple!!,
¡¡ Tan vivido!!,
¡¡ Tan de cada uno de
nosotros.... !!
¡¡Tan libre...!!
Vuelvo sacudiéndome las
alas
Llenas de polvo, de
suspiros,
De reproches
internos....
¡¡Las dejaré limpias,
relucientes
Y llenas de luz!!
Vuelvo
Para poder decirle al mundo
Que todos nosotros
podemos
-debemos- brillar y
aportar luz.
¡¡Vuelvo!!
Y a continuación, Andrés da
paso a las actuaciones (tres, que luego fueron cuatro en este caso). Vamos, una
tanda.
El primero no es ni más ni
menos que Juan Fernández Fernández,
que ha incluido un video con su tema para el taller. Un poeta que gusta de la
rima y la métrica clásicas, sostenidas por guitarras eléctricas, loops y baterías. Un proyecto muy
personal. Hoy viene sólo (¿sólo?) con su eléctrica. Su “Vuelvo” contestatario,
clama contra la nostalgia de un ayer engañoso, que nos oculta los malos
momentos pasados.
Cuando ataca la
nostalgia
Y la melancolía
Se apodera de mi casa
Y acobarda a mi
alegría,
Y el pasado se pasea
Pavoneando su
esplendor,
Y parece que mis ojos
Viesen solo en blanco y
negro,
Y que todo son cenizas
Sin rescoldos de mi
fuego,
Cuando quiere
confundirme
Con sus trampas el
reloj,
Vuelvo, aquí y ahora,
Hasta el aquí y el
ahora
Y miro en el espejo
Al viejo que iba a mi
colegio
Y destejo sus arrugas
Y el ayer se da a la
fuga
Porque vuelvo, aquí y
ahora,
Hasta el aquí y el
ahora
Y exijo a mi memoria
Que no corrija la
historia,
¡No es mejor lo que
pasó!
Cuando avanza la
falacia
De un paraíso perdido,
Y reclama su
importancia
Arrogándose el olvido,
Cuando intenta sacar
pecho
El que fui contra el
que soy,
Vuelvo, aquí y ahora,
Hasta el aquí y el
ahora
Y sostengo entre mis
dedos
Una hoguera con mis
miedos
Y levanto la cabeza
Y un niño se despereza
Porque vuelvo, aquí y
ahora,
Hasta el aquí y el
ahora
Y exijo a mi memoria
Que no corrija la
historia,
¡No es mejor lo que
pasó!

En segundo lugar tenemos a un #nuevoparticipante. Una nueva, en realidad. Espenuma nos canta “a capella” un bello tema.
Vuelvo,
Vuelvo a sentir el primer amor.
Vuelvo,
Vuelvo a irrumpir el silencio,
El silencio con mi voz.
Vuelvo,
Vuelvo a sentir el palpitar,
El del corazón al ritmo dar.
:
Mis cuerdas vocales vuelven a bailar,
Y mis tímpanos les van a acompañar,
Bailarán el vals de amor por la música,
Bailaran con el temblor del estremecimiento,
Bailaran con el temblor del cuerpo.
Vuelvo,
A mi voz solo escuchar.
Vuelvo,
Vuelvo a sentir la ilusión.
Vuelvo,
Vuelvo a ser la niña de la emoción.
(Estribillo)
Vuelvo,
Vuelvo a pensar en cómo sonará,
Si tu tímpano vibrará.
Vuelvo,
Vuelvo a imaginar qué pasará,
Si te gustará y aplaudirás.
(Estribillo)
Vuelvo.
Mis cuerdas vocales vuelven a bailar,
Y mis tímpanos les van a acompañar,
Bailarán el vals de amor por la música,
Bailarán con el temblor del estremecimiento,
Bailaran con el temblor del cuerpo.
Vuelvo.

El siguiente es este
cronista, Camilo Crespo, que aporta
para el taller su idea de que solo la música y la escritura le devuelven a su
ser, que pasa el resto del tiempo huyendo de la realidad.
A menudo huyo de mí
mismo
Y busco oasis que no
existen
En espejos o libros que
me guíen
Lejos de un mundo que
deambula
De una locura absurda a
otra peor
Perderse entonces
parece lo mejor
Entonces me digo para
qué escribir,
Para qué soñar, para
qué crear
Entonces me digo por
qué no existir
Simplemente existir,
respirar sin más
Pero es que al escribir
vuelvo, vuelvo
Pero es que al cantar
vuelvo, vuelvo
Vuelvo a mí, vuelvo;
vuelvo en mí, vuelvo
Yo sé bien que todo lo
que escribo
Antes o después se
perderá
Será polvo que arrastra
la eternidad
Pero es el único modo
que sé
Si no canto me secaré
Si no escribo me
perderé
Porque yo se para qué
escribir,
Para qué soñar, para
qué crear
Porque no quiero sólo
existir
Simplemente existir,
respirar sin más
Y es que al escribir
vuelvo, vuelvo
Y es que al cantar
vuelvo, vuelvo
Vuelvo a mí, vuelvo;
vuelvo en mí, vuelvo
Vuelvo para mí, vuelvo;
vuelvo por mí, vuelvo
Y acabamos con nuestro
argentino barcelonés, Germán Rísemberg,
que había olvidado poner el hashtag
(etiqueta, vamos) #tallervuelvomal8,
así que casi no entra en el video recopilatorio. Germán, fiel a su estilo, nos
brinda un tema mezcla de nostalgia y de aceptación de la realidad: No hay nada
que podamos hacer contra el empuje del tiempo.
Volver, hoy vuelvo otra
vez.
Volver, aunque ya no
sea el mismo.
Qué fue de aquel que
fui antes de emprender camino?
Las sombras de un ayer
que trasnochó.
Las páginas del tiempo
dieron vuelta sin aviso.
Volver, hoy vuelvo otra
vez.
Volver, hoy vuelvo otra
vez. Y vos tampoco sos la misma.
La vida aceleró
mientras yo seguía otro destino.
La rueda no se cansó de
yirar.
Los años derraparon sin
pena en el olvido.
Volver, hoy vuelvo otra
vez.
El barrio donde yo
crecí no está. Quién sabe dónde ha ido?
La casa no es mi casa,
el cine ahora es un bingo.
No veo ni la escuela ni
el taller.
Ya nada es igual,
sarcasmo o desatino.
Volver, hoy vuelvo otra
vez.
Y qué esperar, y qué
decir,
Después de tanto,
tanto, tanto desencuentro.
Voy cuesta arriba,
contracorriente del viento.
Ay mi ciudad, tan lejos
de mí.
Surco tus calles
rodeado de fantasmas.
Novia abandonada, te
cubres con los velos del alba.
Y de repente empiezo a
oír, sentir, latir los ecos del pasado.
Y frente al río veo
llegar, pasar, partir las luces del ocaso.
Comprendo que no hay
más que oír, sentir, latir.
Comprendo que solo es
llegar, pasar, partir...
Tras estos videos, llega la
despedida de Andrés en la que nos recuerda que podemos hacernos con preciosas
camisetas, iguales a la que lleva puesta.
Y así acaba este taller tan
especial, por ser el primero tras la apertura de nuevo de Libertad Ocho. Hasta
la semana que viene.
“Podéis ir en paz”.