martes, 27 de octubre de 2026

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (1170) 26/10/2026. Concierto “Vuela”.

Por: Camilo Crespo, en microabiertolibertad8.blogspot.com

El vídeo en directo se puede ver en el Canal de Instagram del Micro Abierto de Libertad 8 

          O directamente en: https://www.instagram.com/p/DeZ_t3aDPsH/        

Hemos volado muy alto esta noche. Y hemos volado muchos. Y también hemos tenido a muchas abuelas y algún abuelo. Lo malo es que se ha perdido la grabación de más de la mitad. Y lo bueno ha sido que hemos tenido a un fotógrafo profesional capturando instantáneas: Jesús Inastrillas. También tengo que agradecer la generosidad de rodas aquellas que me han pasado sus textos cuando se los he tenido que pedir.

 

“Oremos”. Andrés da la bienvenida a presentes y onlainers al concierto ”Vuela”. Hoy habrá decenas de actuaciones. Estamos a tope y hay gente que no viene habitualmente. Andrés remarca que lo que hoy es importante es la escucha activa. Bueno, Andrés explica lo importante que es hoy estar atentos, no distraer a los artistas, porque todos lo traemos como lo traemos; porque todos son estrenos. Y pasa lista y tras explicar las características del micro presenta la primera tanda.

 

Sofía Idoia abre porque ha sido la última en apuntarse. Así que empezamos con poesía, con una poesía que suena a despedida. Una pena que no tengamos foto de su actuación, ya que no hay ni video.

 

Andrés Sudón es el segundo porque así se libera de nervios y ya puede dedicarse a llevar el micro, el concierto MAL8, adelante. Deja “Dudas pop”, su disco último, porque tiene un concierto el día 14 de noviembre y el disco vale como entrada doble. En su canción parece que pide a su alma que intente volar. Y de nuevo alterna distintos ritmos  y juega con los acordes, que es lo que más le gusta.

Yo quiero volar, yo sueño volar. Yo no puedo volar, pero aún no lo he intentado. Algo ancestral en mí sabe volar, tan fácil planear de un salto y llegar demasiado alto. No es fácil soportar que mi cuerpo animal no pueda saciar a mi alma. Vuela desde el suelo, lo recuerdas, sólo vuela. Vuela, abre tu ave, ella sabe, se la y vuela. Quiero levitar, puedo levitar. Yo solía levitar, pero ya lo he olvidado. Basta con cerrar los ojos y vibrar con la realidad sin pensar y oler el techo de mi cuarto. El difícil soportar que mi mente medieval no quiera creer a mi alma. Vuela, vete lejos de ese espejo, prueba y vuela. Vuela, suelta el bulto del adulto que te pesa y vuela.

 

Asier Suescu, por aquello de volar, deja un globito para el sorteo firmado por él y también hincha otro y lo deja volando por ahí. Su tema pilla la música de Antonio Flores de “No dudaría” y le pone una letra propia que está muy bien, es muy original. Y todos coreamos el “pararachuru”.

 

Elena Hernando hacía mucho que no venía, pero hoy también viene y trae un poema en el que también pide volar y acaba con una pregunta que nos parece importante. “¿Volamos porque somos libres o somos libres porque volamos?”. Impresionante.

 

Omar Bolina, que se ha quedado impactado por la frase de Elena, nos canta un tema a la ausencia con melodía suave. Muy agradable

 

Sol Cerrato sube a continuación para cerrar la tanda y también nos lee una poesía.

El simple hecho de agitar la alas ya me resulta hermoso. Vuela a la velocidad de una luz aritmética, un trance, una visión de lo que no es y puede ser. Vuela tu voz; es luz de amanecer que se cuela por la rendija de una ventana entreabierta. Sonámbulos ladrillos sueñan vuelos tangibles, olvidando sus agitadas aceras. Llueve por fin. De las gotas de lluvia rescato su humedad aterrizando sobre mis mejillas.

 

Pasada la primera tanda, Andrés no se entretiene mucho más. Como no hay grabación, no he podio recuperar lo que ha comentado. Y pasamos a la siguiente tanda.

 

Javier Polo hoy no ha traído guitarra porque luego tiene que ir a un sitio, así que usa la guitarra de Javier Gijón y pone pie en banqueta para cantar, porque no tiene bandolera. Eso si deja para el sorteo una abrebotellas de Madrid Beer Team.

 

Mi Antonio hoy nos sorprende porque, bueno, aparte de dejar su cuaderno MAL8 de rigor, nos canta un tema con un estribillo potente, con un tono de voz más agudo de lo de lo habitual en él. No nos lo esperábamos, la verdad. Nuestro Caruso.

 

Camilo Crespo (yo mismo) tiene concierto el sábado 31 en la sala Jazzville y deja una entrada para el sorteo. Su tema habla de que el alma de uno puede volar aunque esté encerrado en la cueva más profunda.

La naturaleza no me dio alas como a las aves. Pero si me dio la certeza de que mi alma si que sabe. Vuela cuando sueño con un mundo perfecto donde no haya hambre. Vuela cuando pongo mi empeño en no olvidarme de nadie. Vuela, vuela, mi alma sabe volar. Ahora los ricos se empeñan en que dejemos de ser tantos. Para su mundo de maquinas no precisan de tantos esclavos. Porque si no hay casa no hay familia y sin familia no hay niños. Me pregunto por qué son los más imbéciles los que suelen llegar a ricos. Vuela, vuela, mi alma sabe volar. De momento intento volar, aunque esté encerrado en mi cueva. De momento intento volar, aunque todo pueda irse a la mierda. Vuela, vuela, mi alma sabe volar. Seguiremos volando y empujando para que gane la vida. Porque si no empujamos el odio ganará la partida. Hay que salvar lo que podamos del mundo y no perder de vista que lo que nos salva es ver en nuestros niños el brillo de su sonrisa. Vuela, vuela, mi alma sabe volar.

 

Mery también hacía mucho que no venía, pero dice que es que tampoco escribe mucho.

Vuela alto, vuela lejos; despliega tus alas en señal de libertad. Alza el vuelo y podrás guiar a los demás siendo el líder que siempre has querido ser. Vuela alto, vuela lejos; despliega tus alas en señal de libertad. Saca el ave fénix que hay en ti. Renace de las cenizas y del fuego, mostrando a los demás que aquello que parecía muerto realmente no lo está. Vuela alto, vuela lejos; despliega tus alas en señal de libertad. Y así, además la voz podrás alzar y no volver a callar JAMÁS. Lidera una revolución, ser el Sinsajo o el Robin Hood que al pueblo devuelva la esperanza. Sacar nuestro yo interior desplegando las alas en señal de libertad. No volviéndome a ocultar. Alas moradas y rosas para guardar a las que ya no están. Abrigo de libertad. Vuela alto, vuela lejos; despliega tus alas en señal de libertad.

 

Javier Gijón da las gracias a Andrés como siempre por ser el que nos hace crear cosas y sacar todo lo que tenemos dentro. Y la canción de Javier va de que hay personas que viven como en una armadura, por ejemplo, los que viven en silla de ruedas o en los exoesqueletos y que dependen de eso para moverse. Y sobre lo que deben de sentir. Como me ha pasado la letra, aquí la coloco.

Se rompieron los caminos, su mundo se hizo menor. Otra vida comenzaba entre dudas y temor. Su habitación el refugio, más allá la libertad. Y en su pecho sigue viva la esperanza de soñar. A veces sueña despierto y se eleva al caminar. Deja atrás todos los miedos, se pierde en la inmensidad. Cruza ríos y montañas, se hace nube bajo el sol. Baila entre estrellas fugaces donde es libre el corazón. Vuela, vuela el pensamiento, rompe el miedo al despertar. Que aún te queda mucha vida, tanto cielo que alcanzar vuela. Vuela sin cadenas. Que nadie apague tu voz. Rompe las nubes del cielo pinta de sueños el sol. Al despertar de su vuelo la vida sigue detrás. Sus alas siguen latiendo, nadie las puede cortar. Amanece entre barrotes, pero mira más allá, donde los sueños lo esperan, donde es libre de verdad. Vuela, vuela el pensamiento, rompe el miedo al despertar. Que aún te queda mucha vida, tanto cielo que alcanzar vuela. Vuela sin cadenas. Que nadie apague tu voz. Rompe las nubes del cielo pinta de sueños el sol.  

 

Ortal Miri cierra la tanda. Da las gracias y nos canta un bello tema en el que parece dar ánimo a un alma temerosa. Un tema muy bonito y que se presta que hagamos unas voces muy chulas y nos lo pasamos muy bien. “Niña, seré el refugio para tu dolor. He venido del futuro para darte mi amor…He venido a romper las cadenas. Nunca dudes de tu valor… “

 

Y ha llegado el momento de conocer a las y los #nuevosparticipantes. Hoy vamos a conocer a dos.

 

María Sánchez es la primera. Dice que su vuela se refiere a salir de tu zona de confort, aunque añade que siempre ahí habría un lugar propio que normalmente será tu hogar.

 

Chito trae un avioncito de papel donde tiene escrito su texto. Como no le ha dado apenas tiempo a componer su tema, no trae más que la letra. Así que, pide la ayuda de  Aurora Boyer, que se sienta al piano, no sin antes tener que ajustar el taburete, el cual  está más para allá que para acá. Y eso le proporciona un buen aplauso. Y entonces, a la sombra de sus acordes al piano, nos lee Chito lee su “Vuela”. Esperemos que pronto nos lo pueda cantar.

 

Sergio Sanz nos trae una base de rap para desarrollar su “Vuela”, que tiene enjundia.

Y si me preguntas cómo estás, pues mira, te cuento. Me estaba quemando el paladar por tantas cosas que decir y que hacer, por todo ese miedo y esos huesos que curar. Por esa luminaria que está a punto de prender. Ahora que lo pienso seriamente, he tardado mucho en darme cuenta. Y he comprendido. 7 años se me han pasado, locos como un espejo roto que yo nunca he “rompido”. Dime cuántas veces has llorado en la cama. Dame datos sobre lo que tienes aprendido. Abre siempre esa puerta. Si viene una dama, saca el perro a la calle, aunque tú no hayas comido. Y siempre, las 7, levántate corriendo y a currar de vuelta al trabajo. No sea que tú seas despedido. A casa molido. Ya dice Dios que dignifica trabajar y otra vez mañana a empezar. La vida es muy bella. Relájate en tus meditaciones. Exprime naranjas. Consume agua y electrones. Visita museos. Te tienes que culturizar porque a tu padre y a tu madre tienes que asombrar. Y ahora clava el hook. Y así va. Y así va mi mente. Y vuela, vuela, vuela, camina, camina. Y así va. Y así va mi mente y vuela, vuela. Camina, camina, descalzo, zapatos sin suela. Sabes bien que las calles están ardiendo. Las estatuas de palacio han caído. Ese pueblo se ha dormido en la plaza y los huevos a los nobles al pescuezo le han subido. Es difícil dibujarse en el futuro. Es difícil inclusive estar dormido. Son los sueños, sueños rotos, pero sueños son, como dijo en otro siglo, un poeta releído. Que apaga la tele, que no llega para pagar el gas. Ve en tu suelo. Eso ya lo ya lo pagarás. Compra la papa para un guiso a final de mes. Suelta la capa. Pon la uno que echan Falcon Crest. Deja la mopa, que eso ya lo limpiarás mañana. Súbete a popa. Compra una guitarra, dos o tres. Roza la boca que hay que hablar con emoción. Bendito puto madrileño que ha salido artista y maricón. Me estaba quemando el paladar por tantas cosas que decir y que hacer, por todo ese miedo y esos huesos que curar, por esa luminaria que está a punto de prender. Y así va, así va mi mente y vuela, vuela, vuela. Camina, camina, descalzo, zapatos sin suela. Y así va, y así va mi mente y vuela, vuela, camina, camina, descalzo, zapatos sin suela.

 

Elizabeth Sánchez saluda con un buenas que suena igual que como decía Sergio “Vuela”. Dice que su abuela tiene 92 años y su marido, he creído entender, ha muerto con 102 años. Y ella se pregunta cómo será la vivencia de esa ausencia que viene ahora y de paso nos recuerda también el desahucio de Mari Carmen y los desahucios en general. No he pillado ninguna frase, pero era un texto muy emotivo.

 

El hijo de la Pepi parece que ha querido romper la magia y su tema va también sobre su abuela, sus abuelas, más bien.

Vuelan, vuelan, vuelan mis abuelas. Se que vuelan, vuelan, vuelan mis abuelas, mis lelas a mi alrededor. Lela, échame el balón. Van conmigo sobre mis hombros. Mis abuelas vuelan, vuelan, vuelan a mi alrededor. Mis abuelas, mis lelas. Ellas me dicen: vuela, vuela, vuela tú también. Y volando vengo. Y volando estoy. Sueño, vivo, amo y no me desparramo. Amo amaros. Vuela, vuela, vuela, me dicen mis abuelas. Mis lelas, mis abuelas, van conmigo, sobre mis hombros. Vuela,  vuela, vuela, dicen mis abuela. Vuela, Nesty, vuela... Hasta el infinito y más allá.

 

Marta Amarte dice que trae un tema dedicado a todos aquellos que crean en la magia. Es un texto leído. Dice que ha nacido a partir de una margarita que vio y se acompaña con una kalimba.

 

Sube Andrés para dar paso a otra a otra tanda más. Y se da cuenta de que la emisión se ha cancelado. Así que  solo a partir de este punto tenemos el reflejo de lo que hemos visto hoy. Y menos mal que teníamos un estupendo fotógrafo en la sala, que nos ha  facilitado ver a casi todos los artistas en esta crónica. Y ahora seguimos.

 

Llanos sale como puede porque hay mucha gente y nos canta su tema que nos parece hablarnos de esas mujeres que se casaron porque era lo que había que hacer, sin haber tenido tiempo para vivir. Aunque bien podría hablar de cualquier persona atada a una realidad forzada.

¿Y dónde dejaste ese vestido que te compraste y que nunca estrenaste? Vuela, vuela alto, vuela, vuela, que no toquen tus pies. Vuela hasta donde quieras. Vuela. Vuela, salta con todas tus ganas. Salta sin miedo a caer. Salta, que tu pena espanta. Salta. ¿Dónde están las alas de cartón? ¿Dónde están los zapatos de tacón? ¿En qué caja guardaste el vestido que nunca estrenaste? Corre, corre muy lejos. Corre, corre de donde no fuiste tú. Corre, descalzo y sin equipaje. Vuela, salta y corre. ¿Dónde están las salas de cartón? ¿Dónde los zapatos de tacón? ¿En qué caja guardaste vestido que nunca estrenaste? Y ahora tienes las cajas aquí. No decidas tenerlas cerradas. Corre, vuela y salta. ¿Dónde están las alas de cartón? ¿Dónde los zapatos de tacón? ¿En qué caja guardaste el vestido que nunca estrenas? ¿Por qué no lo estrenaste?

 

Elena izquierdo trae una frase como regalo: "Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?". Es una frase de Frida Kahlo. También deja una sorpresita. Nos lee tres poemas (la normas es uno único). Bueno, se le perdona porque los enlaza muy bien al ser todos de lo mismo.

Suéltate el pelo y salta. Suéltate el sujetador y corre. Suéltate la coraza y vuela. Suelta el amarre a tierra firme y ve bailando, abrazada al levante hacia alta mar. Suelta una sonrisa por Barlovento y busca refugio en tu interior por Sotavento. Suelta y vuela, vuela y suelta. Suelta el miedo y vuela por socaires hacia tu intuición. Vuela zapateando mientras buceas toda la vez desde las fosas marianas hasta el monte Everest. Suelta y vuela, vuela y suelta. Vuela, amor. Siéntete libre y vuela sola o acompañada, como tú quieras. Solo vuela. El viento guiará tus pasos. El camino se hará al caminar y también al parar. Descansa de tus vuelos para poder llegar más lejos. Amor, ámate a ti misma y llámate amor mirándote al espejo. Amor, vuela. Corazón mío, escucha tu cabecita, ella es lista. Vuela como ave que escapa de su jaula. Vuela como alma que lleva al diablo. Vuela como el amor voló en el primer insulto que te dijeron. Corazón, seguiste enganchado a tu obsesión por ayudar y al final te perdiste a ti. Corazón, vuela junto a tu cabeza,  que ya se fue cuando te dieron el primer golpe en tu cuerpo. Te rompieron el caparazón sin ninguna razón. Coge aire, respira y vuela. Con miedo y vergüenza, sí, con todo vuela.

 

Chega Gómez dice que su tema deberías llamarse tema en construcción, porque no ha parado de cambiarlo hasta el último momento. Y que no hace falta explicarlo. Es un hermoso tema, dedicado a la “acampada sol” y todos coreamos “su somos cientos, miles, millones”.

Amanece. Abro la cremallera. Sobre mi cabeza un pedazo de cielo entre un mar de toldo. Bajo mis pies suelo a precio de oro sobre el que hemos desplegado nuestro hartazgo. Bajo mis pies como regalo una alfombra de viscosa precariedad. Sobre mi cabeza la maravilla de compartir ideas, vida, solidaridad. Somos cientos, miles, millones. Entre todas podemos construir nuevo presente  y porvenir. Somos cientos, miles, millones, devolviendo la esperanza que vuela de nuevo en las plazas. Bajo mis pies los adoquines de la puerta del sol. Sobre mi cabeza en ebullición la rabia ante tanta infamia. Bajo mis pies nuestra realidad, la de los de abajo, la de los nadies. Sobre mi cabeza nuestros sueños en persecución incesante. Somos cientos, miles millones. Entre todas podremos transformar esta puta realidad. Somos cientos, miles millones, devolviendo la esperanza que vuela de nuevo a las casas. Somos cientos, miles, millones. Nuestros sueños no caben en nuestras urnas. Somos cientos, miles millones. Devolviendo la esperanza que vuela de nuevo en las casas. Somos cientos, miles millones.

 

Marta Plumilla comienza como con un toque de campana oscura fúnebre. Y como siempre, nos rompe los esquemas con una letra que se va por la tangente. Bueno, no por la tangente sino que no es lo que esperamos.

La puerta se cierra. El tronco que la sujetaba se lo llevan a la hoguera. Que han soltado a los perros y te persiguen de noche con antorchas y escopetas. Son ya los títulos de crédito de aquella peli que robaron estando ya obsoleta. Que no haya safety car. Ni migas ni penaltis. Se han borrado hasta la línea de la meta, que aquí no queda nadie ya. Y han dicho por megafonía hace rato que ya cierran. Que ya no hay socorrista ni faro y ahora nadie puede meter barcos en botellas. Que envejece la canción y está tocando fondo la orquesta. Así que vuela, vuela… Y está tocando fondo la orquesta. Así que vuela. Que hay que empezar otra libreta. Vuela, vuela

 

Andreas Kalk Badan dice que está feliz de pertenecer a este ritual de “almas volanderas”. Y nos lee su poema, el cual, creo yo, dedica también a sus mayores, a toda la gente que se ha marchado.

La palabra «mirar» en su raíz más primitiva significaba sonreír. Y puedo comprenderlo, porque en la mirada sin sonrisa asoman los colmillos descarnados de un depredador. Y no se trata de esbozar una sonrisa cualquiera; se trata de un abrazo sostenido y delicado, de un gesto primoroso, de una entrega sutil, de una declaración de amor latente, de algo profundamente ético que tiembla en la cornisa de los labios y que vuela al encuentro de la mirada del otro. Y en la intención de la mirada el orden lo es todo: la mirada torva que atrapa primero la luz es la del depredador; la segunda, la de su presa. Pero el orden puede invertirse, como en la mirada quieta de Abramović en el MoMA, o en las mujeres de Bergman, que se devoraban por turnos. En este mundo de mercaderes y ombliguistas de palo selfie que solo saben mirarse en su reflejo, olvidamos que lo que se interpone ante la luz es el que mira, y que la sombra es un positivo y el reflejo, un negativo. La mirada enamorada es un acto revolucionario. Hay miradas que nos salvan literalmente la vida. En madrugadas como esta, en las que me siento partido por la mitad, y en las que echo tanto de menos a mis otras mitades, descorro la cortina de mi pecho a la luz sideral y las alfareras del aire regresan con sus miradas volanderas a las cunas de barro que amasaron en los aleros más íntimos de mi ser. Y me recuerdo disfrazado de Batman en lo alto del cerezo de mis bisabuelos, metiéndome puñados de cerezas en la boca. De cuando en cuando lanzaba un grito de guerra y aprovechaba para escupir todos los huesos que alojaban mis carrillos. De pronto, del ventanuco de aquella modesta casa blanca de madera, se asomó con brusquedad mi madre y me chistó con rabia con su dedo pegado a su boca de hielo mientras negaba enérgicamente con la cabeza. Lo recuerdo como todo un prodigio de coordinación. Con el tiempo me contó que mi bisabuela, encamada en su lecho de muerte, le había pedido que se acercara al borde de su cama, y, agarrándole la mano, le dijo: Lena, por favor… deja al niño jugar; necesito escuchar su voz. Mi bisabuela se murió aquella tarde sonriendo. Y su mirada de golondrina voló de vuelta al nido de mi pecho. Recuerdo pedalear con mi triciclo de faritos azules por las losetas del jardín de mis abuelos. Al pasar frente a la veranda paré en seco. Estaba abarrotada de gente que no conocía. Todos ellos hablando bajito con gesto torcido. Y grité: ¡soy Batman y nunca me alcanzaréis! Y los adultos se giraron escandalizados mascando sus muecas de reproche, pero mi abuela me miró y sonrió, y me pidió que fuera a por unas fresas silvestres. Al parecer mi bisabuelo se acababa de morir. Quince años más tarde fui a visitar a mi abuela al hospital. Los médicos afirmaban que no había razón alguna para mantenerla con vida. Dibujé en el margen de un periódico a su amada perra Lina gruñendo con una avispa posada en su hocico. Le mostré el dibujo, y abrió los ojos como dos lunas, lo juro. Y me sonrió. Su mirada también se quedó alojada en la vasija de mi barro para siempre. Recuerdo a mi padre, apoyado en el pretil de la coronación de la presa de Arriarán con su sombrero de fieltro y su gabán negro contemplando aquel valle regado por unos dorados otoñales que parecían sacados del beso de Klimt y que brillaban a través de una niebla tupidísima. Se giró y le saqué una foto. —Otra más, papá: sonríe. Fue la sonrisa más triste y más pura que he conocido jamás. A los dos meses se me fue remando al cielo, pero conservo aún intacta su sonrisa de polvo que vuela —una y otra vez— constelando mi barro con la misma niebla dorada que emanaba de aquel pulmón brutal. Si me arrepiento de algo es de no haber agradecido lo suficiente todos aquellos milagros de luz. Siempre he tenido la sensación de haber llegado tarde a las citas importantes. Y es que nunca se me dio bien ser un héroe. Por eso mismo me encantaba mi disfraz de Batman. Pero tal vez no se me dé tan mal coleccionar infinitos, y gritarle al olvido que nunca me alcanzará, y seguir con mi fe de poeta creyendo que es posible otra primavera. No puedo hablar de las miradas de mi madre —no puedo— porque su infinito desborda mis cuencos de barro… y mi propia palabra. La palabra, a veces, está de más. Permitidme, por ello, desempalabrar ahora todo este poema, agradeciendo vuestra mirada en una sola palabra. Esa que tanto necesita el ala rota de nuestro tiempo:  Vuela.

 

Diego Cruz, que precisamente no grabó el día 10 de octubre porque su padre echó a volar y dice que se ha metido en el estudio para grabar un disco y ha visto que realmente tiene dos discos por grabar, uno de canciones y otro de flamenco. Y que le faltan dos temas. Uno este “Vuela”, de tangos extremeños, en el que habla de su abuela paterna y de sus raíces de Extremadura de Badajoz. Y le falta otra canción que será una malagueña para su abuela materna, de Málaga. Pongo aquí la parte de letra que he podido pillar.

Dolores, quién te hizo a ti la carita de agua de estrella y luz de flores. Abuela dolores, abuela dolores, quién te hizo a ti la carita de agua de estrella y luz de flores. Los ojos del Guadiana se están secando rodeados de alambre. Nos han pegado la codicia y el hambre de oro del hombre. No cantan los ruiseñores ya no vuelan los flamencos. La esperanza es una ramita verde que le ha nacido al olmo seco. Vuela, vuela, vuela, vuela, vuela sobre la luz…

 

Andrés sube de nuevo para presentarnos la última tanda, que casi es doble. Vamos a por los últimos nueve artistas de la noche.

 

Aura Boyer deja dos entradas de tipo 2x1 para el concierto que tiene en la sala “Dime que me quieres”, el día 6 de Noviembre, en el que tocará un par de canciones con Andrés Vico. Su tema de hoy juega con distintos ritmos al piano y además nos regala  distintos estribillos muy pegadizos.

Quiero volar. Quiero volar contigo, mi vida, y cantar todos los días y comerte las mejillas. Y aterrizar en tu barbilla porque me gusta tu boquita de requesón, boom, boom. Quiero volar. Deja que cargue tu risa en esta hoja que te escribo una canción solo para ti. Que otra vez te haga reír. Porque me encantas guapetón, ton, ton. Quiero volar. Quiero desarmarte con una mirada. Quiero volar, quiero volar. Ah, ah, quiero decirte cosas que te hagan sonrojar. Quiero volar. De tu mano volar. Vámonos ya. Vámonos. Hoy quiero probar, quiero volar. Te quiero estrechar y arrollar. Que tú me excitas, me calmas, me das para soñar. Sin ti no consigo vivir. Me pesa tu lejanía. Aunque sea fantasía yo creo que funcionaría. No tengas miedo al éxito. No, no, no tengas miedo al éxito. No, no. Porque me encantas guapo y tonto. Tu boquita de requesón. Quiero volar.

 

Tomás de la casa nos canta un tema que parece ir sobre la vida interior, dando ánimos a otro o a sí mismo para emprender vuelo, para olvidar el dolor.

Veo en tu cara el ceño fruncido, el rigor de tus labios y en tus ojos me miro. Prepara tus alas para un cielo cercano, donde el tiempo no cuenta. Lo que cabe en tu mano. Entre la tierra y el mar hay un lugar en la orilla para olvidar y empezar otra vez. Y cuando te rindes al viento de la suave marea, puedes volar muy cerca de ti. Vuela, ahora vuela. Vamos, vuela cerca de ti. Veo en tu cara la mirada serena. Liberada de todo. La alegría que eleva entre la tierra y el mar hay un lugar en la orilla para olvidar y empezar otra vez. Y cuando te rindes al viento de la suave marea, puedes volar dentro de ti. Vuela, ahora vuela. Vamos, vuela dentro de ti. Vuela.

 

Una Isa, mientras Andrés le coloca la guitarra, aprovecha para dejar su disco “Fábrica de cemento” para el sorteo. También dice que su cejilla se la regaló Noriega y que este tema va a ir en su nuevo disco que va sobre las distintas formas de ver. Un tema muy chulo y más chulas las voces que le hacemos. Lo del “vuela” está dando mucho juego.

¡Aleluya! Hoy nos vienes a buscar. ¿Qué ha ocurrido? Este cambio no es normal. En el coche nos llevas hasta la terminal del aeropuerto. Entonces existía una nada más. Tu mirada no parece ver la realidad. Extraviada más allá de la valla de seguridad. Toda la tarde contemplando aviones despegar y aterrizar. Toda la tarde devorando hamburguesas sin apenas hablar. Tu cigarrillo describe una espiral de humo blanquecino. Entonces se fumaba hasta en el hospital. Te observamos sin saber si somos carga o bendición. O si hoy estamos juntos por ser de la regla la excepción. Toda la tarde contemplando aviones despegar y aterrizar. Toda la tarde devorando hamburguesas sin apenas hablar. Aunque disimules, no se nos puede escapar que tu amante es azafata en una aerolínea nacional. Aunque no la nombres, no se nos puede escapar, que hoy estamos juntos porque ella hoy vuela.

 

Gabriel Úbeda, deja unas anchoas “pilladas” del Mercadona, dice, y la lía, la lía parda porque dice que su canción se llama “Pajarillo” y, claro, no se esperaba ese revuelo (nunca mejor dicho). Al final cede y dice que no, que se llama “Vuela”. Pero eso tiene una consecuencia y es que a partir de este momento le conoceremos como “Pajarillo”. Después comentará que nunca ha tenido motes y que este le parece estupendo. Así que todos contentos. Su tema lleva un ritmo estupendo.

Yo esta noche en las trincheras. Y el alba nos empezaba a alumbrar. Me hablas del mundo y sus miserias. Y no entiendo por qué te tratas tan mal, porque te tratas tan mal. Sencillo. Dices volar seria sencillo. Me hablas que  no lo puedes soportar. Que el mundo, mira, es sombrío. ¿Por qué tú, por qué tú no te atreves a mirar ahí dentro? Vuela, vuela, ay pajarillo. Vuela hasta el final. Vuela, pajarillo, qué temes al saltar si se te olvida volar alto, recuerda que tú sabes soñar.  Ternura. Que te devore la ternura. Que ahí dentro queda algo por tocar. Cuando sufres lloran las aves del cielo y tú apatía no puede curar a tu animal. Sagrado, todo lo que hay en ti es sagrado. Y eres bueno. Siempre sabes lo que hay que salvar. Lo juro. Te piden que saltes dentro. No caerás. Tienes dos alas. Tendrás que volar. Vuela, pajarillo, qué temes al saltar si se te olvida volar alto, recuerda que tú sabes soñar.

 

José Manuel Noriega trae unos zapatos relucientes. No me extraña porque como tiene que poner el pie encima del taburete ha de llevar los zapatos impolutos. Dice que esta canción se la dedica a todos los amigos y amigas que se han preocupado por él en estos últimos meses por su estado sentimental y añade que el estribillo es fácil. Deja para el sorteo un preservativo que caduca este año.

Noriega, la que no corre vuela. Y dice un tal José Manuel que no hay tiempo que perder. Todo un caballero que ha pasado la edad media. Ahora soy juglar conjugando el verbo amar y a las que pude haber hecho daño, en verdad no las engaño. Cuando dije que las quise y seguiré pensando en ellas. Cada una es una estrella, Noriega la que no corre vuela. Pensando José Manuel que habrá otra nueva mujer. Lamento deciros que nos fallan los amigos. Son un mal remedio cuando hay mujeres por medio y si te ha gustado alguna, con ella prueba fortuna que tu amigo la desea. Tu por eso pico y pala, que se quede con las ganas. Noriega, la que no corre vuela. Y ten cuidao José Manuel con las cosas del querer. Creo que ahora es canto para desplegar mi encanto. Llegado al ocaso, con las que no me hacen caso no me ando por las ramas. Sigo jugando a las damas y ahora tú eres mi princesa y en mi cama ya metida, acabamos la partida. Noriega, la que no corre fuera. Y quédate, José Manuel con la que te quiera bien. Noriega, la que no corre vuela.  

 

García es el siguiente y nos acercamos al final. Dice que después de tantos vuelas, a ver si se acuerda del suyo. Su tema, a buen ritmo, se lo dedica al tucán, como símbolo de libertad.

Firme entre la niebla, no te asustan las tormentas, no es una opción. Vuela libre entre las olas de las amenazas de algún Dios o de tú solo. O hay cosas que llegan nunca pasarán. O hay cosas que pasan y no volverán. Se perderán o se quedarán en el fondo del alma o en el fondo del mar. Unas mentiras y atrás de verdad. Vuela, tucán, vuela hasta el mar. Mueve tus alas llenas de libertad y enséñanos dónde está la verdad. Vuela desde la distancia recorrida hasta este punto y hoy tendrás tu voz. Vuela lejos de las sombras que proyectan desde su rencor. Es tu canción. Hay cosas que llegan y que nunca pasarán. Hay cosas que pasan y no volverán. Se perderán. No se quedarán en el fondo del alma o en el fondo del mar. Unas mentirás y atrás de verdad. Vuela tu can, vuela hasta el mar, mueve tus alas llenas de libertad. Enséñanos dónde está la verdad.

 

David Monleón estaba deseando salir tras más de dos horas de espera. Tiene concierto el día 30 a las 8 en el Rincón del Arte Nuevo, junto con Noriega y con Llanos. Explica que su canción es autobiográfica y acabada media hora antes de empezar la sesión. Bella interpretación.

Cuánto tiempo llevaba esperando a poder decir que ya he salido de lo más oscuro de las cavernas donde siempre he vivido. Qué diferencia hay aquí. El aire que respiro. No hay contaminación alguna de nada de lo que he vivido. Así que vuela, vuela alto desde donde nunca has estado, desde donde siempre suplicaste, observando todo desde las alturas. Qué bonito es como os veo ahora que disfruto solo siendo y conectando con armas que abrazo solo con una mirada. Qué diferencia hay aquí. El aire que respiró. No hay contaminación alguna de nada de lo que he vivido. Así que vuela, vuela alto desde donde nunca has estado, de donde siempre suplicaste y ahora vives. Observando todo desde las alturas. Explico que no soy el mismo, pero sí lo sigo siendo. El niño adulto que ahora ve sus cicatrices y relame su dolor con dulzura. Y ríe como nunca te has podido reír antes, rompiendo la piel a carcajadas. Te has quitado todas tus espadas. Vuela. Bebo ahora que disfruto solo, haciendo y comentando con más que abrazo, solo con una mirada. Qué diferencia hay aquí. El aire que respiró. No hay contaminación alguna de nada de lo que he vivido. Así que vuela, vuela. Desde donde nunca has estado, desde siempre suplicaste y ahora vives observando todos desde las alturas. Y ríe como nunca te has podido reír antes, rompiendo la piel a carcajadas. Te has quitado todas tus espadas. Vuela.

 

Zeta dice que está sobrecogido, que no se encuentra bien, que de qué planeta hemos salido, por la maravilla que ha oído. Deja una pequeña escultura para el sorteo muy original cantautor con guitarra. Es una maravilla de regalo. Así como su letra.

Paloma es un ave encerrada en una gris oficina. El trabajo la tiene atrapada en una triste rutina. Y cansada de tantas restas y tan pocas sumas, se miró los brazos y le estaban creciendo unas plumas. Un día Paloma dejó de mirar hacia abajo y se armó de valor y mandó su trabajo al carajo. Decidió cambiar algunas de sus cartas malas y además de crecerle las plumas le crecieron las alas. Y su vida interior buscándole una vida nueva y su voz interior gritando y gritándole vuela. Paloma es un ave encerrada en una vida en pareja. Su marido la tiene anulada y todo es queja tras queja. Y un día se lo encontró ligando con una. Se miró los brazos y le estaban creciendo más plumas. Dejó de buscar el amor debajo de las piedras. Y se armó de valor y mandó a su marido a la mierda. Orgullosa de todo y sin miedo de nada. Además de más plumas, le crecieron más y su vida anterior buscándole una vida nueva y su voz interior gritando y gritándole vuela. Vuela. Respirando la sombra que pasa de la medianoche, ha sacado sus cosas de casa y se ha metido en el coche. Se dirige hacia el aeropuerto en busca del cielo. A las 2 y 45 está saliendo su vuelo. Paloma es un ave cruzando el océano Atlántico, escuchando en sus cascos algún bolero romántico. Se siente más fuerte que el fuego y más libre que el viento. Que además de plumas y alas también tiene tiempo. Ella nunca será la misma persona que era. Que su voz interior seguirá gritándole vuela. Ella nunca será la misma persona que era. Que su voz interior seguirá gritándole vuela. Que paloma es un ave libre y valiente qué vuela.

 

Nana Punk cerrará la sesión. Deja para el sorteo un bebedero o comedero para gatos, de la asociación Catopía y lo otro es una ruina, vestigio de su pasado artesano. También  nos regala una composición muy ochentera, llena de ritmo y muy de volar. No he podido entender toda la letra.

Vuela, dijo ella. ¿A dónde?, dijo él. Vuela conmigo, dijo ella. Si fueras una mujer, te llamaría María, dijo él. Si fueras un hombre no me llamarías, vendrías volando, dijo ella... De los gritos de los niños, los susurros de los amantes, de los discursos del emigrante a las canciones. Todo mundo es música, todo es vibración. Todo mundo es música y tú disfrutas escuchando jazz o te gusta más el rock and roll. Mueves el culo al ritmo del rebelde o lo tuyo es el rollo cantautor. Y vuela. Salta, canta y vuela. Si no tienes alas,  aún te quedan piernas. Sientes este cosquilleo que comienza por los pies. Es la vida del universo acariciando tu piel. No te olvides de utopia, ni de los cadenos suelan añada. Esta gente está muerta o tienen algo que ocultar. Y todo es música. Todos es música. Dime lo que lo que suenas tú. Tú que pones la música en el coche. Usas la ducha para cantar. Ya se escucha en las oficinas pues todo son razones para follar. Canta, baila y vuela por dentro y por fuera. Si no tienes alas, aun te quedan piernas.

 


Ya después solo queda que Ernesto Arango nos regale su “cadáver exquisito” y que Andrés nos felicite a todos, a sí mismo inclusive, por la maravilla de de concierto MAL8 que hemos celebrado. Después tras el sorteo, despide el micro hasta mañana.

“Podéis ir en paz”.

lunes, 26 de octubre de 2026

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (1169) 20/10/2026.

Por: Camilo Crespo, en microabiertolibertad8.blogspot.com

El vídeo en directo se puede ver en el Canal de Instagram del Micro Abierto de Libertad 8 

          O directamente en: https://www.instagram.com/p/DeumT9kDQpR/     

Qué mal acostumbrados estábamos. ¡5 minutos! ¡Vamos, vamos! Y seguimos despidiendo a nuestros mayores. Ley de vida, sí, pero no consuela. Temporada es una isla anti turistas. Los niños en su pueblo nacen con niebla. Hoy ha habido muchos y bonitos coros, que para algo venimos a escuchar y a acompañar.

 

“Oremos”. Andrés da la bienvenida a presentes y onlainers y explica que como después hay actuación, hay que ahorrar tiempo, así que es muy importante que la gente sea dinámica en sus actuaciones. Tras pasar lista y explicar las características del micro, presenta prontamente a la primera tanda de artistas de hoy.

 

Camilo Crespo es esta tarde el encargado de abrir. Saluda a los onlainers y pide una guitarra y Tomás le presta la suya, para cantar “Tiempo de amar”, antes de lo cual deja para el sorteo un vale por una entrada para su concierto el sábado 31 en la sala Jazzville, a la 1 de la tarde. “Qué difícil es amarte cuando amanece, cuando te escapas entre mis brazos siguiendo al día y me dejas únicamente rastros de tu cuerpo, escondidos por los pliegues de una sábana tibia…”. El público ha hecho unos coros preciosos.

 

Mi Antonio canta un tema de amor con un prólogo al estilo de las viejas canciones de los años 50. Más que de amor, es de desamor. “…Elegiste tú la puerta de salida, cerrándola para siempre a mi querer. Si la vida que desde entonces has llevado te ha dañado tanto como me dañaste a mí, no pidas perdón, pues te he perdonado y hasta olvidado que te conocí…”.

 

Sergio Sanz hace una intro de piano muy bonita, con aires un poco morunos y nos interpreta su canción del taller “SOS” y es una interpretación impresionante. “…Prende fuego hasta la cresa de la ola. Hay destellos en el gran cielo. Surca un faro la pupila, nace el brillo de lo bello. Ilumina el horizonte y nos ciega la certeza para el alma. Para la alma que se aclara en la luz…”. Maravilla.

 

Tomás de la casa que canta su tema “GPS”, de otro Concierto MAL8, que en su caso significa “Gracias Por Ser”. Me preguntaba Antonio dónde estaba el GPS en la canción y se expliqué. De hecho hubo varios que usaron ese acrónimo. “…Gracias por ser creación tan perfecta de agua y polvo de estrellas, espejo de mi alma. Gracias por ser el mástil de mi velero, satélite pasajero para explorar esta vida…”.  Tema llena de figuras.

 

 

Javier Polo ha traído una campanita de esas de tocar para pedir una bebida. “Drink for a drink”, pone. Dice que la semana pasada hizo 8 años que se fue su madre y el martes pasado iba a venir a cantar la canción en su memoria que escribió dos años después de su marcha. Pero justo justo el martes murió su tía, con lo cual no pudo venir. Y entonces eh ha traído dos velitas que deja encendidas en memoria de ellas, encima del piano mientras canta. “…Lo que daría por oírte pronunciar de esa forma que tú me decías mi nombre. Mamá, hoy un día más en la noche hago que tu luz vuelva a brillar…". Ya había advertido que su canción sería triste y le ha costado bastante terminarla.

 

A continuación invita Andrés a todos los presentes al Concierto MAL8 de la semana que viene, el día 26, titulado “Vuela”, que comenzará a las 7 de la tarde. Y, tras explicar en qué consiste un Concierto MAL8, presenta la siguiente tanda, que hoy no tenemos mucho tiempo.

 

David Caballero es el primero de esta tanda y nos canta una balada con aires serranos y algo de sevillanas. “…Ciego, seguí la oscuridad. Por vanidad, tu reino quise suplantar y soy el rey de la barbaridad. Hijo, vente ya…”. Le pregunté después porque notaba un poco de rabia y dijo que sí,  que la canción estaba cantada con un poco de rabia porque era un tema que le afectaba bastante.

 

Alberto Torrejón se va por “tangos”. Últimamente lo indica porque yo se lo pedí, ya que no entiendo de flamenco, y así todos podemos saber los aires que toca. “…El corazón lo sabe. Solo sabe amor de criar. Y qué bonita está Triana, cuando le ponen al puente la banderita republicana...”. Coplas del pueblo.

 

Gabriel Úbeda, que nos canta “Juan Luis Nube Rota”, un tema sobre un personaje de Madrid al que conoció. “…Ay, ya no baja nunca a la capital Juan Luis Nube Rota.  Marcho a campo y le da igual. Cambió farola por roble. Semáforo por encina. Dice que ya no la busca ni canta esta melodía…”. Ritmillo de rumba, acompañada por las palmas y los coros del público. Muy buena interpretación.

 

Marta Plumilla nos canta “Niebla” porque dice que en su pueblo hay mucha niebla y que incluso Tim Burton quería grabar allí sus películas, pero no pudo ser. Y dice que cuando nacen allí los niños, le dan tres golpecitos para que echen la niebla que llevan dentro, y que en los bares te ponen niebla con Coca-Cola y esas cosas. “…Perdón por no tararear la canción que llevo dentro. Por no subir montañas. Por ni un fu fa. Por ser o por no. Por me da igual…”. Las geniales cosas de Marta Plumilla.

 

Llanos nos canta su tema “Jamás”, acompañada por David Monleón. Dice que cuando se separó de su marido, su madre le dijo, pues muy bien, que era como decir “siempre  para adelante”. Y de eso, de eso va la canción. “…Sí, voy a volar, voy a gritar que no estoy muerta. Sí, yo creo en mí, voy a luchar. Voy a seguir. Jamás se te olvidará. Jamás volver atrás…”. Al final, Andrés le corta el micro porque Llanos no se acordaba de que no se puede hablar después del micro. Ay, ay.

 

Después sube Andrés y le pide disculpas a Llanos, pero es que las normas son para todos. Y como llega el momento de conocer a las y los #nuevosparticipantes, comenta Andrés cómo empezó el micro en 2011. Conoceremos a tres, en dos actuaciones y acabaremos con malochos habituales. Pide a todos un poco de premura.

 

Ramón Betancourt, cantautor canario de paso hoy por Madrid, deja un libro nuevo que tiene un QR para un disco antiguo y nos canta una especie de balada rock. Así un poco con aire canalla. “…Qué más dará que la vida se empeñe en improvisar. Lo mejor de esta partida es jugar. Un recuerdo que tiembla en el vaso, un pasado en el retrovisor…”. Balada a medio tempo acompañada  por las palmas del público.

 

Asier Suescún y Mikel Bustamante dejan para el sorteo una cuerda de guitarra, una prima. Nos cantan “Fuera de temporada”. Se imaginan que Temporada es una isla y que fuera de temporada es un cartel para echar a los turistas. “…Una loncha de salmón con semillas de aguacate y cosas de esas sanas para hacerle una foto, subirla a Instagram y que todos se piensen que mi vida es genial...”. Muy divertida su actuación. Pa-ra-ba-rá…

 

Encantada deja un grabado que vale como entrada para su concierto este viernes en “La Aparcería”. Nos canta su canción titulada Infierno y pide la colaboración del público. "… Se supuso que iba a crecer. Sin embargo, sigo perdonando. No hice lo que amo y  sigo buscando en vano luchar con sembrar. Con visiones que no sé...”. Tiene un ritmo así de Baguala y los coros del público son muy bonitos.

 

Javier Macarro dice que tiene concierto el día 31, a la 1 de la tarde, aquí en Libertad 8. Pero no deja entradas para el sorteo. Que si alguien quiere una entrada, se la da. Dice que le gusta traer canciones nuevas, así que esta no tiene ni título. “…Hoy moriré de pie. Ya sentí mi corazón fundido en extrañas orillas como los relojes de David…”. Canta con mucha fuerza y buen ritmo. Me ha gustado mucho.

 

Javi Fernández deja dos entradas de dos por uno (pagas una y vienen dos) para el sábado 24 a la 1 de la tarde, que tiene concierto aquí. Y nos canta unos de sus temas más bellos. “…En silencio, imagino escuchar otra aspiración y que nos vimos reír y nos vimos llorar, que tan solo crecimos. Tengo fe que el testigo volverá a entrelazar nuestros caminos…”. Tiene un final precioso.

 

Y por fin Ernesto Arango hace una vez más su maravilloso “cadáver exquisito” y tras él Andrés despide  el micro y dice que siente que no haya más tiempo para oír a más artistas, pero es que  luego hay concierto. Y la semana que viene Concierto MAL8.

“Podéis ir en paz”.