Por: Camilo Crespo, en microabiertolibertad8.blogspot.com
El
video en directo se puede ver en el Canal
de YouTube de Micro Abierto Libertad8 :
O directamente: https://www.youtube.com/watch?v=HkGCdXNMr-Y
Este
concierto “Lava” se ha dividido casi exclusivamente y a partes iguales entre la
del volcán y la lava de lavar. Hemos tenido a Pompeya en el pensamiento. También
la lava como figura sobre lo que debería acabar con los poderoso abusones.
Ciertamente solo ha habido una canción de amor, ardiente como la lava hasta que
se enfrió, como la lava. Ah si, una dedicada a una madre con un castigo por
hijo.
“Oremos". Buenas tardes. Andrés Sudón da la
bienvenida a presentes y onlainers. Hoy tenemos Concierto MAL8. Y se titula
“Lava”. Así que es un día especial. Por ello hemos comenzado a las 7. Explica
las características y normas del micro, aunque hoy no será muy exigente con el
tiempo, claro. Nos presenta el nuevo atril, aunque lo de nuevo lo dice de coña;
más bien parece a punto de jubilarse. Pasa lista y ya advierte que algunos traerán
su tema en días posteriores. Lo que hoy veremos aquí no se puede ver en la
televisión ni oír en la radio, ya que aquí no hay productores que controlen las
composiciones. Son tal cual las han compuesto sus autores, así que pide que se
comparta el enlace de la emisión en directo. Y sin más comienza el espectáculo.
Andrés Sudón se santigua, aunque últimamente ha retomado con ahínco su tarea de
compositor. Y su “Lava” va contra la deforestación de las montañas. Buen ritmo
y su mensaje es claro.
Sé que se me ve detrás del horizonte
airoso y ancestral, inofensivo y capaz de proyectar el sol, de recoger la
lluvia. Me puedes escalar y construir tu casa. Me puedes asfaltar y arrancarme
la arbolada. Pero debes saber, no soy una montaña y te puedo lavar con mi lava.
Ah. Ah. Si quieres mi calor, puedes contar con él. Mis aguas curativas las
puedes beber, pero no dejaré que me hagas otro túnel. Me puedes decorar antenas
y banderas. Me puedes esculpir de razas y barrenas. Pero debes saber, no soy
una montaña y te puedo lavar con mi lava. Yo soy un volcán y tú eres una plaga.
Me quieres poseer. Te lavo con mi lava. A punto de estallar, me rugen las
entrañas. Pronto dejaré mi paraje como estaba. Pronto dejaré mi paraje como
estaba. Yo soy un volcán y tú eres una plaga.
Javier Polo
dice que su chaleco es lo mas ardiente que encontró por el armario y ha traído
una piruleta también de colores fogosos, de tutti
frutti. Dice que le comento a una amiga el nombre del concierto y ella le
contestó “Ella lava la lava que arrasa su presente y va empapada de fuego,
gritando entre la gente”. Con eso y con una película que vio en la tele,
titulada “La estrella azul”, encontró su idea e intentó hacer una chacarera,
pero al final quedó en vals.
Lava que lava lavando la vez. Lava
su cara y la tiende después. Sola resbala una lágrima aciaga. Surca el
semblante regando su tez. Lava que lava lavando otra vez. Quema que quema,
quemando también. Lengua que avanza, calor que amenaza, fuego que empapa y no
deja de arder. Como la lava que todo lo arrasa. Su mente se abrasa de tanto
doler. Como un cometa las cosas que piensa su cielo atraviesan, quemando su ser. Cubre que cubre el frondoso
mantel. Boca que escupe pedradas de hiel. Fiera lujuria que abraza con furia,
incandescente bajando con seltz. Hojas y ramas fundiéndose en llamas, ardientes
. batallas que libra su piel contra el tormento de sus pensamientos, que van a
su encuentro cada anochecer. Busca que busca buscando tal vez tul que acaricie
en lugar de doler. Luz que ilumine y los males fulmine, dulce baklava de Lavapiés. Brasas que miran
con ojos de ira, rescoldos que abruman sin desfallecer. Trozos de vida que
inermes claudican a las embestidas del ígneo tren. Busca que busca buscando tal
vez tul que acaricie en lugar de doler. Luz que ilumine y los males fulmine
dulce baklava de Lavapiés.
La Qris
deja una entrada para su concierto de mañana, aunque en realidad es un
desconcierto, avisa. Se apuntó ayer al concierto MAL8 sin saber que era y entonces
Andrés le dijo que tenia que ser con "Lava", así que va a ver qué
puede hacer. Se sienta con un pandero cuadrado e improvisa.
Bimbache, siciliana, africana y
también guanche. Como la Qris. La Qris bimbache, africana, siciliana. Y aquí todas como hermanas, porque yo nací de
mamá lava. Ella se llama Mama Lola. También nació de otra Lola. Mamá lava.
Somos aguahüita volcánica que se riega. Por la pachamama, regenerando toda la
caca que otros aquí lanzarán. Bimbache, siciliana, africana. Aquí la mama, la
lava. Bimbache, siciliana, africana como la pachamama. Ingobernable como la
vida misma. No hay nadie a quien se le resista. Una carcajada de las entrañas,
que si se encontrara al personaje naranja le diría “Bimbache, africana, siciliana,
cómo mamó la pachamama”. Bimbache,
siciliana, africana, como el origen de cada casa. Y es que esto va a acabar
como empezó, escuchando los ruidos de fondo. No sé si hay hielo o son vasos.
Pero el volcán hoy aquí se presentó.
Luis Roca
dice que ha escrito la canción esta mañana y no se llama “Lobo”, no se llama
“Olivo”, ni “Leve”, así que todo bien. Buen ritmo.
Esta canción es muy corta porque ha
sido consumida por la lava. Lo demás ya no importa. Harto de que me sigan
poniendo trabas. Seré sacrificado por la lava cuando acabe el sendero de la
vida. Seré sacrificado por la lava, pero por lo pronto mi alma no se da por
vencida. No tengas miedo del fuego. Antes la ceniza detendrá tu respiración.
Por ahora sigue luchando. Aún tenemos tiempo de cumplir nuestros sueños. Seré
sacrificado por la lava, cuando acabe el sendero de mi vida. Seré sacrificado
por la lava, pero por lo pronto mi alma no se da por vencida.
Daniel Romero deja para el sorteo su acostumbrado poema secreto (y que no falte) y
dos libros: “El hereje “, de Miguel Delibes y, de Manuel Mujica Lainez, “Bomarzo”,
una novela histórica sobre un noble italiano. Y a propósito del poema de hoy
una pulsera incandescente.
Nos está arrancando la vida. He
llorado numerosas veces, viendo cómo devoraba las casas y los campos, cuyo
dueño desconocía. Un reguero de explosiones continuas sacude y estrangula mi
corazón. Mis cuadros repiquetean contra la pared como en una película de
terror. Me asomo a la ventana. Respiro azufre. Llueve ceniza sobre mi rostro y
gigantescas lenguas de fuego se acercan cada vez más con una lentitud pavorosa.
Mi cáscara volará pronto hacia lugares extraños; todo lo que soy, todo lo que
he sido, quedará aquí sepultado bajo la lava.
Esto es muy especial. Y muy divertido, como dice
Andrés. Cuántas trilogías habremos hecho. Esta, por ejemplo, esta formada por
“Nieve”, “Niebla” y “Lava”. Hace tiempo que Andrés busca hacer una gala con los
que hayan (hayamos) hecho las tres. En su día hicimos la gala de
Casa-Ciudad-Mundo o Feliz-Triste-Vacío. Estaría bien poder hacer otra gala,
pero Andrés quiere que se en fin de semana y eso ya es más difícil. De momento
vamos a seguir con el Concierto “Lava”, que aún queda mucha colada.
El hijo de la Pepi dice que con permiso va a ir sentado. Habla de la lava como algo que
sale de su interior. Musicalmente se ha decantado por una pieza más pausada de
lo habitual
Lavalavalavalavala, lavalavalavalavala. Magma ardiente que me quema. Desde mi interior sale al exterior. Por mi boca de volcán lava que resbala. Desintegra, calcina, fosiliza, modifica evoluciona. Lo que era ya no es. Restauro mi paisaje todo alrededor. Lava que resbala por mi boca de volcán. Ardiente que me quema y sale al exterior. Escupo, escupo lava con forma de palabras. Lavalavalavalavala, lavalavalavalabala
Marta Plumilla ante todo deja una entrada para su concierto del próximo día 28,
sábado. En su letra se identifica con un volcán y aire de balada rock.
Cultivo flores en mis alrededores.
Crecen rápido en mi fértil tierra. Salvajes renos atraigo a mi terreno. Rozan
sus contra mi ladera. Y los valientes se empeñan en llegar hasta mi cumbre y
colonizar. Pero mi cámara magmática es una eterna cuenta atrás, difícil como el
crucigrama del New York Times. Se cuecen habas siempre en mi corteza. Puedo
estar siglos sin hablar. Siglos de calma, viento y sutileza. Me gusta el manga
y bostezar. Y los turistas, ajenos a mi esencia, de fondo de selfie me suelen
usar. Pero mi cámara magmática es una eterna cuenta atrás. Difícil como el
crucigrama del New York Times. Pero mi cámara magmática es una eterna cuenta
atrás. Sin cable azul que cortar y un día la lava saldrá. Un día la lava
saldrá. Un día la lava saldrá. Un día la lava saldrá.
Marijuana la Villana deja para el sorteo una acuarela que pintó hace
tiempo y un par de chapas. En una pone “Juntas somos más fuertes” y en la otra
“La música une”, que es el lema de otro malocho genial: Wayo. Y es que tiene
concierto este viernes en Universal Ateneo, en la Gran Vía. Su texto es genial,
denso y no se puede resumir fácilmente. Toca, digamos, todos los palillos. Y en
algunos de esos palillos, toca su fibra sensible y le cuesta seguir. El bello
dolor.
¿Cómo lavar tanta lava? Lava tu ropa
con olor a lavanda. Perfúmate a lavanda. La banda de Brihuega. ¿Cómo lavar
tanta lava? Quiero la lava que lava todo imperio dictador, toda forma de
opresión. Una señora lava en el lavadero. Cerca unas niñas juegan. Resonando
hasta los óvulos da comienzo el bombardeo. Las niñas corren. La señora sin vida
vuela. Extraen tu sangre de dinosaurio y se revuelven tus entrañas, mientras tú
vomitas lava, sangre menguante, lava creciente. Llegó el volcán con su lava,
lava y más lava. No se puede parar la lava. No se puede lavar la lava. Lava,
lava. Destructiva y nutritiva. Destructiva y constructiva. La lava lava los
pueblos, ayuntamientos, escuelas. La lava lo lava tanto todo que todo
desaparece. Y así deja sus secuelas. Llegó el virus que nos encerró y mató.
Ella lava sus manos. Él lava sus manos. Se lava el metro, se lava la calle, se
lava todo y el virus sigue. Lava tus manos como Pilatos, que la vida sigue
lavando y pagando platos. Llegó la nieve que todo lo lava. La nieve lava las
calles, lava los meados, pero no lava las cacas. Linda nieve que todo lo cubre,
casi como lava, pero no todo lo lava. La nieve no lava las cacas. Llegó el
agua. Agua cual río de lava. Agua aplastante, agua arrollante, agua
desbordante, agua que nada lava, agua que todo ensucia. Agua que todo enfanga,
agua que mata. Llegó la guerra. ¿Qué lava la guerra? La guerra lava la ilusión,
la vida, la alegría y hasta la compasión. Y llegó más guerra, más guerra, más
guerra. Guerra que como lava todo aplasta. Guerra que como lava destruye.
Guerra como lava de la que la vida huye. La guerra lo lava todo. ¿Quién lava
toda esta lava? ¿Quién lava toda esta lava? Querida lava láctea, querida lava
universal, queride meteorite gigante, por favor, ven pronto y lava toda esta
lava. Y nuestra lava, ¿qué hay de nuestra lava? Lava, ceniza, pequeños
piroclastos que nos van cayendo poco a poco. Que nos ciegan, nos paran, nos
frenan, nos ocultan. Esa lava que no se lava ni cabe bajo la alfombra. Esa lava
que desborda, que te asombra y te da sombra. Esa lava pegajosa como alquitrán.
Esa lava que te hace cueva. Lava que te hace olivina y obsidiana y roca basáltica
y óxido de hierro rojo y azufre amarillo. ¿Qué hay de lava que te convierte en
jameo? Oh, yo quiero ser jameo. Yo soy jameo. Yo fui y seré jameo. Siempre que
lo necesites, ven y lava tu alma en el lago de mi lava. Lava tu alma en mi
jameo. Y luego sí eso un poquito de jaleo, no demasiado mamoneo. Llámame
titiritero. Cuidado con el cachondeo que de la risa me meo. ¿Un pañal como
babero?. De la mar el mero y de la tierra el cordero. Y para mi pelo un
peluquero. ¿Para esto tanto esmero? Mm. Mucha lava para mis jameos, mucho amor
para vuestros jadeos.
Aura Boyer
se ha quedado epatada por el texto de Marijuana. Deja para el sorteo un
libretito que confeccionó para su reciente concierto. Nos trae una letra muy
interesante sobre la cantidad de cosas que hay que lavar. Me ha encantado su
letra. Muy original.
Tengo colada pendiente de 100
generaciones. Sangre antigua latida por mil generaciones. ¿Cómo voy a lavar
solita sin agua bendita? Se han quedado ellos la fe; para mí sus marrones. Se han quedado ellos a
Dios; para mí los ladrones. Dicen que hemos avanzado sin ver hacia qué. Qué nos
depara el futuro, por quién sangraré. ¿Cómo voy a luchar solita sin tierra
bendita? Ellos tienen la ermita; para mí el bloque. Ellos tienen la encina;
para mí el coche. No sé dónde quedará, pero esto no es. Cuánto trapo he de
lavar. ¿Cuándo sanaré? Cuánto trapo he de lavar. Cuándo sanaré. Supongo que
tengo a mano todas las cosas. La cúspide del ser humano es acumular bolsas y
encima me toca lavar mi cerebro reptil que quiere tirarse al arcén porque todo
le asusta. No entiende este mundo alien y nadie le escucha. Que yo no quiero
viar ningún sufrimiento, algo había que progresar. La muerte más lejos. Algo
había que progresar. La muerte más lejos. Lave los pecados de ayer, su pelea
injusta. Y lo hago escondidas o el matón
se disgusta. Lavo con mis antebrazos a prueba de versos. No hay manera bonita
de decir lo que es esto. Sale agua del grifo. Los ángeles muertos mienten sin
saber, con su boca mezquina. Para falso y dolor ya me rezo a mí mismo. Para
falso dolor ya me rezo a mí misma. La
gente no deja de odiarse por ir igual vestida. Se pierden igual por las calles
trazadas de líneas. Avenidas de nadie, que los apestados limpian. Y mira el
hijo del jefe se mea en la esquina y mira el turista posa junto a la tumba mía.
No sé dónde quedará, pero esto no es. Para falso y dolor ya me rezo a mí misma.
Mi Antonio
deja para el sorteo su cuaderno MAL8 rojo. ¡Rojo! (se sonrie y el público
también ríe con complicidad). Después de Aura parece que tiene papelón para
quedar a la altura, pero la lírica no es el punto flaco de Mi Antonio,
precisamente. Así que va y dobla. No esperábamos menos. Preciosa letra.
Aquel amor tan intenso, aquel amor
que nos unió, que fue en nuestro universo, que fue una bendición. Aquel amor
que tuvimos, del que gozamos los dos. Desde que nos perdimos estoy huérfano de
amor. Lenta, muy lentamente a nuestras almas llegó sin anunciar y de repente
algo pasó entre tú y yo. Sentimos ambos lo mismo. Nos miramos y sucedió. Caímos
en el ardiente abismo en el que nos fundimos los dos. Allí habitamos un tiempo
que fue el tiempo mejor. Cómplices cuerpo con cuerpo, nos entregamos a la
pasión. Y así aquel fuego vivimos, como dentro de un volcán. En magma, en
ebullición convertimos nuestra locura de amar. Fuimos fuego imprevisible,
llamas vivas de pasión, dos almas candentes libres en el volcán del amor. Y
pudimos conocer cómo éramos cada cual y nos quisimos querer hasta ya no poder
más. La convivencia es cruel y exige tanta lealtad que a veces no puede ser por
nuestra debilidad. Ardieron tantas promesas, se fundieron esperanzas, se
agotaron las paciencias, surgieron desconfianzas. El fuego que fue pasión se
transformó en penar. El magma reaccionó desbocando el volcán. Por el aire todo
saltó en explosión singular. Fuimos de mal en peor y aquello acabó fatal. La
ardiente pasión quedó entre brasas y cenizas y la lava se llevó. Un amor que
echó ya trizas. Y lenta, muy lentamente sobre nosotros desliza esa lava tan
ardiente que hiere y no cauteriza. No perdona ni respeta. En su discurrir la
lava, quema y arrasa la tierra. Tras ella no queda nada. Y nada nos ha dejado,
que a su paso arrebata todo lo que hemos amado y nos ha vaciado el alma. Lenta,
muy lentamente, la lava va descendiendo y al enfriar se convierte en roca los
sentimientos. Y deja nuestro paisaje. deformado, frío y yermo. Tú ya has
emprendido el viaje y sin ti me siento muerto. Si no se hubiera endurecido tu
corazón como la lava al enfriarse, quizá otra vez hubieran podido nuestras almas
conciliarse. Pensando en ti y en lo que fue aquel amor que tuvimos, los dos
perdimos la fe al no habernos comprendido.
Dice Andrés que últimamente estamos aprendiendo un montón
de léxico diatópico, como pandemia, dana… (ataque preventivo…) Él no conocía el
término colada, referido a la lava y se pregunta si tendrá algo que ver colada
de lava con colada de lavar. Y algo tiene que ver. Dice que algunos que no han
podido venir hoy, traerán mañana su “Lava”, aunque Andreas y Sofía Idoia, que
fueron los paridores del nombre de este taller, ya les vale. Cariñosamente les
llama “¡¡putos esquiroles de mierda!!”. Aunque en yo más bien diría “capitanes
arañas”. Pero añade que es broma y que les queremos. (Por supuesto). Andrés
dice que este año es el quincuagésimo aniversario de Libertad8 y el décimo
quinto del MAL8 y que ya han pasado por este micro más de tres mil cien
artistas. Y hoy no conoceremos a nadie nuevo. Así que vamos con otra tanda.
Juan Antonio Rivero no es nuevo, pero casi. Su canción está claramente dedicada a su madre,
con referencia a como ella lavaba y como él se ensuciaba. Bonita letra. Y buen
ritmo acompañado por las palmas del publico.
Nunca llegamos después que el timbre
sonó. No descubrimos arrugas del pantalón. La cama hecha, la ropa blanca, una
sonrisa de sol a sol. De vez en cuando un grito a tiempo, un picotazo en el
corazón. El chándal limpio duraba no más que un gol y los domingos paseo como
un pincel. Ten más cuidado con la Nocilla, pronto tendrás que cuidarte tú.
Pasaron años, seguí viviendo sin preocuparme la solución. Lava que te lava,
empapada de sudor. Lava que te lava, nadie sabe tu opinión. Lava que te lava
todo a punto con amor. Lava que te lava. Enseñaste la lección. El pelo plata,
las manos como algodón. De vez en cuando sonríe al oír mi voz. Ahora que veo
cómo me miras, siento que pude contarte más. Noches en vela junto a la
almohada, siempre a mi lado sin rechistar. La vida pasa sin darnos cuenta. Lo
que ahora soy te lo debo a ti. Ahora que veo cómo me miras, no puedo más que
cuidarte a ti. Lava que te lava, empapada de sudor. Lava que te lava, nadie
sabe tu opinión. Lava que te lava todo a punto con amor. Lava que te lava.
Enseñaste la canción. Lava que te lava. Lava que te lava.
José Escudero deja para el sorteo “El mapa vital, un recorrido de evolución
consciente”, de María Manzano Sánchez y Ángel Francisco Briones-Barco. Para
crecer un poquito, añade. Y pasa a leernos su poema para este concierto MAL8.
En él se hace referencia al “año sin verano” de 1816, cuando nació el “Frankestein”
de Mary Shelley y al tema “We ddidn’t start de fire”, de Billy Joel.
Lava. Ceniza. Verano sin sol. Año
sin verano. Dejando las creencias en la bolsa de la ropa sucia. Quién lavará
los Trapos sin dejar manchas en las calles de sangre, en los mares de fuego, en
los Ríos de lava. Nosotros no iniciamos el fuego. Siempre ha estado ardiendo,
desde que el mundo gira. Sacudidas. Sismos. Magma. Roca fundida. Volcán. Lava.
Baja líquida hacia el mar. Lava líquida hacia el mar. Lava que quema. Arde el
pueblo. El pueblo arde. Faltan recursos para la Paz. Los misiles censuran la
verdad con realidades que arden en canales de Telegram; que queman la moral,
sacudidas por la inmoralidad. Miedos. Sismos. Volcanes. Que viene el lobo,
grita el hombre. Que viene el hombre, aúlla el lobo. Doctrina de Shock. Quietud
en el silencio impuesto por el miedo a ser callado, silenciado. Volcanes
dormidos. Sacudidas. Sismos. Magma. Roca fundida. Volcán. Lava. El pueblo
quemado ya no arde. Nosotros no empezamos el fuego. Nuestro deber es apagarlo
antes del próximo verano... sin sol.
Tomas de la casa sube al escenario y Marijuana le coloca un dibujo en la pared. Se
trata del titulado "Los amantes de Pompeya",
que resultaron ser dos muchachos de entre 18 y 22 años. Y de eso va su canción.
Bella letra.
Tiembla la tierra. Oigo sus latidos.
Veo nubes negras en el cielo encendido. ¿Dónde estabas cuando estalló el
incendio? En tu mirada se detiene el tiempo. Si es el fin del mundo, quiero
morir en calma. Quiero morir contigo para fundirnos como lava, lava, lava,
lava. Ruge la montaña, llueven piedras de fuego y todas las calles conducen al
infierno. Te he encontrado dormido en la hierba. En tu costado hundiré mi
cabeza. Si es el fin del mundo, quiero morir en calma. Quiero morir contigo
para fundirnos como lava, lava, lava, lava. Y desde el mar pudieron ver aquel
volcán sepultando toda la ciudad Y bajo sus cenizas hay un abrazo eterno. Si es
el fin del mundo, quiero morir en calma. Quiero morir contigo para fundirnos
como lava, lava, lava, lava.
Jorge Aglio
deja ante todo dos consumiciones para el sorteo. Tiene dificultades con la
letra, pero recibe ayuda extra, aunque no sabemos si fue humana o espiritual.
¿Quién lavará mi herida abierta,
punzante, y limpiará mis manos y mi piel? ¿Quién estará a mi lado, velando mi
suerte, sin lágrimas y risas que me den? Ese gran río de lava que va sembrando
la muerte, que rebosa y me taladra y devora lo que fue, lentamente me penetra,
lentamente se hace piedra. ¿Dónde quedaron los sueños que las nube me dejé?
¿Quién mecerá mi cuerpo, durmiendo a mi lado, dibujando sonrisas a la vez?
¿Quién, mirando a mis ojos, verá sus encantos? ¿Quién colmará mi alma y mi fe?
Ese gran río de lava que va sembrando la muerte. Que rebosa y me taladra y
devora lo que fue. Lentamente me penetra, lentamente se hace piedra. ¿Dónde
quedaron los sueños? ¿En qué nube los dejé? ¿Quién hará ese día alegre y
brillante la luz sempiterna para ver? ¿Quién cantará mis cantos cuando no me
levante y quede de mis versos y mi ser. Ese gran río de la que va sembrando la
muerte, que rebosa y me taladra y devora lo que fue. Lentamente me penetra,
lentamente se fue piedra. ¿Dónde quedaron los sueños? ¿En que nube los dejé?.
Esto está acabando y dice Andrés que esta vez vamos a
conseguir no pasar de las dos horas de micro. Pero después no hay actividades,
así que el público se puede quedar charlando o tocando la guitarra. Explica que
Jorge siempre se queda tocando y que se sabe “todas las canciones”. Antes de
presentar la ultima tanda comenta que los días 7, 8 y 9, a las 7 de la tarde, serán
los exámenes finales de TAI, la Escuela Universitaria en la que da clase. Y el
examen consiste en actuar aquí. Y añade
que Aura Boyer estuvo el año pasado ahí, así que se puede ver el nivel.
Recomienda asistir para aportar consejos positivos. Que los defectos ya se
encarga él de remarcarlos. Y vamos allá para terminar.
Javier Gijón
ante todo quiere cumplir con su rito de cada concierto MAL8, que es dar las
gracias a Andrés por empujarnos de esta manera a componer y arriesgarnos.
Después inicia su tema con una hermosa serie de acordes. Se nota que está
recién hecha pero ya se ve que es muy bella, al igual que su letra.
Duerme el fuego bajo el barro. Finge
calma y quietud, como un sueño que en la piedra va aprendiendo a ser luz. Se
hace máscara el silencio. Un secreto ya sin voz. Y al romper abre la tierra, aprendiendo
a respirar. Ay, la lava. Al despertar canta lo que no dirás; lo que hiere, lo
que da. Siempre busca claridad. Se dibuja en lo pequeño lo que crece sin
control. Un murmullo que se estira hasta hacerse resplandor. Y al final brota
lo hondo, sin permiso, sin señal. Lo que fuimos, lo que somos pide al mundo su
lugar.
Elena Hernando sale ya
teniendo en cuenta que estamos acabando. Su poema va también sobre la lava del
Vesuvio arrasando Pompeya.
Rugir de tierra cansada.
Articulaciones tensadas bajo la maraña de vida que despierta estremecida.
Temblor en suelo antiguo tambalean sus cimientos. Palpita la sangre de cientos
sobre el vaivén continuo. El suelo se abre, nubes de polvo. El cielo es hollín.
Llantos se apagan bajo un manto de lava. Fumarolas que extinguen el oxígeno en
compañía. Furia divina ancestral. Lenguas de fuego voraz del cielo. Duro
pedregal deja sin vida el lugar. Lava ardiente, luego tibia, después fría. Lava
que endurecerá, perpetuando a eternidad los secretos del lugar, la verdad y su
disfraz. Y esa lava sellará la vida en Pompeya, que en silencio yacerá hasta
volver a despertar.
Chega Gómez pregunta que si
hemos oído alguna vez una canción pancarta. Y es que, avisa, le ha salido una
canción pancarta y nos va a dar la brasa, pero bien. Respira un instante antes
de abordar su canción. Un precioso
Siniestros descerebrados, imponiendo
el orden mundial, violando todos los tratados del derecho internacional. Dueños
de las armas, reyes de la muerte, en nombre de la paz aniquilan vidas humanas.
¡Y aquí no pasa nada! Harta ya de estar harta esta rabia no acaba y la buena
gente va a estallar como lava. Secuestran presidentes en nombre de la democracia.
Se creen los amos del mundo e instauran una autocracia. Especuladores natos,
acumulan beneficios. Pretenden que sea a costa de nuestro sacrificio. ¡De
nuestro sacrificio! Anacrónicos especialistas en imperios y colonias no dudan,
invaden países a golpe de bombas. ¡A golpe de bombas! Queremos la vida en el
centro, ¡todas las vidas de todos! Que cualquier ser humano viva en cualquier
parte a su modo. ¡En cualquier parte a su modo!.
Pues nada, dice Andrés. Otra vez lo hemos hecho y es
una pasada. “Siempre es maravilloso. Un placer enorme haber compartido este
parto común de canciones tituladas Lava. Ahora estamos aquí y nos parece
normal, pero no hay nada igual en el mundo que sepamos como esto; que quedemos
aquí, que pongamos canciones con el mismo título, las cantemos”. Añade que
ahora existen un montón de canciones y
algunos poemas cuyo título es “Lava” y eso es una pasada. Pero ahora
falta una cosa.
Y es que ahora llega el “cadáver exquisito” de Ernesto Arango, que se ha pasado toda la velada cazando frases y versos de lo que aquí se ha podido escuchar. Y nos regala como hace al final de cada sesión. Gracias, maestro. Y nada más. Solo resta que Andrés cierre el micro tase licitar a todos los y las participantes y realizar el sorteo. Y mañana otra maravilla de sesión.
"Podéis ir en paz".
P.D. Añado aquí la
participación de este cronista, que ha subido su video dentro del horario
previsto.
Camilo Crespo se ha centrado
en los niños soldado, sacados de golpe de su infancia y convertidos en carne
de cañón, para luchar en guerras que pagan los poderosos de occidente. El video
se puede ver en: https://www.youtube.com/watch?v=C-gC1tcNvuk
Jugabas con palos, llenando los
campos de risas y carreras bajo el azul. Aún creías en la magia y ya te
obligaban a empuñar un arma que pesaba más que tú. Ni tus lágrimas infantiles
lo pudieron salvar. Tuviste que apretar el gatillo por primera vez contra un
ser humano, indefenso, sentenciado. Niño soldado, ¿dónde quedó tu niñez? ¿Dónde
fue tu infancia?¿Dónde fue tu alma? Ojala se abriera un volcán que con su lava
acabara con esos canallas. Ojala se abriera un volcán que con su lava acabara
con esa canalla hundida en lava. Y viste a tu hermana convertida en carne en
venta. Y a otro niño de tu aldea matar a tus padres. La lava siempre arrasa a
los indefensos. A salvo nos creemos los bienpensantes. ¿Donde fue tu infancia?...
Hay fotos de puteros pederastas podridos de dinero, malditos sátrapas. El que siempre dice qué bueno soy. El que
asesina niños por precaución. El zar reprimido y represor. El heredero del
dictador. ¿Donde fue tu infancia?... Ojala se abriera un volcán que con su lava
acabara con esa canalla hundida en lava.





























































