lunes, 29 de junio de 2026

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (1152) 22/06/2026. Concierto “G.P.S.”.

Por: Camilo Crespo, en microabiertolibertad8.blogspot.com. ¡Y gracias a Jenny por sus fotos especiales (las color sepia)!

El vídeo en directo se puede ver en el Canal de YouTube Libertad 8 (@cafelibertad8777) 

          O directamente en: https://www.youtube.com/watch?v=aLrVChc0R3c         

¿Será que el título es más energético que otros? El caso es que hoy hay muy buen rollo en el ambiente. Todo el mundo está perdido y todo el mundo está encontrándose. Y este micro tiene mucho que ver en ello. No lo digo yo. Lo dicen los versos de poesías y canciones de este Concierto MAL8. Y hay varios acrónimos bonitos: como “Gracias Por Ser” o “Genios Poetas Superhéroes”. Ah, Y hemos descubierto el "tecno-quejío".

 

“Oremos". Buenas tardes. Andrés Sudón da la bienvenida a presentes y onlainers. Y aquí estamos con nuestra cita mensual con el Concierto MAL8. Así que hay varias cosas que cambian o deben cambiar para la ocasión. La primera es que nuestro presentador no va a ser tan estricto con el tiempo, aunque pide que no se pierda el dinamismo en las actuaciones. Vamos, que no se enrollen. También cambia la escucha del público, que ha de ser aún más atenta, ya que las canciones son nuevas y hay muchos nervios. Por lo demás es importante pasar lista y así se hace. Tras ello, Andrés explica el resto de peculiaridades del micro y pide que se comparta el enlace de la emisión. Por último  presenta la primera tanda de canciones tituladas “G.P.S.”.

 

Andrés Sudón comienza, como es costumbre, para después dedicarse a gestionar esto. Explica que a sus 48 años, no tiene carnet de conducir y que se ha prometido a sí mismo celebrar los 50 con un viaje, él solo, conduciendo un “127” blanco con volante de coche deportivo Es su sueño. (Nota: se trata de un Seat modelo 127, el primer coche que tuvo mi padre, por cierto, aunque con volante normal). La canción de Andrés va a ritmo de Bossa y habla de ello y de que quizá debería volver a girar por España.

Viajar, viajar, viajar. Profundamente detesto viajar. Salir, huir, abandonar mi nido de nata y marchitar. Maleta, mochila, guitarra queda toda mi vida atrás. Mis plantas y mis arañas tendrán miedo y llorarán. No quepo con todo en el metro. No tengo asiento y no siento las piernas que siempre mantengo extendidas en mi sofá. No puedo bajarme en Atocha. Me toca gruñir y empujar. Dice "Bájate aquí" el GPS y la gente no deja pasar. Yo no quiero viajar, viajar, viajar. Profundamente detesto viajar. Pero el mar, el mar, el mar. Siempre veo y nunca toco el mar. Camino del bar de destino, donde voy esta noche a tocar. He visto largo y tendido el inmenso puto mar. Mi GPS lo sabe. Lo he visto viniendo en el AVE. Lo huelo al bajarme del taxi. Lo noto bailando en el aire. Está en la prueba de sonido, marcándome el sol con sus olas. Resuena después mi concierto dentro de las caracolas. Yo nunca toco el mar, el mar, el mar. Nunca tengo tiempo para el mar. Volver, volver, volver. A mis propios brazos otra vez. Veinte horas fuera de casa son algo, nunca son nada. E imagino cómo viajaban en tiempos de Gardel. He perdido en el hotel la mitad de mis bobadas. He dormido la mitad de nada. Y encima me toca correr. Maleta, mochila, guitarra, cansancio, resaca. Mi GPS nunca se calla y nunca llega a llegar. Si yo quiero cantar, cantar, cantar, tendré que joderme y viajar.

 

Jenny Miríada en realidad nos trae un poema que cierra con una cancioncita muy corta. Espera que la parte narrada no se haga larga y que no la tengan que bajar del escenario. Parece que es autobiográfico. Para la parte cantada, una estrofa en guajira, dice que no es importante la armonía porque los poetas guajiros siempre cantan con más o menos la misma melodía.

Era un bandolero, un bandolero al margen de la ley que secuestraba gente y a cambio de su rescate cobraba dinero. Perseguido por la guardia era. Manuel García, el rey de los campos de Cuba. Unos decían que eso era que no era cierto, que lo habían inventado sus detractores y enemigos políticos. Que era un luchador por la independencia y un benefactor. A buscar su novela en décimas copiadas a mano, mi padre me llevó. Desde el bohío de la abuela, caminando hasta un pueblo lejano que se llamaba El mallorquín. Yo era muy pequeña, no sabía de nada. Nacida en la ciudad, el campo me parecía fábula. ¿Por qué no cogemos esos caballos que están en la puerta de las casas?, pregunté a mi padre. Y así, en esos caminos, por donde no pasan coches ni buses, podemos ir sentados. Pertenecen a sus dueños, me contestó. Y a mí me parecía absurdo. Los caballos debían ser de quien los necesitase, pensé. Quizás debíamos llevarlos sin que los propietarios se diesen cuenta, se me ocurrió. ¿Será que yo también soy bandolera? No sé cuántas vueltas dimos por aquel pueblo polvoriento, porque en ese entonces no había GPS. Tenía una larga familia de tías y primos. Yo iba de casa en casa cantando y haciendo eventos con la guitarra, haciendo cuentos con la guitarra y me invitaban a ricos flanes. Así, mi primer oficio fue trovadora errante, con 5 años. Pero luego estudié otra cosa, una carrera seria. Las canciones famosas como La Llorona, la Guantanamera, la Macarena, unen a la gente que no puede comunicarse por tener diferentes lenguas. Yo podría haber sido folclorista, como Samuel Feijó, porque el acervo del folklore es algo que difícilmente pueda tener un escritor de ciudad... Hoy que la vida me impone el papel de constructora, GPS y a mentora, tener una me gustaría. Parar es algarabía de ruidos y de mensajes. Del camino pago peaje. A ciegas avanzo lento. Con las flores me contento y hago leyenda mi viaje.

 

David Cabezas nos habla de los distintos sistemas de navegación por satélite. Casi todos militares, excepto uno, el europeo, de nombre muy importante, que representa lo bello de tener las cosas muy claras: Galileo.

Global Position System. GPS. This is A satellite-based hyperbolic navigation system owned by the United States Space Force, los militares del espacio yanquis. Los militares son los propietarios del sistema de navegación GPS, los militares. O sea, estás en Tombuctú y te pierdes. No tienes ni idea de cómo volver a Bamaco, porque tu vida está en Bamaco ¿y dependes de una agencia militar estadounidense para volver? Sí, la geolocalización es lo que tiene. Tú te pierdes, quieres volver, activas tu navegador, los militares lo ven, lo autorizan y el cacharro te da la ruta de vuelta. Así de sencillo. En un plis. Ja, ni de lejos. ¿Tenemos que pasar por los militares? ¿Los militares nos tienen que permitir volver a donde queremos ir? Parece que sí. ¿Alternativas? Parece que también sí. La primera: Glonass, rusa, militar. Qué pereza. La segunda: BeiDou, china, militar. ¡Ozu! La tercera: Galileo, europea. ¡Hala! Galileo mola. El nombre es chulo. Galileo di Vincenzo Bonaiuti de' Galilei  fue un astrónomo, ingeniero matemático y físico italiano muy guay. Fue un hombre del Renacimiento. Tocó muchos palillos, bueno, todos, tocó todos los palillos. Es considerado el padre de la astronomía moderna, el padre de la física moderna, el padre de la ciencia moderna. El padre. Es un hombre de fiar. Fue uno de los primeros que evidenció el conflicto religión ciencia. Dos razonamientos se enfrentaron: El inductivo, ciencia, y el deductivo, religión. Mantuvo con firmeza que la Tierra da vueltas en torno al Sol. Fue convocado por el Santo Oficio: la Inquisición. Fue condenado a prisión perpetua y a que abjurase de sus ideas. Abjuró, pero dijo: "eppur si muove", y sin embargo se mueve. ¿Es guay o no, Galileo? Pues este es el nombre de nuestro sistema de posicionamiento por satélite, el europeo, rindiendo tributo al astrónomo más lúcido y más valiente. Imagino a Galileo pensando. Pensando que tenía razón y que los otros no. Todos los otros no. Y viendo lo  inevitable. No se retractó... Bueno, sí. Tuvo que abjurar de su tesis, pero pronunció su frase "y sin embargo se mueve". Que sí, que sí que se mueve y da vueltas da vueltas en torno al sol. La belleza.

 

Borja Cacharro nos canta su pieza sobre la búsqueda de alguien alejado del mundo tecnológico. Con un ritmo potente de guitarra nos regala un bello tema, marca de la casa.

Yo quiero un GPS que me lleve a tu casa. Me han dicho que ahora vives pasada la fuente alta. Al abrigo de un arroyo se asoma un caminito que te lleva a otra galaxia junto a dos piedras romas. Y  ahí estás tú, sin GPS. Dicen que eres feliz sin GPS. Con la noche entre los dedos, sin lavadoras durmientes ni duendes porculeros, dialogando con el monte. Y ahí estás tú, sin GPS. Dicen que eres feliz sin GPS. Y yo aquí confuso, sin mapas, imaginándome inquieto tu casa. Preguntándole a los álamos si aún recuerda qué es lo que fuimos. Yo quiero un GPS que me eche a la calle, que me haga desprender los dedos de esta guitarra. Y me dé valor de ir a buscarte. Que me dé el valor de ir a buscarte. Me dijeron "No la nombres". Seguí el rumor de un sendero, una vereda hacia el cielo y una canción por venir. Vi la fuente, el viejo arroyo, las dos piedras y una flor. Y cuando se apagó el color, me acerqué a ver a que olía. Y olía a ti. Y olía a ti. Yo quiero un GPS que me lleve a tu casa. Me han dicho que ahora vives pasada la fuente alta. Y me perdí para encontrarte. Y me perdí para encontrarte.

 

Daniel Romero deja para el sorteo un poema secreto, un microscopio infantil que se conecta al ordenador, y dos libros: de Charles Dickens, “La tienda de antigüedades”, y de Tereci Moix, “No digas que fue un sueño”. Además y para celebrar que su blog “Discursos a los diablos” (https://danielromeropoeta.blogspot.com) ha superado las 150,000 visitas, añade “El repertorio graduado para guitarra”, de Stanley Jates.

Puedo arrastraros al vórtice de los laberintos que cultivo en mi interior. Mientras os muestro intrincadas cuevas, puedo crear, a vuestras espaldas, sin que os deis cuenta, nuevos recodos y callejones sin salida. Es fácil extraviaros: no tengo más que pervertir la función original de las palabras: en lugar de referirse a algo real, que se refieran a sí mismas. Lo difícil es llevaros al lugar que, sin saberlo, queréis alcanzar. Abriros los ojos y obligaros a aceptar lo que no admitís, aquello ante lo que ponéis toda suerte de trampas, toda clase de excusas para alejarlo y poder seguir con vuestras vidas como si no existiera.

 

Así ha pasado la primera tanda. Ahora Andrés nos recuerda que esta es la última semana de micro antes de las vacaciones de verano. Pero eso no quiere decir que aún no falten cosas por pasar. Por ejemplo, este viernes se celebra el concierto de fin de temporada de Libertad 8, en el que actúan muchas de las personas que han tenido concierto desde el verano pasado aquí. Aconseja a quien haya tenido concierto que se apunte. Y seguimos.

 

Mi Antonio deja un cuaderno MAL8 para el sorteo y advierte de que ya quedan poquitos. Su GPS nos habla de los peligros de ese adminículo infernal, ¡que el Cielo confunda! Y nunca mejor dicho.

Creímos que era nada más un aparato moderno, inteligente, que nos daría otra forma de viajar y acercarnos a otros lugares y a otra gente. Puesto en un coche, te va dirigiendo hacia el destino que hayas señalado, pues se vale, para no irte perdiendo, de satélites en el cielo colgados. De ser un guía solícito ha pasado a utilizarse de variadas maneras. Lo mismo marca la ruta a la que vamos, que se chiva de donde tú te encuentras. Ha resultado ser un acusica que señala cuál es tu posición y con su uso algunos practican encontrarte por geolocalización. Lo inventaron los americanos. Bueno, no todos. Solo una porción. Varios tipos muy bien lo estudiaron y al inicio un uso militar se le dio. Bautizado como GPS, por Global Positioning System, si al español se tradujese, sería algo distinto del origen, pues hace la cultura anglosajona que el principio vaya al final. Lo central se queda y no reacciona y lo de atrás se pone al comenzar: Sistema de posicionamiento global. Para nosotros se llamaría SPG, pero para con ellos no llevarnos mal, nos amoldamos a lo que quieran poner. Son raros, raritos, un montón. Serry le llaman a nuestro Jerez. Merry para María es su denominación. Y en vez de decir sí, te dicen yes. El aparato lo controla todo. Es temible como un súper espía. Si se sabe usar y se usa modo, el chivatazo no sabrás de quién vendría. Lo han instalado en lo que no imaginas. Relojes, ordenadores, collares de perro, teléfonos móviles o de cabina y te espían para saber dónde estás y qué estás haciendo. Cuidado con el uso que le das, ya que te acabará por descubrir. Si este verano en el chiringuito estás, la parienta no tardará en venir. Se acabaron esas francachelas que con amigos tanto disfrutabas. Ya estás vigilado y no cuela esas mierdas que antes le contabas. La parienta te tiene controlado con este invento maldito del demonio. Ya no podrás ir a tu aire a cualquier lado, pues vigilado te juegas el matrimonio. Se acabó la libertad que tanto te gustaba, esa de retozar a tu libre albedrío. Con el GPS todo eso se acaba y volverás al redil como un buen tío. Aquellas visitas, siendo un calavera, aquel pisito de aquella gran amiga. En el GPS se dejará rastro y secuela y ella sabrá que esa dirección tenía mira. No respeta la intimidad de ningún templo. El GPS te vigila y te delata. Procura no incurrir en mal ejemplo y con tu parienta no meter la pata. No caigas en justa correspondencia en ponerle GPS a tu señora. Pues dice la popular y sabia ciencia que ojos que no ven, corazón que ignora. No vaya a ser un suponer que así sabrías sus citas con amigas y en las tiendas tirando de tarjeta en lencería que disfruta con otro sin que lo sepas. ¡Qué peligro tiene el GPS maldito que puede poner la pareja en un brete! Aunque como invento a su inventor felicito, mas no quieras saber si ella tiene un amante o siete.

 

Anne Feels ante todo anuncia concierto el sábado 27, a las 5, aquí, con Xoxe, el batería, que hoy la  acompaña con un pandero, y con Pablo y Nacho. Dejan dos entradas para el sorteo. También dejan para el sorteo un libro ilustrado por Xoxe, que además es escenógrafo, todo un máquina, añade. Su “GPS” va de lo desubicados que anda el mundo con tanta guerra. (La traducción es del guguel y las palabras son las que YT no ha censurado…).

Este maldito y repugnante desastre político. Este sistema ayuda a líderes poderosos a matar; ninguna vida importa realmente, salvo la suya propia. No quiero participar en esto. Lo único que puedo hacer hoy es cantar esto. Sí. Pido amablemente... Le pido al señor presidente que ponga fin a esta maldita guerra. Por favor, déjennos en paz a nosotros y a este mundo. Este GPS. Este GPS. El juego consiste en dinero y poder. Ninguna vida importa realmente... No quiero participar en esto. Lo único que puedo hacer hoy es cantar esto. Sí. Este GPS. Este GPS. Maldito y repugnante desastre político.

 

Ángel Cuesta prefiere ir sentado, que le da valor y confianza, explica. Es su segunda vez aquí y dice que aparte de que salga bien o mal, el hecho de estar aquí es muy hermoso. Primero nos hace una introducción y tras citar un pasaje del Corán nos canta su tema en el que compara el ser humano con GPS con el mítico Golem.

Frágil concavidad. Laderas de cristal en modo residual, ¿quienes se perderán? El inestable andar, pequeña dirección. Crujir del manantial ¿quienes se perderán? Hay un pequeño Golem que se precipitó. Quizás no me persigue. Crisis de eternidad. Quise reconocer su intento de recuperar. Hay un pequeño Golem que se precipitó. Quizás no me persigue. Toda maldad decrece. Entonces no depende de su futuro GPS.

 

Marijuana La Villana ha perdido su escrito para el Concierto MAL8. “Ni yo le encuentro a él ni él me encuentra a mí”. Así que no le queda otra que improvisar. Y antes de acabar manda besos a sus compañeros onlainers.

He tenido la suerte de que el GPS me lleva a mí, ¿sabes? Él me lleva. Entonces, este fin de semana me ha llevado a Salamanca y me ha llevado hasta dentro de la catedral. Ahí,  delante de la Virgen de la Soledad y todo. Pero íbamos “a full”, eh. O sea, soledad poca, soledad ninguna. Y, bueno, pues nos escapamos de la catedral porque el GPS es el que nos guía, ¿no? Y el GPS dice, “tú vete de aquí y ahora te vas allí al bar a tomarte una cerveza”. Entonces tienes la suerte de que viene la tuna femenina a visitarte y es como, “¡pero bueno, no me lo puedo creer!”. Es la suerte de que el GPS te lleva a donde tú debes estar, ¿no? Y esto, pues haciendo spoiler, lo más bonito es que siempre acabamos aquí. Entonces, después de la catedral, ¡buah!, los mejores degustaciones de Salamanca. Todo acabó bien, mucho baile. Mira, bailé sevillanas con el sevillano, ¿eh? Bailé, bailé, bailé merengue con el francesito. Bailé también merengue o lo que fuese con el colombiano. Es que me lo pasé muy bien y hasta con mi suegra baile. Porque el GPS es ahí donde te lleva, ¿no? Donde quiere. Me bañé en la piscina, me bañé en el río. Y, bueno, pues después de todo esto y pasar tanto calor en Salamanca campera, que es tan bonita y tan maravillosa, siempre es un gusto sobre todo acabar porque el GPS siempre nos trae aquí. Y entonces estar disfrutando de vosotros y que de repente sople un airecillo por tus espaldas así. Y eso es lo bonito de llegar aquí, ¿no? Que tienes muchos amigos, mucha familia, muchos besos y mucho amor. Entonces, gracias a mi GPS que siempre me lleve por los buenos caminos.

 

El jebi más jebi dice que otras veces ha venido con una rumba “heavy”, pero que esta vez viene con un “tecnoquejío”. Así que pide ayuda con las palmas del público. “No lo vais a hacer peor que yo, seguro”, añade. Una pasada de estilo.

Si tú me das una URL, yo me descargo lo que tú sientes. De los mongos, tengo mis datos cargados. Y a la María se je ha, y a la María se le ha ido la olla y dice que su GP no funciona. GPS no va. GPS no va. GPS no va. He retirado de mi firewall todas las reglas para que tú me quieras. Pero tu DHCP no me da ninguna IP. Y el GPS no va. Y el GPS no va. Y dice que esa dirección es de un sitio que lo han quitado. Mi GPS no va. Mi GPS no va. Mi GPS no va.

 

Dice Andrés que esto está siendo una maravilla. Que gracias, de verdad, porque lo estamos pasando muy bien. Explica que esta semana es contundente porque, aparte del Concierto MAL8 de hoy, mañana es la última sesión de esta temporada, así que actuará todo el mundo. Y tras añadir que después seguirá contando cosas, anuncia a la siguiente tanda.

 

Nana Punk explica que su “GPS” va dedicada a la envidia y el desconcierto. Dos cualidades muy humanas. Añade que él es un minusválido musical, aunque no sabe si eso existe, pero que él lo es. Por eso se trae la base de la canción. Y aunque cuesta un poquito arrancar, lo consigue bien.

Dicen que las palomas tienen un complicado sistema de radio control con el que alinean su cuerpo con el eje de la tierra y los rayos del sol. ¡Qué cabronas las palomas! Dicen que las hormigas pueden gracias a un dispositivo hormonal. Construir autopistas desde la comida a la puerta de su hogar. Qué jodidas las hormigas. Dime GPS de dónde vengo. "-No le he entendido". Dime GPS a dónde voy. "-Navegas hacia calle Libertad 8". Dime quién soy y qué pinto yo en todo esto. "-Inténtelo de nuevo". Sácame de este mar de confusión. Cuentan que el escarabajo en medio de la noche mira hacia cielo buscando ubicación. Le guía el reflejo de la Vía Láctea. Mientras yo me pierdo irremisiblemente cada jueves por la tarde en el parking de un centro comercial. Qué majos los escarabajos. Mira, las tortugas navegan a oscuras. Les guía una brújula interior por aguas oscuras y mares de dudas, mientras yo naufrago en un vaso de agua. Todo me desborda, todo me confunde. No puedo controlar el timón de esta nave que se hunde. Dime GPS de dónde vengo. Dime GPS a dónde voy. Dime quién soy y qué pinto yo en todo esto. Sácame de este mar de confusión. Si conoces el camino y sabes dónde vas, lo demás es ruido, ruido nada más. Pero si no sabes y no puedes saber, entonces, mi amigo, el ruido es el camino. Y dime GPS de dónde vengo. Dime GPS a dónde voy. Dime quién soy y qué pinto yo en todo esto. Sácame de este mar de confusión.

 

Elizabeth nos lee, según explica, un hecho verídico que le sucedió a ella. Duro y hermoso relato. Los desastrosos rastros que a veces dejan las relaciones enfermas.

Un día frío de noviembre, en el coche prestado giré la curva acentuada en L, que pensé que indicaba el GPS, y avancé por el monte mientras llovía como llueve en Asturias en Noviembre. Me acompañaba una grata sensación de compañía propia, tranquila y cansada de varias horas de viaje y un piloto de ruedas deshinchadas que resolví minutos antes, bajo la lluvia, siguiendo el manual otra vez, como hacemos las chicas que no sabemos de coches. Y sí, qué remedio un poco de ansiedad. Monte, monte, monte arriba, monte, monte, monte abajo. Y una vocecita que decía, Un poco más y llegamos. Y otra que decía, ¿Y si paras y te aseguras de que al GPS no se le ha ido la pinza? Llegué, llegué a destino para comprobar muy frustrada que ahí no había ni rastro del hotel de montaña que yo esperaba. Esto pasó. Esta vez sí estaba en la dirección correcta, con la llave para abrir la puerta en la mano. Pero mis pies, mis piernas y mi vientre temblaban. Una voz decía "entra, habla con calma, ya verás como todo irá bien". Ilusa, ingenua, ahí nada iba bien. Y otra voz decía, "date la vuelta, pide ayuda. Nadie se merece esta tortura". Era la puerta de mi casa, la puerta del hogar que yo estaba construyendo, con lo que resultó ser más un horno de gas, siempre encendido, que un marido; y yo las cerillas. Pequeñas fugas, fugas, fugas constantes que casi, casi, casi arden. Esto pasó. Llegué al hotel por fin, esta vez con el piloto del aceite encendido, una presión en el pecho desorbitada y la sensación de no haber tomado una buena decisión otra vez. Llaves, puerta, luces, la cama, lágrimas, baño, comida, stand up. Estas tres son simultáneas. Llamé a una amiga y le conté entre sollozos que había sido un viaje de mierda. Casi me pierdo en el monte. ¿Y si se apaga el motor sin aceite? ¿Y si se pincha una rueda? Me veía ya en uno de esos helicópteros de rescate en medio de los picos de Europa y con un cartel de estúpida en la frente. Otra vez. "Nada de eso pasó", me dijo mi amiga, "descansa". Pijama, tripa llena, ojos hinchados y calma. "La próxima vez haremos pausa y comprobaremos que el GPS no está bailando con las cabras", le dije yo a las voces. Las voces asintieron todas de acuerdo. Esto pasó. Mientras lloraba de cuclillas, en ese rellano de la Alameda de Osuna, con ventipocos años y mi vientre temblaba de angustia acumulada, una versión 15 años mayor de mí misma se acercaba con cariño, me abrazaba, me decía "Toma, sécate la cara". Después me extendía la mano y me acompañaba fuera del rellano y lejos del gas. Y al abrir los ojos, mi terapeuta me decía, "Del uno al 10, ¿cuánto malestar?". "Tres", respondí. "Mejor", dijo ella, "¿Has visto algo?". "Sí, he visto un espejo pequeño junto a un espejo grande, junto a dos mujeres bellas que caminan juntas, sin saber muy bien a dónde ir. He visto un monte oscuro, lluvia constante, que partía en dos el cristalino y ataba con pinchos mis muñecas a una llave santa y vacía de porvenir. He visto que no siempre hace falta un mapa, que no siempre hace falta un mapa. ¡Que no siempre hace falta un mapa! Que no siempre vas a tener un mapa o vas a tener un mapa que ha dibujado alguien que no sabe nada de ti. Que lo que sí hace falta es salir, salir, salir, salir, salir de ahí. Que hay un mundo de cocinas eléctricas esperándote, que tienes todos los pilotos encendidos y las ruedas completamente lisas. Y un cuerpo que tiembla también puede correr. Igual que llora, puede creer en un mapa en blanco".

 

Victoria Loarte no venía desde Navidad. Dice que nos felicitó el Año Nuevo y hasta ahora. Se alegra mucho de haber vuelto. En su día se apuntó al concierto “Niebla”, que la tiene pendiente, pero no pudo venir. Dice que, según el Tao, un buen viajero no tiene planes fijos, pero aquí está. Cañera según suele, ha contribuido bien a la marcha cañera que hoy lleva este concierto. Su tema habla de dejarse llevar sin rumbo ni control. Vamos, sin GPS.

No encontraba el camino de regreso al micro abierto. Tampoco a mi yo. ¿Dónde estaba yo? Presa de mi yo en la cárcel de mi yo. Sin GPS. Izquierda, derecha, delante, detrás, arriba, abajo. Siempre hay un lugar para amar sin GPS. Bajándola, muda la pauta moral, te abrazo,  hermano. Siempre hay un lugar para amar sin GPS. Sin dirección y en todas partes, como Dios, como Dios, como Dios, como Dios. No encontraba el camino de regreso a mis delirios y quise despertar en mi soledad, lejos de tu soledad. Y ahora con el corillo en libertad. Izquierda, derecha, delante, detrás. Arriba, abajo, siempre hay un lugar para amar sin GPS. Bajándola, muda la pauta moral, te abrazo, hermano. Siempre hay un lugar para amar sin GPS. Sin dirección y en todas partes como Dios.

 

Tomás de la Casa explica que él también ha jugado con las siglas de GPS. Antiguamente se llamaba faro a las personas que nos servían de guía. Ahora se les puede llamar GPS.

Gracias por ser de la naturaleza  templo, morada y antena, realidad y misterio. Gracias por ser una ventana abierta con vistas a otro planeta, con los pies en el suelo. Gracias por ser creación tan perfecta de agua y polvo de estrellas, espejo de mi alma. Gracias por ser el mástil de mi velero, satélite pasajero para explorar esta vida. Gracias por ser, solo por ser. Cuando vuelvo a ti, me recuerdas lo que ya sabía antes de nacer. Yo te cuidaré y sé que tú me cuidarás también para que pueda cantar. Gracias por ser, gracias por ser espejo de mi alma.

 

Javier Gijón como siempre hace en ocasión de cada Concierto MAL8, agradece a Andrés su dedicación al micro, su forma de motivarnos constantemente, haciéndonos crear y crear. Pero no sólo viene Javier al micro a presentar sus canciones. También viene a compartir un espacio de encuentro. Porque aquí se viene también a charlar, a admirar, a sembrar y recoger. Y su “GPS” habla de todo ello. Hoy ha elegido la buena marcha, en vez del arpegio.

Nacemos sin preguntar, como quien llega a una fiesta sin conocer al anfitrión, ni de que va la propuesta. Nos dejan sobre el andén, nos traen aquí de repente, sin mapa ni conexión, ni un libro de reclamaciones. Aprendemos a caminar, siguiendo luces ajenas persiguiendo una verdad, que a veces se cambia de acera y dentro suena una voz tan antigua como el viento, que dice donde girar si se vacila un momento. GPS del corazón, copiloto de mis días. Unas veces me das luz y otras me borras del mapa. GPS del corazón, consejero de mis noches, yo no quiero tus respuestas. Si es que no te he preguntado. Tal vez no existan errores, solo curvas y rodeos, puertas que hubo que cerrar para curarnos los miedos. Tal vez la ruta mejor no fue la que imaginamos, sino aquella que al final nos perdió para encontrarnos. GPS del corazón, qué complicado es vivir

 

Continúa Andrés explicando lo que va a pasar esta semana. Y es que desde hace unos 30 años, Libertad 8 tiene la costumbre, antes del verano, de reunir a los artistas que han tenido concierto aquí esa temporada. Así que el viernes será el Concierto de Fin de Temporada, que coordinará Andrés. También hay que comentar que el jueves hay una cosa muy chula en la sala Jazzville, donde se grabarán las actuaciones y todo. Y, casi se le olvida, el miércoles actúa aquí el mismo Andrés Sudón. Y deja dos entradas que corporeiza, como diría Daniel Romero, con dos copias de su disco “Dudas Pop”. Y ahora vamos a por la penúltima tanda del Concierto “GPS”.

 

Marta Plumilla hace un chiste sobre encontrarnos, pero no se lo pillan. Así que arranca con su tema, bello como siempre que se pone a ello.

Me perdí buscando una pelota que había caído al río. Me perdí y no supe volver. Lloraron amigos. Me lié con el minotauro, dando vueltas por el laberinto. Encerré la caja del mago y ahora quiero escapar del circo. Y no escuché la voz del GPS, que decía "usted está perdido". Me perdí en carreteras secundarias que nunca salían en los mapas. Y di vueltas y he visto ese árbol. Vueltas  hasta encontrarnos. Me caí del barco al naufragar. Con sed y sin Wilson. Me dormí en el bus y desperté en cualquier sitio. Olvidé el móvil al que llamar y no contesto nadie en el fijo. Me perdí buscando no sé qué y ahora quiero buscar contigo. Y escuchar la voz del GPS diciendo que he llegado a mi destino. Y dar vueltas hasta encontrarnos. Vueltas, pero a tu lado.

 

Brad Martins y Lía Cortés han formado el dúo “Bad Liers” (malos mentirosos) y este es su primer Concierto MAL8. Dicen que acrónimo también es de “Gracias por ser”. Han dejado la letra en las mesas por si el público les quiere acompañar.

Hoy ya he resuelto mi equipaje. Me llevo de todo, excepto a ti. Gracias a que hecho tantos viajes. Gracias a ese niño que me hizo seguir. Ya no hay promesas para nadie y el viento siempre sopla a mi favor. Gracias a que todo es importante, cualquier cosa es evitable. Gracias por ser su yo. Paso a paso y poco a poco se me ha vuelto el mundo loco. Ya salí del laberinto. Ya todo se ve distinto, pero soy yo. Gracias por ser el carril que sostiene este tren. Esa chispa que me hizo crecer, ese niño que siempre busqué. Gracias por ser, gracias por ser la resiliencia y la plenitud. La magia existe si estás solo tú. Ya no hay miedo si se va la luz. Si estás solo tú, gracias por ser. Hoy que la tormenta ya se ha ido hoy que todos saben mejor. Ya no me doy por aludido. Veo mi rostro enrojecido porque soy mi propio sol. Paso a paso y poco a poco se me ha vuelto el mundo loco. Ya salí del laberinto. Ya todo se ve distinto, pero soy yo. Gracias por ser el carril que sostiene este tren. Esa chispa que me hizo crecer. Ese niño que siempre busqué. Gracias por ser, gracias por ser la resiliencia y la plenitud. La magia existe si estás solo tú. Ya no hay miedo si se va la luz. Si estás solo tú, gracias por ser.

 

Javier Polo tiene concierto el domingo 28 en Jazzville, en sesión Vermut. Y deja una invitación dos por uno. También deja un ramito de flores que no sabe si son flores secas o de madera, pero que el que se lo lleve lo adivinará. Y por último deja un anillo que ha improvisado con el resto de una cuerda que ha tenido  que cambiar en su guitarra. Su tema va de su relación con cierta mujer.

Me siento muy perdido, no sé hacia dónde andar. Estoy parado en este punto y no puedo avanzar. Te pido que me ayudes a dar con mi lugar y que tu voz me guíe para poder echar a caminar. Escucho tu voz hablándome desde otra dimensión. De alguna manera puedes ver cuál es mi situación. Sigue iluminándome el camino, por favor. Que sin ti jamás saldré de esta prisión. Gracias por sacarme de esta oscuridad. Tanto tiempo dando vueltas sin saber cómo llegar. Lejos aún de mi destino no tendré que preguntar. En tus brazos lo podré alcanzar. Recorro las calles sin sentido en cualquier dirección. Yo te necesito. Mi horizonte siempre está en tu voz. No me importa que parezcas un vulgar robot. Me pondré en tus manos sin contemplación. Gracias por sacarme de esta oscuridad. Tanto tiempo dando vueltas sin saber cómo llegar. Lejos de mi destino no tendré que preguntar. En tus brazos lo podré alcanzar. Estaba muy perdido y ahora lo estoy más. Me has enredado en un buen lío. Sácame de esta ciudad. Yo creo que te has confundido. Tienes que estudiar un plus de geografía para ayudarme a caminar. Aún me tienes preso de esta oscuridad. Me has llevado por parajes que jamás sabría encontrar. Sigo lejos de mi meta y lejos de mi hogar y al final tendré que preguntar. Aún me tienes preso de esta oscuridad. Me has llevado por parajes que jamás sabré encontrar. Sigo lejos de mi meta y lejos de mi hogar y al final tendré que preguntar.

 

Aura Boyer dice que según su punto de vista el GPS es una alegoría del mundo de la música, en el que cada vez se complican más las cosas y no sabemos qué tenemos que hacer para tener un poquito de éxito, poder vivir de esto. Ella se graduó en  producción y composición hace un año y lleva desde entonces intentando encontrar algo, pero aún nada. De eso trata su canción.

Vengo pisando la tierra de nadie. Nadie me ha dicho qué tierra pisar. El sol calienta los brotes que salen, que buscan sol y alguien que alimentar. Yo, ¿cómo encajo en tanto alborotijo? Si busco el cómo y por qué de mi andar, no hago las cosas sin plan ni cobijo. Hasta que un sueño me dio una patada. Y aquí estoy intentando, tirando rebuscadas piedras al mar. Los que van por su caminito señalan, se ríen, se olvidan de su libertad. En esta tierra hay trampas y tientos. Hay tantos locos. Cuidado al pisar. Todos te ofrecen un mapa o escuela. De tu miseria se compran el pan. Todos tenemos algún privilegio. Lo que molesta es el de los demás. Ir a la luna ahora tiene precio, pero cualquiera le puede aullar. Es muy difícil hacerlo. Es imposible empezar. Somos un número bruto y terco de fallos, de años, de cuentas de baila ya. Hay cien caminos muy emborronados, no hay ni maná ni nada que beber. Y han desistido los aficionados tanto sufrir para ser amateur. Los que seguimos estamos chalados, casta de muertos, de hambre y de sed. Pero hay algo que nunca nos falta. Nunca nos preguntaremos por qué he elegido este purgatorio. Me tengo que hacer de querer. Yo que soy obsesiva y callada, he decidido que tengo que hacerme ver. He decidido perderme para poder ser. He decidido que no dejaré de crecer. He decidido que el camino es bailar hasta caer.

 

Sergio Sanz pide un poco de silencio en el fondo de la sala y dice que la tocará al piano aunque lo iba a hacer con un aparato electrónico. No va a explicar su canción, que tiene bastante de rapeo.

Hola. Voy a cantar cuatro travesuras para que escuches cuando llegues a tu casa en la cama y estás sola y no sepas lo que hacer. Yo me pongo cerca a tu lado para rezar en tu ombligo. Solamente soy testigo yo. No hay recuerdos de ese día de lo que pasó. Ahora busco yo tu junta que se escapa en la marabunta. Y no hay nadie se perdió tu presencia. ¿Dónde está tu abundancia? Que se moja con el agua de la abstinencia. De tus ojos secos y tu mapa roto. Escondido. Ya no hay nadie. No hay ni tren, ni avión, ni mar, ni moto, ni gestiones por WhatsApp, ni con el puto GPS. ¿Dónde hostias tú te has ido? Si esto a mí no se me pasa, ojala se solucione en una buena misa y cese. Voy para tu casa, dame el GPS, solo quiero un beso y que no me abrase. Llevo lleno el vaso, mensaje conciso. Quiero hacer contigo una sopita de miso. Voy para tu casa, dame el GPS. Solo quiero un beso. Llevo lleno el vaso, me san conciso. Quiero hacer contigo una sopita de miso. Es muy raro y ya sé que tiene guasa. Mientras yo te busco en el Santo Grial perdido. Todo el mundo sabe que tú no quieres marido, pero habrá que ver si coges de mi recipiente Lasa. Mi mordisco es fetén. Ah, mi mordisco es fetén. Eso tú la sabes bien. Yo te amaso muy bien pan. Mi lengua es la del sultán. Tengo un rico vaivén. Yo me invento este refrán. Si me queda en tus piernas, yo nunca seré rehén. Si me quedo entre tus piernas, nunca yo seré rehén. Si me quedo entre tus piernas, yo nunca seré rehén. En la Antártida hay menos hielo que en tus razones. En la atmósfera hay más oxígeno que en tus palabras. Y como yo, un perro sin dueño, te ladra y solo me dejas chuparte a veces el hueso de los talones. Inocencia en mi corrección de la poesía. No hay ni rastro de tu cuerpo en la cartografía. He buscado donde golondrinas hacen nido. Cuando acabo empiezo otra vez el recorrido desde tu casa. Dame el GPS. Solo quiero un beso y que no me abrase. Llevo lleno el vaso. Mean conciso. Quiero hacer contigo una sopita de miso. Voy para tu casa, dame el GPS. Solo quiero un beso y que no me abras el frío del exceso. Llevo lleno el vaso. Quiero hacer contigo una sopita de miso. Voy para tu casa, dame el GPS. Solo quiero un beso y que no me abrase, llevo el lleno vaso. Mensaje conciso. Quiero hacer contigo una sopita de miso. Voy para tu casa. Dame el GPS. Solo quiero un beso y que no me abrase, llevo lleno el vaso. Mensaje conciso. Quiero hacer contigo una sopita de miso.

 

Y llegamos a la última tanda, con las personas que llevan aquí una hora aguantando los nervios (y comparando sus temas con los que ya han sonado, una tortura, vamos). Así que con estas cinco actuaciones se cierra el último Concierto MAL8 de la temporada.

 

El Hijo de la Pepi se pelea un poco con los papeles y el atril, que hoy está que echa humo. Y arranca con su tema, que seguro vemos ir creciendo de ahora en adelante. Pero está claro que menciona a los peligros actuales de los drones y el GPS.

Arriba, abajo, izquierda, derecha. Diana. GPS. No sé dónde estoy ni hacia dónde voy. No quiero ser localizado por el GPS. Yay, yipisi, yipisi. Quiero estar deslocalizado, descolocalizado, descolocalizado, descolocalizado. Estar deslocalizado me hace sentirme liberado. No me localicen, no me geolocalicen con el GPS, con el GPS. ¿Dónde lo fabrican? Al GPS. Al GPS. ¡Phsssss! Me han matado.

 

García, a buen ritmo, nos brinda su letra que habla de este micro abierto.

Echa a volar tu GPS, rumbo calle Libertad. Allí nos encontramos almas viejas que se reúnen en ese lugar para cantar canciones y poesía sin parar. Para cantar verdades y mentiras, para cantar canciones y poesía sin parar. Allí podrás hacerlo en libertad. Dile al GPS que te lleve hasta aquí. Dile que te traiga hasta aquí. Dile a GPS que te lleve hasta allí. Dile que te traiga hasta aquí. Dile al GPS que te traiga rumbo calle Libertad y allí te encontrarás con almas viejas. Se reúnen en ese lugar para cantar canciones y poesías sin parar. Para cantar verdades y mentiras. Para cantar poesías y canciones sin parar. Para cantarte toda la verdad. Y dile al GPS que te lleve hasta allí. Dile que te traiga hasta aquí. Dile que te traiga hasta mí.

 

María Muriel recita acompañada al piano por Aura. Su tema va de abandono, de defraudación y de desengaño.

Se fue y yo le dije que se vaya. Elena Rossi está cantando en Libertad 8. se fue y yo le dije que volara, que hiciera sus maletas de vuelta a casa y que no confiase en que yo seguiría siendo un destino seguro. Se fue y mi vida lo agradeció como un suspiro de aire fresco. me había olvidado tanto de mí que daba gusto reencontrarme. ¿Para qué seguir con una persona que no te cuida lo mismo que tú? ¿Para qué seguir alimentando el ego y no el amor? Me fui de un sitio donde no me quería y decidí elegirme, reubicar mi mapa y apostar por mi sueño. Sentir que me tenía de nuevo. Me había perdido a mí misma. Mi brújula daba pasos equivocados, pero no lo veía. Insistía, insistía, insistía y todo. ¿Para qué? ¿Para qué mendigar amor en un corazón que no te valora? ¿Para qué suplicar aquello que nace por instinto? Me descuidé entregando toda mi fuerza a una persona que no lo merecía y descansando mi autoestima sobre la mesa. ¿Hasta qué punto el amor debe peligrar el tuyo propio? ¿Hasta qué punto debemos dejar de para priorizar a otros? Pero de todo esto aprendí que no hay que abandonarse nunca. que a veces por tiempo cosas del directo retomo. Pero de todo esto aprendí que no hay que abandonarse nunca, que a veces es mejor irse a tiempo y que no debemos cegarnos por nuestras falsas ilusiones. De todo de todo esto acepté que a veces hay que actualizar el mapa y cambiar el camino, distinguir entre la realidad y el deseo, enfrentarse a tus miedos para ponerte a salvo. Mi viaje estaba cambiando de dirección y ahora me gustaba más el paisaje. Me había dado cuenta de que aunque mi espejo estaba roto, mi dignidad no. Algo de orgullo quedaba. Algo de mí había vuelto. Estoy perdida. Mi GPS no funciona. Estoy perdida. No sé cómo salvarme. Quizás este corazón no está dando indicaciones incorrectas. Quizá este corazón cansado de amar está cambiando de destino a un lugar que sea casa, origen, pureza, bondad, a un lugar donde lo quieran, tal como es a mí misma. Muchas gracias. Muchas gracias. 2030. María Muriel está dando un concierto en Libertad 8. Vámonos. Y es que tú eras mi GPS. Y es que tú eras mi buena suerte. Pero de todo esto aprendí que amarte. No era del todo suficiente. Del todo suficiente. Amarte no era del todo suficiente. Es que tú eras mi GPS. Y es que tú eras mi buena suerte. Pero de todo esto aprendí que mi GPS era yo. Era yo.

 

Zeta dice que está super nerviosísimo. Además, como ha estado atento a todo lo que ha escuchado, su canción ya tal. Para colmo se le ha caído la funda  del micro. Y también la pila y la tienen que buscar. Eso la verdad es que no ayuda a tranquilizarle. Está un poco agobiado por el tiempo. Deja para el sorteo unos graffitis de Andrés Sudón. Y trae uno especialmente enmarcado para Andrés también. Muy bonitos. Y para redondear este momento, explica que su GPS significa: “genios, poetas, superhéroes” y que se refiere a los presentes.

Algunas veces me siento tan perdido y tan extraño como un puto pingüino en mitad de un escenario, si no estoy desorientado y atascado en el pasado. Pero sé que hay otro mundo al otro lado. A menudo estoy soñando en el espacio tan soñad, escenario sideral de mis sueños más dorados. Me encontré con ciertos genios en conciertos imposibles. Los conciertos de unos genios increíbles. Los conciertos de unos genios increíbles. Y yo quiero cantar para llegar a la fuente de mi voluntad. Y mi camino es libremente literal y libremente está en la calle Libertad. En este mundo loco no es tan fácil encontrar una voz que diga algo que parezca una verdad. Y en mitad de tanto ruido, yo soñaba con aquellos que soñaban con respuestas en el viento. Y de repente, he despertado en mitad del escenario de la sala decorada de momentos legendarios. Y soñé con ciertos poetas, con ciertos micros abiertos. Los conciertos con el alma al descubierto. Y yo quiero cantar para llegar a la fuente de mi voluntad. Y mi camino es doblemente literal y es literalmente la calle Libertad. Y de repente he despertado, pero mucho más despierto, los oídos incendiados y los ojos más abiertos. Soñé con ciertos héroes, con ciertos superpoderes, los conciertos de sus voces y sus seres. Y ahora vuelvo a estar soñando, pero mucho más profundo con ciertos sueños extraños que vienen de ese otro mundo. Y sueño que canto en la sala que tiene forma de L con los genios poetas superhéroes.

 

Andreas Kalk Badan dice que es un honor cerrar este micro y que, como ha dicho por ejemplo Borja “hay que saber perderse para encontrarse”.

Qué tendrá que ver un enjambre de satélites orbitando a veinte mil kilómetros por hora con mi desubicación natural. Somos el satélite de nuestro propio planeta. Necesito volver a creer que esto es así. . Claramente las drogas tienen tanta gloria porque a veces resulta muy jodido dejar de lado el mesianismo tecnológico e inhumano que asola este mundo. Y esto lo digo porque acabo de servirme una copa de vino que más bien parece un tonel. Y es que uno necesita lubricar los pezones de sus neuronas para que sus mohínos transistores recobren su selvática condición celular (celular no de móvil, sino de vida). Y sé que voy por buen camino —al menos lo intento— porque siento que recupero la (des)orientada condición de mi ser. A mí me gobierna —como a todos— la incertidumbre y la fragilidad. A veces, somos una bandada de polen en primavera y otras una polilla desvalida abanicando —sin saber— los bigotes de un gato. Siempre sin saber. De niño sufría por saber que no sabía porque así me lo hacían notar con su burla aquellos adultos que no sabían que no sabían. Ahora disfruto por saber que sé cada vez menos y me molesta la masa que presume de estar ubicada. «El GPS te garantiza el camino más corto». «El GPS te permite llegar al destino sin contratiempos». Pero ¿de qué camino hablan? Nunca existió la trayectoria, porque no existe el punto. La vida es la derrota íntima de la geodésica. El contratiempo es la vida misma. . Todo pasa porque acontece; ¿Y por qué acontece?: pues porque pasa. . Pasa que este jueves mi maravilloso Mateo recogió su orla, y una profesora habló de cosas muy extrañas acerca del éxito que iban a tener en el mercado laboral. Hablaba sobre la importancia del fin, cuando la libertad parece decantarse precisamente en lo contrario: en abolir los fines. En fin… Me conmueven tanto las miradas de los chavales y esa felicidad salvaje y radical por estrenar sus lienzos de ultramar en las brisas turquesas de Sorolla. El niño no sabe nada, y por eso lo sabe todo. Mercado laboral, dice… . La felicidad es la elástica del alma, la fragilidad anti frágil de quien asume el milagro de lo que acontece. . Pasa que este sábado mi amigo Juan Fernández reunió a sus alumnos en el Café Libertad 8. Y mi admirada Lena cantó y me contó con una belleza sin par lo que no me cuenta cuando estamos ella y yo solos en la cocina, debido a mi proverbial torpeza recatada que me impide preguntar cosas como: ¿qué tal te va? . La belleza no es más que el manifiesto de una fragilidad asumida. . Estoy harto de tanta posición ante la oposición natural de la vida a tomar posición. La vida es el suceso en sí mismo. La vida es ingobernable, y esto el GPS lo sabe muy bien, y por eso pretende ubicarnos en nuestra relación con el mundo. . Hablo del GPS imperial de los padres. Del GPS del trabajo, del dinero, del bótox. Del GPS del mercado laboral. . Pero no existe el GPS de la muerte, porque la muerte no vende. . Y, sin embargo, la vida va de aprender a morir: de ser capaz de ver la vida en la muerte. . Y yo no soy capaz de hacerlo, ni siquiera soy capaz de ver la vida, ni de ver, ni de ser, desde que me partí en dos en aquel embarcadero, esa tarde de junio. Desde entonces soy el satélite de un planeta que ya no está porque su estrella se apagó en el mar. Me parece sorprendente que el universo prosiga en su giro. Cuántas veces habré ardido, madre, en el incienso azul de tu mejilla. Cuántas noches habré intentado vomitar mi tristeza irremediablemente cosida al cuero de mis entrañas. Cuántas madrugadas, frente a frente, con ese desconocido del espejo que se apoya derrotado en el lavabo. . Pero sigue amaneciendo, una y otra vez. Algún día seré capaz de ver la vida en la muerte, pero necesito tiempo. Necesito recomponer mi fragilidad para volver a creer. . Y sé que tengo muchas razones para ser una mitad entera. Estoy rodeado de almas benditas. . Prometo estar a la altura de la tragedia el día en que me haga lluvia, el día en que mi testamento vital tiemble sobre las rejas del imbornal antes de perderse por el sumidero para siempre. . «Caminante, no hay camino sino estelas en la mar».

 

Y así llega el momento final, el de escuchar a Ernesto Arango haciendo un resumen de las cosas tan hermosas que hemos vivido esta tarde, resumidas en su “cadáver exquisito”. Tras él Andrés cierra el micro maravillado una vez más de lo que aquí ha sucedido. Y mañana último micro de la temporada en Libertad 8.

"Podéis ir en paz"

 

P.D. Tenemos un onlainer participante:

Camilo Crespo (yo mismo) también ha dejado su grano de arena, dedicado a la Unión Europea y al Partido Popular. Su tema va más bien de hundimientos por no saber encontrar su rumbo. El video se puede ver en: https://www.youtube.com/watch?v=9vGbaQYwlzU

Quizá ese aparato no te ha funcionado. O quizá nunca supiste manejarlo. El caso es que equivocaste la ruta y acabaste en medio de este charco... en medio de este lago. Y así, mientras tanto y a ritmo lento, el coche y tú os vais hundiendo. Y en esas aguas oscuras del recuerdo te vas fundiendo a negro. Y aquí estás, con una mano en el volante y la otra pidiendo que vengan a rescatarte. Y es que el GPS que llevas instalado la verdad parece estar estropeado. Y tú no te atreves a soltar el volante, porque significaría abandonar el coche. Y ese viejo coche es todo lo que tienes para atravesar la noche. Y ahí afuera los peces pasan mirándote y dándote las buenas tardes, como burlándose. Y quizá vino un ángel a rescatarte y no lo supiste reconocer. Y quizá hubo quien se tiró al agua para salvarte y no te fiaste de él. Y es que el GPS que llevas instalado la verdad parece estar estropeado, la verdad parece algo perjudicado.

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