martes, 26 de junio de 2018

Crónica: I Concentración MAL8 (22,23 Y 24 de Junio de 2018)


Llevábamos años queriendo hacer esto, ya habíamos hablado María Barnuevo y yo de irnos a esta misma granja escuela de Alcalá de Henares, LaEsgaravita, a pasar unos días rodeados de naturaleza y de canciones. Hacía falta ilusión y energía para llevarlo a cabo. Después del Encuentro de Canción de Autor de Castilla la Mancha, donde descubrimos lo necesario que es hacer cosas como esta, ya estábamos inmersos en esa ilusión, y le dije a María que era el momento de hacerlo. Hablé entonces con Sergio Sanz, porque si íbamos a ir de acampada, él es la persona indicada, dada su enamorada experiencia como monitor de campamentos. Él puso, ya en el dibujo del cartel, esa magia que se da en este tipo de actividades. Realmente las guitarras volaron en esto días de la I Concentración MAL8. Yo soy un desastre para ciertas cuestiones como la contabilidad, la burocracia y todas esas actividades aburridas que mueven el mundo en el que vivimos; por suerte Camilo Crespo se ocupó con rigor de esos asuntos imprescindibles. El resto del equipo de organización lo formábamos Marta Plumilla y yo, que nos ocupamos de dar forma a esta actividad pionera y nueva, que debía construirse según la filosofía de Micro Abierto Libertad Ocho. También nos echó una mano Juan Antonio Ordóñez con las compras de última hora.

Tras un mes de promoción del evento, programación de actividades, compras de comida y material, nos juntamos veinticinco personas cantautoras para vivir la I Concentración MAL8. Qué emocionante ver cómo iban llegando una a una todas las personas que íbamos a disfrutar de estos dos días inolvidables. La Esgaravita es una granja-escuela, está llena de cabras, caballos, una vaca, un burro, cabras, conejos, gallinas, perros, niños bajando por la tirolina, adultos saltando en la colchoneta elástica, ancianos pasenado por la presa del río… De todas las cosas maravillosas y divertidísimas que hay en la granja, había una que era nuestro entretenimiento favorito: un escenario de madera en medio del campo con vitas a las montañas, a la luna, al sol y al infinito. El bello y generoso Daniel Hare nos proveyó de un excelente equipo de sonido luces con el que realizamos la primera actividad de la Concentración, un micro abierto nocturno a todo volumen sin vecinos, sin horario de cierre, sin tiempo limitado en escena… Eso sí, rodeados de un público animal muy atento; ponis y caballos se acercaban a disfrutar de nuestras canciones.

Esa primera noche nos presentamos René, Miguel de Paul, Camilo Crespo, Juan Antonio Ordoñez, Miguel Ángel Delgado, Kike San, Daud, Cristina Salvador, Virginia Fidalgo, Ángel Calvo, Juan Fernández Fernández, Andrea Lafuente, Maria Barnuevo, Andrés Sudón, Marta Plumilla, Sergio Sanz, Ágora Reix, Gaia, Una y Carlos Galán. Maremoto y Jesús Viñas no llegaron hasta el sábado por la mañana. Primero cantamos una canción cada uno como ritual para conocernos y romper el hielo. Después de esto la idea era hacer unos juegos preparados por Sergio Sanz, pero no sabíamos que el escenario nos iba a gustar tanto. No queríamos dejar de tocar, cantar y recitar, así que se organizó una espontánea jam session que no paró hasta las cinco de la mañana. Todos con todos, nos acompañamos, nos punteamos, nos coreamos, nos bailamos e hicimos todo lo que nos gusta, sin las limitaciones propias de un solemne micro abierto: ni cuatro minutos, ni no se afina, ni sólo una canción, ni hay que terminar, ni baja el volumen, ni nada de eso que nos suele contener en Libertad Ocho. En ese momento nos dimos cuenta de que habíamos preparado un montón de actividades, cuando nos bastaba solamente nos ese escenario libérrimo y hermosísimo.

Todos nosotros teníamos acceso a la cuenta de Instagram @yosoymal8, donde publicamos (y seguimos publicando) fotos y vídeos para el recuerdo y para envidia (sana) de los que no estaban con nosotros, quizá para que vengan la próxima vez. Pincha aquí para ver esos documentos. A eso de las seis de la mañana, nos echamos una siesta, y a las nueve ya estábamos algunos en pie para preparar el desayuno, organizar el taller e ir desperezándonos para un día intenso. A las once de la mañana ya estábamos reunidos para comenzar el taller que nos tuvo entretenidos y enchufados hasta el final de la concentración.

Ya estábamos todos. El primer taller consistió en componer una canción en común, cada uno una estrofa. Teníamos una secuencia de acordes preparada, cada cual tenía que proponer un tema del que hablar en una estrofa de cuatro compases en cuatro por cuatro a velocidad sesenta. Cuando cada cual escribió en su papel el tema del que había que hablar, removimos los papeles y los volvimos a repartir, de modo que a cada cual le tocó escribir la letra de un tema propuesto por otro. Los papeles estaban numerados. Tuvimos una hora para componer esa estrofa con los acordes que nos habían dado. La siguiente parte del taller consistía en ensayar con las personas que teníamos al lado nuestra estrofa y las suyas, por ejemplo: el que tení el número cinco en su papel, tenía que acompañar en su estrofa al cuatro y al seis, y ser acompañado en su estrofa por ellos. No sé si se entiende. La cosa es que después de otra hora para esos ensayos (en los que había que buscarse la vida para ensayar con las dos personas que te tocaban), el experimento fue tocar la canción una sola vez sin parar. Aquí está el vídeo de cómo quedó el experimento:





Yo no salgo por que soy el cámara. También soy el cocinero, me pasé la mañana disfrutando de hacer una paella de pollo y mariscos, otra vegetariana y otra para un participante que tenía una dieta especial. Después de cantar la canción, comimos sandía y pasamos al comedor para degustar esa paella, que no me quedó muy mal… Tras una larga siesta y una agónica espera a que llegaran los que habían ido a por cervezas, pasamos al siguiente taller. Por cierto, en esa espera vivimos un auténtico safari. Se nos ocurrió ir a la parte más alejada, cerca de la presa, donde están la tirolina, la colchoneta y los establos de los caballos, el burro y los ponis. Mientras esperábamos a la expedición cervecera, se nos acercaron todos los animales. Un caballo nos robó dos plátanos, la vaca (bautizada con el nombre de Cecilia por Miguel Ángel delgado) casi nos enviste, una caballo casi me come el sombrero… Por suerte Maremoto tiene mano con estas bestias y las maneja a su antojo. Para Juan Antonio Ordóñez fue, según sus palabras, “el peor momento de mi vida”.

Antes de que llegaran los cazadores con las cervezas cazadas, ya nos habíamos cambiado de sitio, para no ser ser devorados o aplastados. La verdad es que fue muy divertido, hay algunos vídeos en nuestra cuenta de Instagram @yosoymal8 de este momento. Entonces, comenzamos con el siguiente taller, el más difícil y conflictivo, también el más enriquecedor: teníamos que componer en grupo… El primer taller sirvió para entrar en calor (aunque calor había de sobra), para empezar a conocernos y a rozarnos. En este segundo taller nos agrupamos en formaciones de cinco personas para jugar al Canciomatón. El Canciomatón consiste en que tres o más cantautores se juntan, cada uno escribe en un papel verde un tema para letra de una canción, y en un papel amarillo cómo va a ser la música. Luego se revuelven los papeles y se vuelven a repartir, de modo que te puede tocar lo que tú has propuesto o lo que ha propuesto otro. En una hora hay que componer una canción con esas premisas y prepararla para cantarla en directo. Hicimos eso mismo, pero en vez de hacerlo individualmente, lo hicimos en grupos de cinco.

Componer en grupo es muy difícil para cantautores artistas individualistas, egoístas, egocéntricos y todo lo que lleve el prefijo ego-. Así somos, y está bien que seamos así, ¡viva la independencia y la libertad!, pero puede ser muy enriquecedor y un gran aprendizaje cohabitar con otros individuos. Efectivamente hubo de todo, riñas, celebraciones, gritos, risas… Ya estaban terminadas las canciones cuando llegó la hora de cenar veinticinco litros de gazpacho casero, ensaladas mixtas a saco, barbacoa de carnes sin fin y parrillada de verduras sin medida… Cuando terminamos de ingerir esos manjares, llegó el momento de volver a nuestro particular escenario para presentar las canciones. Eran ya las dos de la mañana del sábado, en plena noche de San Juan, cuando comenzamos a escuchar las canciones de los cuatro grupos.

Después del alivio de soltar las canciones, algunas hechas con mucho esfuerzo, con sangre, sudor y lágrimas, volvimos a la modalidad micro abierto/jam session, que de nuevo se alargó hasta las cinco de la mañana. La verdad es que ya todos teníamos una carita de sueño tremenda, cara también de satisfacción y emoción, con alguna cara refunfuñada y ya poca energía. Nos fuimos a dormir para prepararnos para la misión que teníamos al día siguiente: invadir Alcalá de Henares con nuestras canciones.

A las ocho y veinte de la mañana ya estaban algunos preparando sus canciones, discutiendo o aseándose para ocasión. Creo que María Barnuevo se pasó toda la noche organizando la invasión de Alcalá. A eso de las once de la mañana ya estábamos desayunados y preparados para salir en cinco coches hacia la ciudad que iba a ser nuestra. Llegamos allí y Jesús Viñas tomó las riendas del grupo animándonos a todos a cantar por las calles ardientes que nos llevaban a los cuatro lugares donde hicimos nuestra performance. Un poco pasadas las doce, había un grupo en cada sitio pactado, preparados todos para comenzar a la vez, coordinados en un grupo de wasap. Los lugares eran el Hostel Complutum, El Jardín Prohibido, La Gitana Loca y la librería Nothin Hill. Cuando cada grupo cantó su canción común, un miembro de cada grupo se movió al siguiente punto mientras los demás hacían micro abierto en esos lugares. Así uno por uno, cada persona de cada grupo fue yendo al siguiente punto hasta que se volvió a reunir el grupo para cantar de nuevo la canción: En resumen, cada grupo cantó su canción común cuatro veces, una en cada lugar, mientras en los ratos muertos hacíamos micro abierto. En poco más de una hora habíamos cumplido nuestra misión. En la cuenta de Instagram @yosoymal8, hay muchos vídeos de esta actividad. Ahora quedaba lo peor: despedirnos.

Regresamos a la granja, preparamos el equipaje, repartimos la comida sobrante y comenzamos a irnos cada cual por su lado. Eso sí, ya vinculados para siempre por esta experiencia dura y hermosa. Yo aún siento el cansancio en el cuerpo y la satisfacción en el alma. Lo hemos logrado, hemos hecho la I Concentración MAL8 y tenemos muchas ganas de repetirla. ¿Por que no hacer una Concentración de Otoño, otra de Invierno, de Primavera? Ha sido una maravilla, y aunque en algunos momentos, durante la preparación, casi nos hayamos rendido, el equipo de organización hemos dado todo lo que tenemos para que esto saliera adelante. Y los participantes, con su exquisito entusiasmo, han hecho posible esta maravilla. Quiero dar las gracias a todas las personas que lo han hecho posible, mi fe en el ser humano y en el artista, se ve reforzada tras esta experiencia. Me da pena hasta despedirme ahora mismo en esta crónica, ya quiero vivir siempre en el campo, rodeado de artistas, cocinar para todos, abrazar a todos, escuchar cantar a todos.

¡Gracias!


Andrés Sudón

martes, 17 de mayo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (251). 10/05/16

El pasado martes 10 de Mayo de 2016 actuaron veintiún artistas en la edición nº 251 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). Comenzamos con La alegría de Juan Fernández Fernández, canción en la que clama: "necesito librarme de una tuerca que siento que me aprieta el corazón, ¿me ayudas, por favor? ¡Quédate cerca!". Gran comienzo de esta exquisita tarde en la que Libertad Ocho lucía renovada. Últimamente la sala se ha transformado gracias a las novedades que han devuelto al Templo de la Canción de autor su esplendor: el nuevo esquipo de sonido y las nuevas camareras maravillosas a las que quiero dedicar unas palabras. Bibi y Lola me transportan a principio del siglo XXI, cuando conocí Libertad Ocho. Ellas me recuerdan a otros camareros y camareras que hacían de esta santa sala un lugar donde querer estar todo el día. Lo que marca el espíritu de un lugar son las personas, y quiero agradecer a Julián que haya decidido incorporar al equipo a estas magas, hadas, duendes que hacen que la sala brille de nuevo con luz propia. Todo apunta a que las celebraciones de los cuarenta años de Libertad Ocho van a ser espectaculares. Fue, entonces, perfecto comenzar con La alegría de Juan Fernández Fernández, porque eso es lo que se respira aquí. La siguiente actuación de este MAL8 (251) fue la de la poeta Beatriz, que presentó su poema Abismo y escarcha contándonos un sueño que había tenido la pasada madrugada en el que ella se "divorciaba de una mujer en otra dimensión...". Un sueño extraño y multidimensional que a pesar de la complicación contó bastante ordenadamente. Tras el despliegue onírico de Beatriz, que puede que deje su poema en comentarios, escuchamos a Osvaldo Lindner regalándonos otra de eses hermosas canciones del folklore de su Argentina natal: Las golondrinas. Se mascaba en el aire que iba a ser una tarde alegre y luminosa.

De hecho María Barnuevo eligió una canción muy apropiada para el ambiente que se estaba creando, A punto de caramelo. Según nos contó, la compuso para un taller realizado en 2005 en el que les impusieron dos normas: que la canción llevase ese título y que solamente usaran dos acordes, "y esto es lo que hice": "Es mejor ser sirena o sireno, si está claro que va a haber dolor, sobre todo si va a ser dolor ajeno, dale puntos a tu corazón...". Ya lo he comentado más veces, es curioso cómo de alguna manera todos coincidimos con el estado de ánimo. Camilo Crespo se decidió por cantar una canción muy especial, basada en un poema de Juanlu Mora, que estaba presente en la sala. Primero leyó el poema, titulado El lado derecho, y después cantó su canción, en la que usa estructuras gramaticales similares a las del poema, alargándolo para convertirlo en canción: "Si sientes que tu mano sólo busca herir (...) y que tus palabras salen siempre sucias (...) y que te gusta más herir que curar (...), si te gusta más mandar que reír (...), si tu corazón late en el lado derecho, quiebra el cristal (...), sal a la vía a través de la gente (...) y huye hacia tus ojos, no te demores más". Bueno, yo en estas sesiones soy pescador de versos, y a veces los cazo a medias... Intento captar lo importante. Lo mejor es que, si te llama la atención algo de lo que aquí esbozo, busques por tu cuenta cosas de estos artistas tan generosos que nos acompañan cada semana para regalar su arte. Últimamente viene mucho por aquí Isabel San José a leernos su poemas rimaditos y blancos, quizá atraída por el imparable impulso de vivir el hecho artístico de la comunicación mediante la belleza. En este MAL8 (251) nos leyó Lluvia: "(...) Lluvia que mojas sin piedad a la presumida primavera (...), lávame este amor, llévalo con los peces...".

El siguiente en escena fue el canario Óscar Pascual con una versión de la que no dijo autor, solamente que iba a hacer una versión. Pero como aquí nos conocemos todos, supe que se trataba de una canción de Luis Fercán que cantó como si saliera de su propia alma. Es bonito que una canción te posea y te apetezca cantarla a todas horas y en toda ocasión, y sería cortés decir el nombre de su compositor. Grabé su actuación en mi móvil para enseñársela a Fercán, al que le hizo mucha ilusión ver lo bien que la cantó. Kamala también hizo una versión. Aunque fue de un tema propio. A ella siempre la acompaña un prestigioso guitarrista cuando canta La isla, pero se ha liado la manta a la cabeza y se la ha preparado con la guitarra para poder cantarla cuando quiera, y poder decir cuando le plazca, a los cuatro vientos: "a la isla de los corazones rotos, allí van a morir los amantes frustrados por el dolor y los pobres de espíritu que no conocen el amor (...), pero si tú te enamoras en la isla, eres correspondido, una estrella fugaz cruza el cielo y te guía hasta un barco velero que aparece en el mar". no sé por qué me pareció que esa isla tiene alguna similitud con en MAL8.

En este punto del MAL8 (251) conocimos a los cinco nuevos participantes que quisieron venir a compartir y a sumarse a esta fiesta infinita y semanal. Impresionante la primera que subió a escena, Miriam Elhajil Rodríguez, norteamericana de raíces marroquíes e hispanas. Una melodía preciosa, una voz absolutamente atractiva y armonías sorprendentes a lo Jeff Buckley que nos mostró en una canción probablemente titulada Just for a moment. Me dijo que tenía mucha prisa, y cuando ella ya estaba en Gran Vía todavía sonaban los aplausos en Libertad Ocho. Luego conocimos a Belén Jiménez, quien hizo algo muy hermoso: elegir el MAL8 para cantar por primera vez en público: "esta es la primera vez que voy a tocar delante de gente, me gustaría que lo tuvierais en cuenta...". En su canción imagina: "cómo serán sus abrazos, cómo será cuando ría enamorada (...), tan frágil como una niña declarando ser humana". La siguiente fue la cantautora Dácil Santana con su canción Silla vacía, en la que lamenta: "me cuesta aceptar que te he perdido (...), ya no sé vivir sola conmigo". El siguiente en escena también fue muy especial, un cantautor norteamericano sexagenario que sin mediar palabra nos cantó una canción que terminó con cantos de Laponia muy aplaudidos. Por último conocimos al Rubio, quien canta por primera vez en Madrid. Estoy pensando que gracias a los micro abiertos que hay en la capital, los artistas de todas partes del país se animan a hacer una visita y a mostrar su trabajo, quizá por eso son casi dos mil los artistas que han participado en MAL8 en los cinco años que llevamos funcionando. Rubio nos cantó Lo siento, en la que se excusa: "ya lo sé, tú me ofrecías una vida de loser que por desgracia no pude corresponder, lo siento, pregúntale a mis sentimientos, ellos tienen la culpa de esto...". Un placer conocer a estas cinco personas enganchadas como el resto de nosotros al mundo de las canciones.

Y hablando de micros abiertos, Joel Reyes anunció en este MAL8 (251) que ha puesto en marcha uno nuevo en el montacargas todos los jueves de siete a nueve de la tarde, lo cual le agradecemos. Además y sobre todo, nos cantó su canción Los desperfectos, en la que narra: "Escucho cantos de sirena y creo que podré escapar sin pagar la cuenta, me arranco de cuajo el corazón y, sin saberlo, le vendía mi alma a un impostor que se ha marchado sin pagar los desperfectos". Les deseamos a él y a ese nuevo micro abierto toda la suerte del mundo. Mucha alegría en esta tarde del pasado martes 10 de Mayo de 2016. El siguiente en escena, Javier Cuenca, trajo también una pieza muy especial, una canción cuya letra es un poema también de Juanlu Mora, la segunda de la tarde y "la tercera vez que musicalizo un poema", según nos contó. Bellamente, con atino musical, Javier Cuenca cantó las siempre inmensas palabras de Juanlu Mora: "Hay que huir de los verbos que se cierran por dentro, como (...) callar o rendirse (...), y morir en las manos de quien hace bien (...), hay que volver a casa y agradecer la infancia". Cuando se juntan dos grandes pasan cosas enormes. Con la maestría que caracteriza al siguiente participante, Valentín Nueda, El Vampiro de Madrid, nos leyó para comenzar un poema de Amelí, presente en la sala, y recitó de memoria, con entrega y pulcra técnica un poema de Rafael de León.

A continuación salió el bueno de Gabriel Vidanauta a hacernos reír y pensar con esa canción suya dedicada a la mujer franquista: "La señora franquista está hasta el moño, le salió un nieto rojo y ya no juega con él (...), le fusila y le entierra...". Entre risas, esta canción dice algo muy crudo que esperemos deje de pasar y no pase jamás, pues para mi entender las ideologías no son otra cosa que ideas discapacitadas. Ya hablaremos de esto más a fondo. Seguro que está de acuerdo conmigo el siguiente participante, el doblemente musicalizado y aludido en esta tarde, Juanlu Mora, poeta y cantautor que se mostró en su primera faceta en este MAL8 (251). Nos leyó tres maravillosos poemas: Ríos, Luciérnagas y Tulipanes. La siguiente artista en escena fue Joy Lang, quien me comentó en privado, después de presentarse por primera vez la semana pasada, que teme decepcionar porque sus canciones no siguen una línea concreta. Yo le aseguré que eso me parece natural y muy bueno, y que precisamente aquí nos encanta la variedad y nos aburriría que todo fuera idéntico. Nos cantó una canción en inglés. Creo que lo hace muy bien, y estoy deseando ver toda esa variedad.

Y toda esta alegría que desplegaron los malochos en esta luminosa tarde, tuvo uno de sus clímax con la actuación de Andreas, al que veo en un momento maravilloso. Con sus poemas Suave y Zapatillas y piolet logró en el público una escucha activa sin precedentes en sus actuaciones. De principio a fin nos comimos vorazmente cada verso de sus poemas, terminando con la ovación más larga y ancha de la tarde. Después Alessandro hizo otra de esas canciones italianas que le definen y en las que se encuentra como pez en el agua. Creo que pronto llevará esa fuerza a sus canciones y nosotros lo gozaremos. Ya muy cerca del final, con la prisa que siempre tenemos en los últimos minutos de las dos horas que nos regala cada martes en Libertad Ocho, escuchamos a la aludida y recitada poeta Amelí recitando su poema amante muerto. El MAL8 (251) terminó con la actuación de quien después diera un concierto en ese mismo escenario, nada más y nada menos que Marta Plumilla, que salió a escena acompañada por el exquisito guitarrista Juan Fernández Fernández para cantarnos Bracarnadá, una emotiva canción en la que recuerda cuando "íbamos en bicicletas, tú con tu pelo de león, yo chocaba con las puertas por mirarte de refilón", haciendo una pequeño homenaje a esos miedos románticos de la infancia que nunaca nos abandonan. Si quieres saber más sobre el concierto que dio Plumilla, ha puesto Miguel de Paul en su muro una hermosa crónica. Así terminamos esta sesión que estoy contando una semana después, a unas horas de volver a reunirnos en Libertad Ocho para seguir disfrutando de nosotros mismo y de los demás. si quieres ver fotos de los participantes, las encontrarás en nuestro twitter, @microabiertol8. Gracias por leer, comentar y compartir.


Andrés Sudón.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (250). 03 /05/16

El pasado martes 3 de Mato de 2016 actuamos diecinueve artistas en la edición nº 250 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). La sesión comenzó con Lope Villano, al que llevábamos un tiempo sin ver por aquí. Nos alegramos de que nos contara que está a punto de hacer un disco en el que probablemente haya muchos títulos familiares para nosotros, como Subirá, genial canción que nos cantó para recordarnos que es uno de los grandes haciendo canciones, tocándolas y cantándolas. Esperamos impacientes ese nuevo álbum. En segundo lugar salió a escena Atenea Carbajosa, única artista apuntada a la Gala Talleres Pendientes que tuvimos que suspender, en la que quería completar la tetralogía "Invierno, Primavera, Verano y Otoño". Y eso fue lo que hizo, leernos Invierno y Primavera. En el primero constata que el invierno es "un tiempo para el amor" con versos como estos: "Declina la luz, amor mío, / declina, / nos espera el lecho / y un bamquete con granadas / menta y olorosos / frutos de la más profunda rica / tierra (...)". Y en Primavera nos cuenta como "se queda muy quieta la tierra / antes de explotar". Alessandro Brando volvió a regalarnos la seguridad con la que hace versiones de canciones que tiene muy asimiladas. Nos cantó una canción italiana que desconozco, quizá nos la titule en comentarios.

Segio Sanz repitió la canción que compuso para el taller  "Otoño" después de experimentar las metamosfosis que le hemos visto en este santo escenario. Para él la canción "no se titula Otoño, se titula Gita", y en ella canta: "Tana, mueve los brazos al bailar, suenan castañuelas (...), mueve los brazos y, entre brisa y brisa, baila sin prisa, zapatea el corazón". Valentín Nueda, el Vampiro de Madrid, quiso mostrarnos su dotes interpretativas como cantante de zarzuela haciéndonos un extracto de La Verbena de la Paloma, "Las complas de Don Hilarión", lo cual interpretó con maestría y arrojo. Juan Antonio Ordóñez volvió a cantarnos esa canción que hace al piano, "tus flores silvestres hipotecan mi cama cuando te marchas", pero esta vez introduciéndola con lo que él llama un "poema cuántico", titulado Definirse. Le agradecería que nos pegara el poema en comentarios. Se nota que ya va dominando el piano, lo tocó con naturalidad y muy expresivamente.

En este punto del MAL8 (250) conocimos a los nuevos participantes de esta edición. en primer lugar escuchamos el dúo a capela de Maike y Olivia, que a dos voces hicieron una conocida camción ante el silencio del público enbelesado por las bonitas voces de estas dos chicas americanas a las que se unió Menfi con su guitarra en la siguiente intervención, en la que hicieron otra canción muy sencilla y bella. También conocimos a Joi Lang, que entró en escena explamando: "Buenas a todos, ¡Libertad Ocho!". Es un gusto ver cómo nuevos participante se emocionan por estar en el escenario del Templo de la Canción de Autor. Se estrenó cantando Como quiera ser. Estamos desenado conocer más de su repertorio. También conocimos a Roberto H, que nos leyó sus anotaciones personales propias de un diario, Lágrimas de tequila de un corazón borracho de amor, un texto divertido, aunque poco adecuado para un micro abierto de canciones, donde nos interesa tanto el texto como la forma de ponerlo en escena. Habría sido perfecto que lo dijera de memoria mirándonos a los ojos, haciendo algo de performance... Disculpad esta crítica, sólo trato de cuidar el espectáculo evitando que lleguen ordas de pensadores a leernos su folios. el último nuevo participante de la tarde, antuan romero, vino a curiosear y descubrir qué ambiente hay por aquí. Ante lo que descubrió no pudo evitar apuntarse y salir a escena a decir: "He visto el buen rollo que hay aquí y he flipado" antes de cantarnos su canción Recién exprimido, en la que asegura "si piensas que tienes por ahí una mitad anaranjada (...), yo soy pura mermelada". Un gusto conocerle a él ay los demás, que saben a dónde pueden venir a poner en el aire su voz.

A los siguiente participantes los conocemos muy bie, y no nos cansamos de conocer más y más sus infinitos mundos. El siguiente en escena fue Javier Cuenca, que nos cantó otra de sus iluminadas canciones, titulada precisamente Cuando éramos de luz: "Dame tu mano y vamos a vivirnos sin prisa (...), y si quieres caminaremos por el filo de aquella claridad que imaginamos cuando éramos de luz". Es sobrecogedor escuchar estos versos sostenidos por la emocionante música con que Cuenca eleba la realidad a maravilla. Mucha luz también siempre en las intervenciones del porta Andreas, que nos leyó dos poemas en este MAL8 (250), el primero titulado El insondable poder del sentimiento, escrito con esta sensación: "cuando a los cuarenta lees una carta de tu padre escrita a los veinte y te siente infinitamente él, y no puedes abrazarlo...". También nos leyó Seis litros de sangre y doscientos seis huesos, que es unto de lo que se compone el ser humado, "pero lo que yo siento dentro de mí es una grotesca montaña...". Luz a la que siguió  más luz, la de Las dos en punto, un grupo de pop sencillo tras el que se asoma una mente lúcida que se aleja de la oscuridad con canciones como Apenas si puedo pagar, que Rafa y Mila interpretaron a la guitarra y la voz respectivamente: "Ando como un zombi recorriendo los pasillos con cientos de personas detrás (...), el sistema se compone de unidades como yo, para que otros beban zumo, otros somos el limón; apenas si puedo pagar el agua y la electricidad, apenas si puedo pagar el alquiler".

Y a veces la mejor manera de conseguir luz es aireando la oscuridad, todo lo negro que nos guardamos nos va apagando. Así Fernando Bárcena, antes de cantarnos la canción Somos dos, nos contó: "un día mi madre decidió morirse, mi padre se quedó callado y vi llorar por primera vez a mi hermano (...), ella descubrió el secreto de mis canciones y se marchó". Ante esta composición de llugar, la canción la sentimos especialmente: "somos una brisa que se mueve, una luz que se desplaza, una mano que sostiene (...), somos dos y parece mucho más, tú mi casa yo tu hogar". Sobrecogido fui yo, Andrés Sudón, el siguiente en escena. Canté Con naturalidad para promocionar el concierto que di el jueves 5 de Mayo en el que conseguimos reunir los fondos suficientes para fianciar mi nuevo disco (que ya no es secreto), "Dudas pop", el cual ya tienen todos los mecenas en sus ordenadores. Aún no está ni fabricado ni subido a ninguna plataforma de la red, durante unos meses sólo lo poseen los mecenas y las personas con las que quieran compartirlo. Después de mí salió a escena Miguel de Paul, que presentó su canción diciendo "ahora que Loquillo y Bob Dylan anuncian bancos...", para despues desplegar su blusera poesía.

Ya sólo quedaban dos actuaciones para cerrar el MAL8 (250). La penúltima fue la poeta Esmeralda Bermudo con su poema Sonrisa liberada. La sesión terminó con toda la luz de Marta Plumilla, que paradógicamente nos cantó No tenía ganas de venir "porque imaginé que no estarías (...), me quedé colgada cual grafiti sujetando el muro (...), entre plato y plato un temporal y un recuerdo innato que olvidar". Evidentemente no habla del MAL8, probablemente se trate de una reunión familiar. aunque si lo miramos bien, el MAL8 es una especie de reunión familiar de una familia de miles de cantautores que cuando quieran pueden hacer de cualquier martes una Noche Buena. Por cierto el martes 24 de Mayo es nuestro exacto quinto aniversario, el cual vamos a empezar a celebrar haciendo una Gran Maratón de Canción de Autor en la que puedes participar escribiendo a microabiertol8@gmail.com. ah, y no dejes de ver las fotos de los participantes en este MAL8 (250) en nuestro twitter, @microabiertol8 Nos vemos la semana que viene, es decir, ayer... ¡Gracias a todos!


Andrés Sudón.

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (249). 26 /04/16

Quince artistas celebramos el pasado martes 26 de Abril la edición nº 249 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho) junto a un público encantado de que en las tardes de los martes haya esta reunión impredecible y siempre emocionante y satisfactoria. Kamala abrió la sesión cantando el tema que presentó en un taller organizado por el Micro abierto El Calvario, una de cuyas instrucciones era que el título tuviera siete palabras: Es suave la caricia de tu voz fue el título de la canción de la suave Kamala en la que canta: "da igual lo que digas, para mí es poesía". A continuación salió a escena Beatriz que afirmó venir de luto por ser un día muy especial para ella: "hace veintitrés años que mi hermano decidió dejar su cuerpo...". Violencia se titula el poema que comenzó siendo para su hermano y terminó hablando de su madre: "he perdido a una madre hace más de media vida". Antes de que saliera el tercer participante, Pablo Martín, ya estábamos instalados en la emoción. Pablo nos cantó Solos contra el mundo, en la que denuncia: "Aunque me miran, yo sé que no me ven, de transparencia mis ojos se llenaron, me siento sólo contra el mundo (...), sé que tú y yo seremos grandes...". Me contó que tiene un grupo llamado Volumen, por si queréis escuchar algo con toda la banda.

Las dos en punto (Rafael Alba y Mila Hidalgo) cantaron una canción muy apropiada para este martes raro de primavera, Otro día más, compuesta y tocada por Rafa y cantada bellamente por Mila: "Se fue el verano y el otoño es gris, la vida pasa sin más, echo de menos las cervezas en el bar y el café de por la tarde, a veces pienso en volver a trabajar, pero no me llama nadie, otro día más llueve en la ciudad, nada cambiará, nada que esperar...". Marta Plumilla se decidió por una de sus canciones más inti, más honesta y clara, Gracias, en la que se sorprende: "y que al final haya una rosa en ese ramo para mí..., yo que trafiqué con el silencio, yo rechacé a aquel chico en sexto (...), yo que no seguí el camino aquel que señalaban con el dedo algunos viejos, yo que asesiné a mi perro fiel por no cargar con tantos huesos (...) y que al final haya una rosa en ese ramo para mí...", estribillo que cantamos desde el público todos los que nos la sabemos y admiramos. Y en medio de este ambiente ya en llamas, Fernando Bárcena volvió a batir su record de belleza con una nueva canción para los que le conocemos desde hace relativamente poco tiempo, Un olor que rompe el día. En mis anotaciones hay todo tipo de elogios que seguró constatarán los asistentes en comentario. ¡Tan bonito!: "la ternura de ella es como una mañana tibia, una mirada furtiva, intensa, una caricia sin prisa; el amor de ella es una historia no escrita...". con la boca abierta nos dejó a todos el gran Fernando Bárcena.

Y por esa boca abierta nos entró El destello de Juanlu Mora, canción en la que el poeta descubre: "sólo fulgor sostenido en el tiempo, serías claridad, pero tu brillo intenso, en un solo instante, como una mariposa, desenvoca terremotos de luz en el pecho". Juanlu está en un momento muy importante, sacando a la luz la punta del ideberg de su gran talento; nos va a dar muchas alegrías. Como la que me voy a llevar yo, Andrés Sudón, el jueves que viene en el concierto de despedida de mi disco "Consciencia", porque con lo recaudado de la entrada voy a financiar un nuevo disco (secreto) que ya hemos terminado y que enviaré al público-mecenas que asista. Por ello canté la canción Consciencia, en la que celebro que ya no quiero tomar partido en nada, sólo ser consciente: "fui antinacionalista, anarcosindicalista, ocupa, rojo, puta y artista, en mi mente corriente no entraba la luz natural, ahora vengo aquí a buscar consciencia, y en mi laberinto artificial dejar una luz de dinamita". Cuando sigo aquí me refiero a las cancones, a la creacion artística como forma de vida. Es lo que hacemos los que nos reunimos aquí cada martes desde hace cinco años. Justo el martes 24 de Mayo es nuestro aniversario, el cual celebraremos con una maratón de la que ya os hablaré el martes que viene. Ahora sigo contando el MAL8 (249) que continuó con Javier Cuenca, quién nos regaló uno de los descartes de su próximo disco, Isla remota, en la que confiesa: "anoche en un sueño volviste a mí como si no te hubieras ido (...), ¡sabrás apreciar el mensaje de maúfrago que nunca llegó a tu isla remota? (...), tu nombre de nuevo en mi cuaderno de ratos perdidos (...), pasó el verano, volvió a llover. el barro se hizo camino". Como veis, el nivel poético de estos encuentros es grande, así como el musical, por no hablar del humano, que es igual de grande.

Además siempre conocemos a personas nuevas, a artistas que se dejan caer para mostrarnos su arte y para degustar el ajeno. En este MAL8 (249) conocimos a Paula Moon, que se presentó con una canción "de ciudades, soledad y amor" titulada Soledades, en la que sobre una música melancóloca lamenta: "hay silencio y ruido, almas sin hogar, yo ya no me encuentro en la gran ciudad, pero tú me encuentras en mi grabedad, suenen los relojes, hora de callar, mis gritos ahogados quieren explotar (...), tiraré hoy mis colores a tu puerta y me iré". Bienvenida sea esta interesante artista.

Y es que se dan mucho por aquí las personas interesantes y originales como Gabriel Vidanauta, que presentó su canción describiendo una situación en la que hay "dos tazas de café tomando seres humanos" y charlando sobre la vida: "¿la vida es encontrar el amor de tu vida?, ¡no! (...) ¿la vida es adiv al revés?, ¡no! (...), la vida estodo eso y más (...), bueno, tal vez es amor y el amor es un jardín, ¡no!, ¿el amor es un delirio?, ¡no!, ¿el amor es un jardín de lirios? (...), el amor y la vida sólo son palabritas", concluye esta canción que de forma divertida transmite la profunda idea de que ideas como "la vida" o "el amor" son indefinibles. Después de presentarse como nuevo participante, Mario Panadero volvió al MAL8 este pasado martes para cantarnos Para ti, una de las canciones que incluyó en el EP que ha grabado la pasada Semana Santa, la cual interpretó con soltura. Pablo Tri nos mostró Qué más, una nueva canción en la que descubrí que se le da muy bien el uso de expresiones fuera de contexto, provocando un potente cortocircuito poético: "¿Cada cuánto he de correr sobre tus alhambres, luego me toca trepar (...), nunca te me has dado bien (...), déjame estar (...), llevas demasiado tiempo aquí, dame ya mis llaves de mí". Sergio Sanz comenzó su intervención regalando "una manzana a una maestra, como hacen los niños". Le trajo una de sus bonitas ilustraciones a Marta Plumilla, en agradecimiento por la inspiración prestada para la canción que nos presentó en este MAL8 (249), en la que cuenta las andenzas de "Candela, Marina y Carmen" que "se van de juerga en juerga y (...) se pierden en el lereleléle (...), bailan con la peineta arremoliná". Una canción muy luminosa y fresca.


La sesión de este martes 26 de Abril de 2016 terminó con una actuación que simboliza parte del MAL8. Fue la intervención de Cheng Min un cantautor chino que de vez en cuando nos canta sus composiciones, las cuales disfrutamos a pesar de no entender la letra, porque lo más bonito de la escena es ver a alguien haciendo algo importante para él, que convierte inmediatamente en importante para todos los presentes. Las canciones tienen ese poder, esa magia de llevar mensajes a otros seres, que es lo que hacemos aquí los martes a las siete de la tarde. Puedes ver fotos de los participantes en nuetro twitter, @microabiertol8. Nos vemos en un rato.

lunes, 25 de abril de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (248). 19 /04/16

Vamos a tener que celebrar que llevamos casi cinco años viéndonos todos los martes para hacer algo que nos gusta mucho. En nuestros encuentros liberales y formales hemos descubierto que siempre somos distintos. Quizá por eso lo nuestro vaya tan en serio, porque nunca nos aburrimos. Nosotros somos los cantautores. Nos reunimos semanalmente para interpretar canciones que hemos compuesto. Incluso nos vemos días que no son martes. Llevamos cinco años componiendo juntos, aprendiendo unos de otros, haciendo un espectáculo atractivo y emocionante. Para celebrar esta celebración puede que debamos ponernos muy serios. Ya nos contaré, después de la Gala "Talleres pendientes" del lunes, la cual hemos de tomarnos como un reto dadas las fechas que son. Por cierto, esto es la crónica de eso que nos gusta mucho hacer. Durante dos horas celebramos un concierto de aproximadamente veinticuatro canciones. También participan poetas que dan una dimensión escénica a su trabajo literario. Somos gente maja y dedicada. Nos vemos en la sala Libertad Ocho, templo de la canción de autor, casi un conservatorio, para hacer lo que llamamos MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). El pasado martes 19 de Abril actuamos veinticinco artistas en lo que fue un concierto dinámico y de gran calidad que comenzó con una actuación con alma que marcó el espíritu de esta ¿vicentesimal cuadrgésimo octaba?, de esta 248ª edición . Sergio Sanz comenzó cantando "a la luna (...) tiendo mi alma de reflejos oscuros, a punto de morir...". Acompasado y pop, en pie tras el micrófono, tocando con mesura, cantaba "luna volumptuosa, oscura, efímera...". En esto escuchamos una voz que provenía del público. Antes de poder verla supe que se trataba de Atenea Carbajosa recitando versos que aún no todos llegábamos a entender, pero cuyo sonido resultaba misterioso. Según se acercaba al escenario se fusionaron sus voces cantando y recitando respectivamente hasta el final de la canción. Tras la ovación del numeroso público salió Vidi al escenario. Estaba flipando: "hace mucho que no vengo por aquí", dijo con risa de sorpresa. De hecho algunos no conocíamos la canción que nos cantó, Fotocopias, en la que suceden diferentes situaciones cómicas de oficina, "las quiero en mi mesa a última hora...". Vidi toca de una forma muy particular, canta muy bien y es ingenioso, pronto hará canciones más atrevidas en las que hable de sí. Lo mismo ya las está haciendo y no lo sabemos, porque hacía tiempo que no venía. Es que lo nuestro es así, siempre somos diferentes porque por un lado vamos evolucionando, y por otro lado no siempre somos las mismas personas. El público que acude cada martes puede ver un concierto totalmente distinto cada semana, además no somos muy dados a repetir canciones. Los que llevamos más de doscientas cuarenta ediciones participando, a veces repetimos canción. No es el caso de Osvaldo Lindner, sobre todo porque tiene un repertorio amplio. Nos canta canciones pertenecientes al folclore de la Argentina que dejó hace miles de martes. Esta vez nos hizo una nana de Los Fronterizos dedicada a los hijos de los pescadores del río Paraná. Estas tres primeras actuaciones constatan que se trata de un espectáculo muy variado, cuyo factor común es la entrega a la escena y a la creación. Hay que decir que la siguiente participante, la poeta Isabel San José, salió un poco atónita por las palabras del presentador, que es también el narrador, al abrir el concierto: "este es un micro abierto de cantautores en el que admitimos a poetas que den en escena la magia que buscamos los amantes de las canciones, bla,bla, bla...", palabras para asustar a los nuevos poetas que parecen surtir efecto. Isabel nos regaló la declamación casi de memoria de su primer poema, Olvídame tú, si puedes, en el que quizá irónicamente se disculpa, "perdona mis pensamientos si por ti pierden la calma...", para terminar admitiendo "no puedo olvidarte, no, olvídame tú si puedes". En los cuatro minutos que corresponden a cada artista, le dio tiempo a leernos otro poema, en este caso "en contra de la violencia de género", titulado ¿Para qué la creaste?, en el que cuestiona a un supuesto creador "si creaste a la mujer para ser amada (...), no dejes que sea ultrajada". Escribiendo, escribiendo, escribiendo terminas adquiriendo una línea de pensamiento cada vez más compleja, lo que propicia que los poetas tengan un punto de vista desde el que escribir. En esto que hacemos todos los martes deseamos conocer los mundos propios que ofrecen los artistas que conformamos este organismo dinámico del que han formado parte cientos cantautores.

Venimos por aquí cuando nos apetece, a veces somos asiduos durante un tiempo y luego regresamos esporádicamente, como Pablo Martín, cantautor de voz rotunda y jevi, propia de la música metal, con todos los elementos de ese género. Con la guitarra por debajo de la cintura y actitud decidida nos cantó su canción Mañana, "dedicada a toda esa gente que está sin trabajo y que lo está pasando mal", según dijo para presentarla. El sonido envolvente de Libertad Ocho ayudó a que sintiéramos el grito de los versos de esta canción protesta aunque consoladora: "que algo llegue y se lleve lo que hiere (...), todo se arreglará mañana, si no es mañana, pronto será". Amén. Por cierto, es tradición presentar el espectáculo diciendo "Oremos", porque buscar la letra de una canción dentro de uno mismo, escribirla y decirla a los cuatro vientos, no es otra cosa que orar. Y es que en el Templo de la Canción de Autor siempre están sucediendo cosas trascendentales. El pasado martes Nebreda nos contó una de ellas en un poema titulado Libertad Ocho en el cuenta cómo en una ocasión vio entre el público a alguien que se parecía mucho a alguien... "Hoy te vi, pero no eras tú (...) y volvía recordar cómo era tu mirada cuando mirabas (...), cuando te besaba yo en la frente (...), eso no hay poesía que lo sonría (...), igual eras tú y el que ha cambiado soy yo, tanto que no me reconocías". Esta empática pieza provocó una ovación simpática tras la cual salió a escena Janire para cantarnos una canción surgida en pleno insomnio: "Mamá se va a morir cuando se entere de lo que hace su niña", creo que comenzó diciendo la canción. A Janire hay que escuaharla, hay que verla, tiene algo sumamente atractivo actuando en el escenario de Libertad Ocho como si lo hiciera en un estadio; hace más grande el escenario mientras despliega su intimidad: "te gusta innovar en todo lo que haces, nadie te va a arruinar tus juegos guturales (...), me sabes especial, me piensas especial, me bailas especial, me pones especial (...)" Especial es la palabra adecuada para ella. Aunque eso se lo podríamos aplicar a todos los participantes de algún modo, pues todo intentamos sacar lo mejor y más original de nosotros mismos. Atenea Carbajosa está experimentando sin miedo la forma de poner en escena su poesía, y en su actuación de este martes se acompañó de Segrio Sanz para leernos unos poemas que pertenecerán a una serie titulada Altar. "Me despierta / todo lo que queda por hacer // y la nada acechando / donde el colibrí se rinde", comienza recitando, hasta que en un momento dado Sergio Sanz, en escena con ella, comenzó a hacer latidos de corazón hasta establecer con ella un diálogo poético ante la expectación de un público entregado al que le quedaba aún mucho por disfrutar.

Fernando Bárcena fue el siguiente artista en escena, nos cantó una canción que no habíamos escuchado, Naciste roto, en la que dulcemente explica: "Mira, naciste roto 8...9, si no entiendes lo que digo, lo intentamos de otra manera, nos vestimos de primavera y dibujamos en los cristales, olvidando lo que ha ocurrido, caminando por las ciudades (...)". Fernando Bárcena es un lugar donde estar agusto rodeado de su ternura, su sabiduría, su humildad acogedora. el siguiente fue el narrador, yo mismo, Andrés Sudón. Canté un poema de Andreas musicalizado para el espectáculo que presentamos hace dos semanas en Libertad Ocho. Se trata de primera portal de una serie de poemas-postales titulada Invierno: "(...) Acudiste a su encuentro en un derroche / de pasión por vivir el infinito / y en el vientre de aquel avión tu hijito / te miraba quiesciente, sin reproche", dice uno de los cuartetos de este soneto del que extraje una música ya existente, pues, según yo, los poetas escriben con una música que sólo ellos oyen y transforman en palabras. Los cantautores, como Camilo Crespo, el siguiente participante, puede que hagan lo contrario: cantarnos el mensaje que proviene de la música. Aunque esta vez está claro que no, porque la canción que nos trajo a este MAL8 (248) fue compuesta para el taller "Sin título", en el que teníamos que traer una letra sin música para que al azar la músicalizáramos en pleno escenario, improvisando armonía y melodía. Toda una experiencia. En ese momento no me quedé con nada de la canción, creo que fue un momento crítico de la coordinación y no pude atender a la actuación de Camilo; cuando hay treinta y tres personas apuntadas para actuar, llega un momento en el que la cosa se pone tensa. Fue el momento perfecto para que Andreas leyera su texto titulado Pánico, en el que refleja crudamente esa sensación que puede darse en diferentes situaciones. 

Nosotros no llegamos al pánico, pero nos da mucha pena que artistas que vienen a compartir sus bellas vísceras se queden sin actuar. Eso sí, los nuevos participantes siempre tiene prioridad. En este martes 18 de Abril conocimos a tres personas que nunca habían pasado por aquí. La primera fue Sarya que vino a recitarnos un "poema reivindicativo" en inglés que gustó mucho a los que dominan el idioma. A mí me gustó el carisma que mostró. La segunda participante fue Esmeralda, que compartió su pieza ¿Y si transformo la presión de mi pecho en mariposas?. El tercer nuevo participante fue Banboy, quien nos contó que solamente lleva dos años haciendo canciones y mostró su talento cantando Castillos en la arena.

Aquella noche, después del MAL8 (248) pudimos ver el concierto de Alberto Beltrán, un estupendo cantautor recién llegado a Madrid que sabe muy bien lo que hace. Nos cantó Esa es la cuestión, una "canción existencialista" en la que se clama con su poderosa voz: "Poder cruzar el puente que forman nuestros latidos, prepararnos para formar parte del infinito (...), puedo, puedo verlo, puedo, puedo serlo". He de decir que los que nos quedamos aquella noche disfrutamos de un conciertazo espontáneo, dinámico, taletosísimo. Y es que talento no falta por aquí, estamos rodeados de grandes artistas, como Javier Cuenca, autor exquisito con un mundo literario muy particular, así como una forma de tocar propia con la que el pasado martes nos transportó a La noche de Tánger: "La noche de Tánger como un laberinto de calles enredadas, se asoma el instinto por una ventana con cristal rajado, la chica del velo enciende un cigarro...". Si te dejar llevar sales de la canción con perfumes marroquíes. A continuación actuó el cantautor Pablo Tri con la canción que compuso para el taller "Otoño", ya más asentada, pues los días de taller las canciones suelen estar muy recientes. Muy bien cantada y tocada, muy bien escrita esta canción dedicada a su abuelo: "Arrugas de darse de sí, la carne de trapo, no tiene nada que decir, se enciende un cigarro (...), la memoria gris contempla el pasar de los años". Después la poeta Amely nos recitó su poema Adiós y perdón, que quiso recitar por lo acontecido recientemente en Ecuador: " Mi tiempo de fin llegará muy pronto, lo presiento y lo sé...".

El ambiente cambió por completo cuando salió a escena Marta Plumilla para cantarnos Chuparte un pie, divertidísima canción en la que enumera cosas que le gustan: "Canibalismo, drogas sistemáticas, arroz con bogavante frente al mar (...), enloquecer y disparar a malvadas ardillas, ir por Central Park enseñando mis tetillas; todo esto puede dar mucha adrenalina, pero a mí lo que me pone es chuparte un pie". Regresó la calma con Benja Bravo que nos cantó una de sus bonitas canciones en inglés y después acompañó diestramente con el contrabajo a Mr Mushroom, que también cantó en inglés. La verdad es que cada día me da más rabia no dominar ese idioma, pero tampoco entiendo muy bien cómo alguien puede escribir en un idioma en el que no piensa; me encantaría que me lo explicaran. Después llegó el turno de Vidanauta que trajo otra de sus canciones imposibles, esta vez titulada Cilántropo, un ser que cuando hay luna llena se convierte en Cilantro...: "Cada luna llena se mete en una olla para dar sabor a su propio alimento". siempre nos hace pasar un buen rato.


La poeta Beatriz nos leyó Porqué-de-texto, un poema dedicado, creo, a la menstruación. Le pedí que me lo mandara para explicárnoslo mejor, espero aún no me ha llegado, seguramente lo pondrá en comentarios para deleite de todos. La siguiente fue Kamala con su canción Pídemelo: "hoy es mi día de suerte mirando al cielo por ti, pídeme que te diga que sí, pídeme que te sea fiel (...), pídeme que baile para ti". Un gusto tenerla después de una justificada ausencia. La última actuación de la noche fue la de Cheng Min, que hizo algo que nos gusta mucho, cantar una de sus canciones en chino. Y esto es lo que hacemos los cantautores todos los martes en Libertad Ocho de siete a nueve de la tarde. Si alguna vez te pasas por aquí, verás algo completamente diferente, pero siempre con emoción, entrega y amor por el arte en general. Si tiene curiosidad por conocer las caras de los artistas de los que aquí se habla, podrás encontrarlas en nuestro Twitter @microabiertol8. Y no olvides que estamos a punto de celebrar nuestro quinto aniversario por todo lo alto.

Andrés Sudón

lunes, 18 de abril de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (247). 12 /04/16

Corre el año dos mil dieciséis a toda velocidad, de pronto estamos en Abril, terminando Abril, recordando Abril. Y de este Abril recordaremos, entre otras muchas cosas, aquella tarde de lluvia copiosa en la que estrenamos el nuevo equipo de sonido de Libertad Ocho. Ya es un regalo en sí mismo que cada martes podamos juntarnos en el MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho), pero este pasado martes 12 de Abril fue como si hubieran llegado Los Reyes Magos. Lo primero que vi al entrar fueron las cajas vacía apiladas en la puerta, en ellas impresa una famosa y prestigiosa marca de productos audiovisuales, después vi el viejo equipo desmontado, y al entrar en la sala los flamantes nuevos altavoces. Se me saltaban las lágrimas: dos monitores independientes, tres cajas estratégicamente distribuidas, esa mesa de mezclas, ese ecualizador... Se me saltan las lágrimas ahora mismo mientras lo recuerdo. Después de todo lo que nos hemos quejado por el sonido en este Templo de la Canción de Autor, ahora mismo tiene el mejor sonido de las pequeñas salas de Madrid, que es lo que le corresponde a un lugar de este prestigio. La cuestión es que el prestigio no paga las facturas, y este nuevo equipo, casi literalmente, lo han traído los Reyes Magos. El mes pasado se celebraron tres conciertos que recaudaron los fondos necesarios para que ahora tengamos el mejor sonido de Madrid. Desde aquí agradezco personalmente a Marwan, Fran Fernández, Alejandro Martínez, Marino, Rash, Funanbulista, María rozlén, Gastelo y Rebeca Jiménez su trabajo como Reyes Magos. Los participantes de MAL8 (247) tuvimos el honor de estrenarlo este pasado martes, yo mismo estuve aprendiendo a manejarlo durante la sesión, lo que impidió que le prestase a Fernando Bárcena, el primero de la noche, la atención que merece. Mientras me hacía con los mandos de la nueva maquinaria, el dejaba en el aire versos como estos, los primeros en salir de este nuevo equipo que estamos celebrando: "(...) Hay una luna escondida que se viene un poco abajo cuando te marchas deprisa, cuando te mueres despacio (...)". Espero que en comentarios nos cuente con más detalle cómo fue esta primera actuación. Y aún no había terminado de hacerme con los botones de la mesa cuando llegó el turno de Marta Plumilla, pero a pesar de estar concentrado en cuestiones técnicas, os puedo contar qué cantó, porque conozco Eso muy bien. Eso es el título de la canción que cantó, un tema mítico, una de las mejores canciones que yo he escuchado en mi vida: "¿Con que soñó Martin Luther King la noche antes de morir?, ¿cuántas canciones buscó Edith Piaf hasta encontrar Ne me quitte pas? (...) ¿cuántas cometas voló el Ché en playas desiertas en su niñez? (...), pero la incógnita que hoy más me duele es no saber hasta dónde me quieres? (...)". Estoy seguro de que le respondieron que hasta el infinito, pero esa duda quedó convertida en esta belleza que puedes escuachar aquí. Yo no la pude escuchar el pasado martes como me gusta escucharla, siempre diferente, porque estaba liado con el nuevo equipo... Al siguiente participante no le pude negar toda mi atención, ya que se trataba de mí mismo, Andrés Sudón. He de admitir que no me presté total atención, mientras cantaba estaba deseando ir a la cabina a bajar el volumen de los monitores. Canté El desierto de espejos, de la que ya he hablado en otras crónicas, una canción para aquellas personas que descubren la realidad de sus problemas y aún no saben cómo abandonar la confortable tristeza. Aquí la dejo. Por cierto, gracias a los que ponéis en comentarios vuestras canciones, pensamientos, etcétera en comentarios. El lector de estas crónicas puede conocer el punto de vista de los artistas de lo que aquí se habla.

Tras mi actuación salté como una gacela thompsom hasta la cabina de sonido mientras Alessandro Brando se disponía a hacer una brillante versión de un conocido tema de Bowie. ¡Cómo describir la energía con interpretó la canción? En la cabina bajé los monitores, puse el micro del pianista e intenté equilibrar los volúmenes del piano al natural con la voz. Me resultó imposible. Luego me di cuenta de lo que estaba sucediendo y salí estupefacto a la sala absorbido por la energía que Alessandro Brando nos ha estado negando últimamente. De pronto empecé a pensar que el equipo nuevo estaba provocando una especie de limpieza espiritual, pero la realidad es que Alessandro se desmelenó con integral elegancia, quizá como presagio de algo nuevo. Y quien está como nuevo es Osvaldo Lindner, a quien la semana pasada enviábamos un vídeo cariñoso porque estaba convaleciente. Ya en pie vino a agradecernos ese vídeo, iniciativa de Valentín, a decirnos que se encuentra como un roble y a cantarnos un clásico de su repertorio, Volver en guitarra, una composición de Roberto Galarza que, a ritmo de chamamé, Osvaldo interpretó con una una fuerza especial: "(...) que se transforme en árbol mi alma entera, (...) bajo mi sombra descansen mis paisanos, (...), y cuando troche mi madera un carpintero, que en vez de mueble me transforme en guitarra". En un momento le salió de la voz un armónico hermosísimo, el más hermoso que yo he escuchado nuca, al cantar la palabra "ti". Puede que ciertamente hubiera una energía especial en este MAL8 (247). Además, Camilo Crespo nos recordó que somos unos privilegiados los que asistimos a estas sesiones de MAL8 con Mainstream, una dinámica canción que interpretó con soltura y gracia. Os pego la letra para entendáis a qué me refiero:

MAINSTREAM (L.C.Crespo Aguirre, 2014.01)

Si eres listo no dejarás
De estar donde todos van
A dejarse ver que para eso está
La calle principal

Es agradable ser adulado
Tan bien reconocido y tal
Sentirse bien apreciado
Justamente correspondido y tal

“Mainstream”, “mainstream”…

Hermosa tarde de paseo
Caminito de ida y vuelta y tal
Y al llegar al final
Empezar de nuevo la rueda y tal

Las señoras que controlan
Lo que pasa en el pueblo
Se saludan murmurando
Ese no estaba en el entierro

“Mainstream”, “mainstream”…

El cabo de la benemérita
El alcalde contingente
El cura al estilo berlanga
El maestro que nunca aparece

Cada día va la recia manada
Sin salirse de la vereda
Compartiendo falsas vidas 
En pura clave posturera

“Mainstream”, “mainstream”…

"El que tiene padrino se casa"
"El que se mueve no sale en la foto"
"No salgas nunca de casa sin paraguas"
"Los hombres son buenos y tontos"

"Todos los políticos son iguales"
"El que venga detrás que arre"
"Que cada palo aguante su vela"
"Las mujeres son malas e inteligentes"

"Si no te lo llevas tú, lo hará otro"
"Si quieres ser feliz desconfía de todos"

“Mainstream”, “mainstream”…

Sinceramente, yo prefiero
Mi pequeño bar y mi micro abierto
Donde todos somos grandes, todos pequeños
Donde el "mainstream" se muere de aburrimiento…


"Como es un día lluvioso, os voy a cantar una canción de lluvia", dijo Javier Cuenca para presentar su canción Trenes. Con sus características armonías, Cuenca volvió a envolvernos en imágenes acogedoras: "Trenes bajo la lluvia en noches de esas, meciendo las palabras que guarda el azar, estaciones que esperan la gris madrugada cuando aguza la espada su ojo avizor". Atento a Javier, porque amenaza con deleitarnos sin medida con ese nuevo álbum en el que está trabajando. En la siguiente actuación Valentín Nueda se hizo acompañar por Juan Fernández Fernández para recitar sendos poemas de Pablo Neruda y Juan Ramón Jiménez, lo cual dio altura y rotundidad clásica a su intervención. Y la poderosa magia de lo nuevo volvió a escena con Sergio Sanz, al que vimos transformarse en escena cantando Soy un cretino con una nueva voz, un nuevo ritmo, una nueva actitud: "tengo la boca muy seca de contarte la misma historia a todas horas, tú nunca escuchas lo que digo (...)". Muy estructuradita la canción, my pop-rock-regae, usando novedosos registros de su voz. ¿Será verdad que el equipo de sonido nuevo nos estaba ayudando a transformarnos en lo que podemos ser? La cuestión es que la novedad estaba en el aire, y si esto pasó el primer día de equipo nuevo, ¿qué delicias nos depara el futuro?

Y para novedades las que nos traen casa semana los nuevos participantes. Este pasado martes conocimos a cuatro, la primera fue Beatriz Sancho, que antes de leernos Chacra Cuatro, comentó algunas de las actuaciones anteriores, constatando que estaba integrada en lo que estaba sucediendo. En su texto hace apología del verso libre para hablar también de otros asuntos. Le invito a que compara en comentarios su texto y sus impresiones en general. Las siguientes nuevas participantes se llaman Amely Dubauchelle e Isabel San José, poetas que vinieron a conocer el mítico escenario de Libertad ocho, ya que pronto estarán en él presentando sus publicaciones. Nos leyeron un poema cada una, titulados respectivamente Herida y Nostálgico momento. Un placer conocerlas. La última nueva participante es la cantautora Ana Cruz, una joven creadora que está aprendiendo y ya se ha sometido a los rigores del escenario de Libertad Ocho, donde titubeó un poco en algunas partes de su canción, Mi valiente Guerrero. Esperamos ver su evolución en próximas ediciones.

Y a veces la novedad consiste en regresar, por ejemplo, a la adolescencia, como propuso en este MAL8 (247) Juan Fernández Fernández con su Canción adolescente. "La edad no tiene que ver con la forma de ser...", dijo para presentar esta canción en la que admite debilidades propias de esa edad que nunca se sabe cuándo termina: "Estrellas con un brillo ceniciento, tristezas que cultiva el sufrimiento, dos pétalos gemelos contra mi (...), la decepción de saber que a tu cama no iré yo, no iré yo, no iré yo...". Esa última frase se repite durante tanto tiempo como adolescente te sientas. Yo aún no he parado de repetirla desde el martes... El siguiente en escena fue Antonio Espinosa, que nos cantó El que avisa no es traidor (esto es lo que hacía en los viejos tiempos cuando en las crónicas no sabía qué decir de una actuación; cuando en Enero volví a retomarlas lo hice con el propósito de contar con honestidad lo que yo vea en las sesiones, pero Antonio me ha pedido que no le meta "tanta caña" después de cantar El que avisa no es traidor, así que abandono la causa, insistiéndole por última vez que se prepare un poco más para subir a un escenario, realmente necesita trabajar mucho para tener el nivel básico, luego habría que pulir algunos detalles más; a partir de ahora solamente transmitiré en estas crónicas su progresos, ya que parece que se ha decidido a tomar clases con un buen profesor que le va a hacer sacar lo mejor de sí). Víctor Bueno nos cantó El blues de los malos regresos, del que admitió que "ni es un blues ni habla de malos regresos": "Para no ser un un fantoche en tu vida por arreglar con cinta aislante las heridas (...), no hallé más que esta canción (...), en ningún momento hable de boda, de esos contratos abusivos que me proponías (...)". Oír hablar de "contratos abusivos" a una persona tan parecida a un famoso líder de la nueva izquierda, es estremecedor. Más allá de sus parecidos, Víctor Bueno es un tipo encantador que está últimamente trabajando mucho con sus canciones. Así como Luis Fercán, un jovencísimo cantautor que promete belleza en su trabajo, pues la materia prima que nos enseña es brillante y hermosa. Si sigue preparándose con esa ilusión puede que nos de muchas alegrías. En este MAL8 (247) nos cantó una nueva canción en la que pasa del susurro al grito diciendo versos como estos: "Siempre fuimos cargados de flores, tan cargados de vida (...), y te veré tan cargada de flores, tan inmensa de vida con tu felicidad que brindaré mi copa ante el siguiente que no te haga llorar (...)". Espero verle por aquí habitualmente, es muy emocionante ver cómo crece un artista con ganas de ser grande.

Se acercaba el final de este MAL8 (247) en el que tanta ilusión nos arrancó el hecho de estrenar el flamante nuevo equipo de sonido de Libertad Ocho, cuando llegó el turno de nuestro querido Vidanauta que nos está presentando últimamente una serie de canciones muy especiales que creo que culminan con la que nos cantó en esta ocasión: "En la vidanave soy mi comandante (...), mañana cambiaré de dimensión, hoy soy un planeta redondo (...), bailo entre dimensiones buscando sin éxito un baño de luz (...), hoy soy el sueño de un niño volando a tu cabeza voladora (...)". En todas estas canciones que nos ha mostrado en este tiempo, suceden cosas imposibles, son un derroche de imaginación en todos los aspectos: letra, música, puesta en escena, etcétera. Supongo que en el futuro veremos esto convertido en un disco o un espectáculo. Quizá en próximas ediciones vuelva con los cantos intis de su mundo real, que a mí particularmente, me emocionan. Después actuó Billy Hob, que nos cantó una canción titulada Todo va a ir bien, en la que un niño anima a su madre, víctima de maltrato, diciéndole "que ya no habrá más dolores de cabeza ni golpes sobre la mesa a la hora de dormir". Y hacía tiempo que no nos visitaba Nadia Álvarez, que nos cantó de nuevo una de las canciones con las que nos sorprendió tanto en sus primeras veces en el MAL8, Gracias a ti: "tus manos siempre tan sucias de enterrar lo que no quieres traer, tus ojos siempre tan claros alumbrando lo que nadie ve". La penúltima actuación fue la de Adrian Luna, que nos cantó una canción aún sin título que "he terminado esta tarde", según confesó. qué ricas las canciones recién hechas, calentitas: "Tenía tantas cosas en mente, que no cabía nada más (...), seré la última piedra de los besos que esparcí por la carretera". 

Y la última actuación de la tarde fue la guinda perfecta a un día lleno de novedades: la canción Rosas en el mar  de Luis Eduardo Aute "cantada al estilo Queen" por Cheng Ming y coreada por toda la sala que ya estaba exhausta de emoción. Después de este MAL8 (247) tuvimos un evento muy especial, el primer recital de Libertad Ocho de nuestro querido poeta Andreas, al que acompañamos algunos de nosotros en el vibrante recorrido que que hicimos por su contundente mundo literario. Yo disfruté como un niño introduciéndome en ese mundo lleno de verdad y de intención literaria. entre algunas palabras rebuscadas y muchos versos de medida perfecta encontramos la realidad de una persona en la que hay "un niño abrazado al verso escrito". La verdad es que fue un gran día, una deliciosa velada, toda una maratón de emociones que no tenemos problema en repetir cada semana. Nos vemos el próximo martes con la expectación de saber de qué manera alcanzaremos el nirvana esta vez.


Andrés Sudón.

sábado, 9 de abril de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (246). 05 /04/16

El pasado martes 5 de Abril de 2016 diecinueve artistas participamos la edición nº 246 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). El cantautor Fernando Álvarez fue el primer participante de esta sesión marcada por la primavera recién nacida. Con un ritmo de estética american music, cantó una canción que yo nunca le había escuchado. En ella dice, como siempre suave pero contundentemente: "Sé que me voy a enredar en tu cremallera, sé que me puedo soltar (...), busco una lágrima sincera bajo la nocturnidad de la ciudad, tengo una luna nueva que violar para olvidar todo lo que me iba a pasar". Ay, la primavera, cuando inevitablemente se descongelan los anhelos de los poetas y se convierten en sangre o tinta. Sofía Gutiérrez vino a contarnos que ha regresado de Buenos Aires, donde ha estado un tiempo "para escribir, pensar, vivir...". No recitó dos poemas. Primero nos leyó Poseída en la salsa del infierno, título inspirado por un poema de Enrique Valle, en él Sofía nos habla desde BBAA: (...) los callejones se vuelven esqueléticos (...), sin tiempo para dormir (...), no son tan buenos estos aires". Después nos recitó de memoria Molécula de alambre, lo cual le permitió entrar en un leve trance que me atrapó y me impidió tomar notas. El siguiente poeta en voz alta fue el cantautor Juanlu Mora, que nos trajo una canción que tenía pendiente. Os cuento la historia de esta canción titulada El crupier: en una ocasión hicimos un taller experimental en el que había que llevar una letra de canción sin música metida en un sobre, introducirla en una caja y esperar a ser llamado a escena. Cada participante tenía luego que sacar al azar un sobre de la caja, poner la letra en el atril y cantarla improvisando su música. Un taller arriesgado que salió muy bien. Sólo hubo un problemilla. Juanlu llevó a este talle El crupier, pero le tocó por suerte al poeta José Miguel gonzález, que si bien es un poeta extraordinario, le improvisó una música efímera... De modo que la canción quedó pendiente de musicalizar. Finalmente el propio autor hizo de compositor y nos presentó el pasado martes en el MAL8 (246) esta canción: "Hagan juego, que la vida no es morir, mueran luego, que antes hay que disfrutar (...), imagínensé al crupier escapando del casino con una botella de vino del brazo de su exmujer (...)". 

Una vez este círculo quedó cerrado, salió a escena Camilo, más concentrado que nunca para cantarnos Soñemos, en la que con su particular técnica con la cejilla, que coloca en medio mástil, dejando cuerdas grabes al aire, hizo un elogio a quienes siguen soñando "verdades de barro y hambre" a pesar de las dificultades que encontramos: "(...) y aunque la tormenta nos hunda en las trincheras, desde allí seguiremos buscando la luz de las estrellas". Cómo ha cambiado el mensaje de los poetas en pocas semanas, hace poco estábamos elogiando a la melancolía, y ahora casi todos quisimos elogiar el optimismo (filosofía igual de gratuita que el pesimismo, pero mucho más agradable). Está claro que ha llegado la primavera al MAL8, están brotando nuevos frutos y nos arriesgamos a vivir novedosas aventuras, como va a hacer Andreas el próximo martes, que se presenta por primera ver en formato de larga duración. La semana que viene, después del MAL8 (247), podremos ver la puesta en escena de este poeta, que ha querido contar con algunos cantautores para que le acompañemos en el escenario de Libertad Ocho en un espectáculo que estamos deseando disfrutar. El pasado martes nos anunció esta gran noticia y nos leyó dos textos. El primero fue "un poema dedicado a un amiguete", en el que le recuerda: "(...) la vida son las notas fugaces de un acorde (...), tú sabes lo que digo, querido compañero". El segundo fue un micro relato titulado De camino al colegio. Qué ganas de ver lo que ha preparado Andreas para la noche del completo martes que viene. Y el próximo martes 19 de Abril de 2016, podremos ver también en el escenario de Libertad Ocho al siguiente participante de este MAL8 (246), el cantautor Alberto Beltrán, que nos cantó la canción con la que se está presentando en todas partes, ya que está recién llegado a la capital del reino. La canción se titula Ella, y ya todos conocemos su estribillo: "Y voy a la deriva en estos días, cuando más la necesito". En las cortas y contundentemente cantadas estrofas dice: "ella es la sencillez de sus cabellos, sus penetrante ojos negros...". Sin duda un ser hermoso que nos dará muchas alegrías.

En este punto conocimos las dos nuevas propuestas que se presentaron como nuevos participantes en el MAL8 (246). En primer lugar conocimos a Alberto, El duende del parque, que se presentó en este espacio cantando su canción Me vuelvo a quedar, una canción dedicada "a mi paraíso, un homenaje a Triana". Con evidentes aires flamencos tuvimos aquí por primera vez a este cantautor del que esperamos saber más en el futuro. Los segundos nuevos participantes tienen un nombre que en principio me resultó raro, Espejo Usorio. Ahora ese nombre ya es muy familiar para mí, porque en pocos días hemos conectado con ellos fuertemente. Recién llegados a Madrid, aparecieron en Libertad Ocho para mostrarnos su interesantísima propuesta: un rapsoda, un pianista y un guitarrista que mezclan música de Piazzolla y Paco de Lucía con poemas de Lorca y Borges. Impresionante la mezcla de Libertango con Ajedrez. Tras su imponente actuación nos quedamos con ganas de más, pero el azar hizo bien su trabajo y propició que les tocara en el sorteo final un regalo muy especial: esa noche no había concierto tras el MAL8, y Libertad Ocho nos dejó sortear la posibilidad de hacer un concierto al artista que le tocara en suerte. Esa noche pudimos escuchar gran parte del repertorio de este ambicioso proyecto, Espejo Usorio. La suerte también quiso que estuviera en la sala Rafael Alba, intrépido periodista que no dudó en publicar al día siguiente este artículo en el que cuenta en detalle la historia que acabo de esbozar. Un gusto haberles conocido, ahora hemos creado con ellos unos lazos que estrechan el Atlántico.

Después de conocer a los nuevos participantes, llegó el turno de Javier Cuenca, que nos recordó que "no ha empezado muy bien la semana para el mundo de la cultura", por los varios obituarios que se han dado en estos días. Nos cantó Llueve en París, una historia que comienza así: "Hola, ¿qué tal?, ¿no serás escritora por casualidad?, yo estoy buscando musas para una canción"; y termina de esta manera: "Al despertar, aunque seguía lloviendo en mi corazón, encontré algunos versos para una canción, pero no la escribí". Envolvente el mundo literario y musical de este gran cantautor que es Javier Cuenca. El siguiente participante fui yo mismo, Andrés Sudón. Canté Si entras en mis ojos, canción que abre mi disco "Consciencia". La presenté contando al público que el próximo 5 de Mayo voy a hacer en La Fídula un concierto de despedida de ese álbum con el propósito de recaudar fondos para mi nuevo disco secreto. Ese día es mi cumpleaños y habrá caramelos y merendola en general, además cantarán conmigo queridos artistas en cada canción. A todo el que venga le enviaremos por correo electrónico ese nuevo disco secreto. Como esto es una especie de crowfunding, hemos habilitado una "fila cero" para aquellos que quieran colaborar con el nuevo disco secreto aunque no puedan asistir. "Sí, tengo sangre para compartir, el día de mi suerte, no la quiero toda para mí, ¡ven!, en mi tela de araña podremos cohabitar, si entras en mis ojos verás con claridad tu oscuridad", dice la canción que canté en este MAL8 (246), así que con ella os invito a comprar la anticipada, para hacer posible ese nuevo disco del que tengo tantas ganas de hablar. Espero que me disculpéis todo este spam que acabo de soltar. Después de mí salió a escena Atenea Carbajosa, que, según me contó, no tenía previsto participar en esta edición. Sin embargo, la llamé a escena para recitar un grupo de tres poema titulado Dilema del errante. el primer poema que nos leyó (mucho más despacio y algo más sentido que en anteriores ediciones) se titula Sendas, y en él encontramos: " (...) Tiempo Distancia Ausencia / Espera Deseo Letargo / Soledad Tristeza Desespero (...)". El segundo es Sin retorno: (...) te perdiste / para encontrar que no querías / el camino de regreso". Y el tercero se titula Y temores: "(...) Si no funcionaba su firmeza / de montaña / si no alcanzaba su voluntad / paciente de agua retornada (...)". Me ha comentado que tiene un blog con los poemas completo, a ver si lo pone en comentarios.

Miguel de Paul, además de traernos un nuevo atril tras realizar una colecta la semana pasada, se animó a hacer una versión del recientemente desaparecido Manolo Tena, pero la inmediatez de la iniciativa le hizo quedarse un poco en blanco y al final no pudo ser. De todas formas, nuestro absoluto homenaje a este cantautor al que tanto hemos escuchado en una época muy buena para la música en nuestro país. Valentín Nueda nos recitó en esta primaveral tarde el viril poema Soleá del amor desprendío, el cual dedicó a Atenea, aprendiz de rapsoda. El joven Pablo Tri fue el siguiente en escena. Yo estaba un poco preocupado por haberle hablado con dureza en la crónica pasada, pero Tri es un valiente, un humilde, una gran persona que decidió cantarnos algo muy inti, "una canción hecha desde la cama", en la que habitan, entre otras cosas, una gatita que recientemente cayó desde el quinto y está convaleciente gozando con el poeta de la desidia: "Los gatos no saben volar (...), no tengo nada que contar, busco la voz y no hay manera (...), toda la ropa por el suelo, tanta basura por tirar, me acerco a ti y te huelo (...)". Después pudimos escuchar un hit inti, Incompleto de Juan Fernández Fernández, canción que está publicada en dos discos diferentes, los únicos de su discografía. En ella hace una especia de revisión del así estoy yo sin ti de Sabina (por cierto, Juan tiene una versión inversa de esta canción de Sabina que os gustaría mucho: "Me parezco al infierno sin su diablo, a un húmedo borrón en el cristal, al lápiz que no aprenderá a escribir, al rastro que no llega a ningún lado (...), así estoy yo sin ti". Después vino Marta Plumilla a cantarnos también uno de sus grandes éxitos, Qué me pasa, canción que coreamos muchos de los fans de esta cantautora que estábamos presenciando en MAL8 (246): "Le pregunté al Oráculo de Delfos qué me pasa, qué me pasa, y dijo: no te puedo responder, no te puedo responder". Gran canción que seguro escucharemos el día 18 de este mes en su concierto en Libertad Ocho. Y estamos de enhorabuena, porque no queda nada para que vea la luz el nuevo álbum de Las dos en punto, que vinieron a esta sesión a cantarnos California, compuesta por Rafel Alba, quién acompañó a la voz de Mila con la guitarra en esta historia de un trovador: "Tirado en la cuneta quedó el trovador (...), las horas pasan muertas aquí en Libertad (...), sueña con la dorada California y tiene ganas de volver, las ilusiones que ayer creyó muertas hoy han vuelto a florecer". Sí, hemos entrado en la primavera y también florecen los artistas.


Quien está bien florido en Gabriel Vidanauta, que cada semana nos trae una canción nueva, siempre contando una historia inverosímil pero sobre cogedora. En la que nos cantó/contó este martes, titulada Kintsugi, narra como una persona cae desde el infinito sobre la Torre Eiffel: "Menudo golpe me metí". Al protagonista de esta canción le pasan cosas terribles de todo tipo, hasta le viola un caballo, sin embargo para él lo peor fue lo siguiente: "Caí tan lejos de ti". Siempre nos hace pasar un buen rato con su virtuosismo imaginativo. La tarde terminó con la materialización de una cosa que imaginábamos en la crónica pasada, cuando comenté que la poesía podría ser complementada por otras artes, como la danza, por ejemplo. Sergio Sanz vino acompañado por la bailarina Deisy Mesías, que le acompañó con movimiento de danza contemporánea la canción La princesa y el león. Gran final para esta edición. espero que esta narración sea completada por los participantes y el público asistente, más abajo podréis leer sus comentarios, donde suelen poner la letra de la canción que cantaron, un vídeo, o un comentario sobre alguna actuación. Recordad que siempre en nuestro Twitter @microabiertol8, publicamos fotos de los participantes durante las actuaciones. Gracias a todos, nos vemos la semana que viene.

Andrés Sudón