martes, 17 de mayo de 2016

Crónica de Micro Abierto Libertad 8 (251). 10/05/16

El pasado martes 10 de Mayo de 2016 actuaron veintiún artistas en la edición nº 251 de MAL8 (Micro Abierto Libertad Ocho). Comenzamos con La alegría de Juan Fernández Fernández, canción en la que clama: "necesito librarme de una tuerca que siento que me aprieta el corazón, ¿me ayudas, por favor? ¡Quédate cerca!". Gran comienzo de esta exquisita tarde en la que Libertad Ocho lucía renovada. Últimamente la sala se ha transformado gracias a las novedades que han devuelto al Templo de la Canción de autor su esplendor: el nuevo esquipo de sonido y las nuevas camareras maravillosas a las que quiero dedicar unas palabras. Bibi y Lola me transportan a principio del siglo XXI, cuando conocí Libertad Ocho. Ellas me recuerdan a otros camareros y camareras que hacían de esta santa sala un lugar donde querer estar todo el día. Lo que marca el espíritu de un lugar son las personas, y quiero agradecer a Julián que haya decidido incorporar al equipo a estas magas, hadas, duendes que hacen que la sala brille de nuevo con luz propia. Todo apunta a que las celebraciones de los cuarenta años de Libertad Ocho van a ser espectaculares. Fue, entonces, perfecto comenzar con La alegría de Juan Fernández Fernández, porque eso es lo que se respira aquí. La siguiente actuación de este MAL8 (251) fue la de la poeta Beatriz, que presentó su poema Abismo y escarcha contándonos un sueño que había tenido la pasada madrugada en el que ella se "divorciaba de una mujer en otra dimensión...". Un sueño extraño y multidimensional que a pesar de la complicación contó bastante ordenadamente. Tras el despliegue onírico de Beatriz, que puede que deje su poema en comentarios, escuchamos a Osvaldo Lindner regalándonos otra de eses hermosas canciones del folklore de su Argentina natal: Las golondrinas. Se mascaba en el aire que iba a ser una tarde alegre y luminosa.

De hecho María Barnuevo eligió una canción muy apropiada para el ambiente que se estaba creando, A punto de caramelo. Según nos contó, la compuso para un taller realizado en 2005 en el que les impusieron dos normas: que la canción llevase ese título y que solamente usaran dos acordes, "y esto es lo que hice": "Es mejor ser sirena o sireno, si está claro que va a haber dolor, sobre todo si va a ser dolor ajeno, dale puntos a tu corazón...". Ya lo he comentado más veces, es curioso cómo de alguna manera todos coincidimos con el estado de ánimo. Camilo Crespo se decidió por cantar una canción muy especial, basada en un poema de Juanlu Mora, que estaba presente en la sala. Primero leyó el poema, titulado El lado derecho, y después cantó su canción, en la que usa estructuras gramaticales similares a las del poema, alargándolo para convertirlo en canción: "Si sientes que tu mano sólo busca herir (...) y que tus palabras salen siempre sucias (...) y que te gusta más herir que curar (...), si te gusta más mandar que reír (...), si tu corazón late en el lado derecho, quiebra el cristal (...), sal a la vía a través de la gente (...) y huye hacia tus ojos, no te demores más". Bueno, yo en estas sesiones soy pescador de versos, y a veces los cazo a medias... Intento captar lo importante. Lo mejor es que, si te llama la atención algo de lo que aquí esbozo, busques por tu cuenta cosas de estos artistas tan generosos que nos acompañan cada semana para regalar su arte. Últimamente viene mucho por aquí Isabel San José a leernos su poemas rimaditos y blancos, quizá atraída por el imparable impulso de vivir el hecho artístico de la comunicación mediante la belleza. En este MAL8 (251) nos leyó Lluvia: "(...) Lluvia que mojas sin piedad a la presumida primavera (...), lávame este amor, llévalo con los peces...".

El siguiente en escena fue el canario Óscar Pascual con una versión de la que no dijo autor, solamente que iba a hacer una versión. Pero como aquí nos conocemos todos, supe que se trataba de una canción de Luis Fercán que cantó como si saliera de su propia alma. Es bonito que una canción te posea y te apetezca cantarla a todas horas y en toda ocasión, y sería cortés decir el nombre de su compositor. Grabé su actuación en mi móvil para enseñársela a Fercán, al que le hizo mucha ilusión ver lo bien que la cantó. Kamala también hizo una versión. Aunque fue de un tema propio. A ella siempre la acompaña un prestigioso guitarrista cuando canta La isla, pero se ha liado la manta a la cabeza y se la ha preparado con la guitarra para poder cantarla cuando quiera, y poder decir cuando le plazca, a los cuatro vientos: "a la isla de los corazones rotos, allí van a morir los amantes frustrados por el dolor y los pobres de espíritu que no conocen el amor (...), pero si tú te enamoras en la isla, eres correspondido, una estrella fugaz cruza el cielo y te guía hasta un barco velero que aparece en el mar". no sé por qué me pareció que esa isla tiene alguna similitud con en MAL8.

En este punto del MAL8 (251) conocimos a los cinco nuevos participantes que quisieron venir a compartir y a sumarse a esta fiesta infinita y semanal. Impresionante la primera que subió a escena, Miriam Elhajil Rodríguez, norteamericana de raíces marroquíes e hispanas. Una melodía preciosa, una voz absolutamente atractiva y armonías sorprendentes a lo Jeff Buckley que nos mostró en una canción probablemente titulada Just for a moment. Me dijo que tenía mucha prisa, y cuando ella ya estaba en Gran Vía todavía sonaban los aplausos en Libertad Ocho. Luego conocimos a Belén Jiménez, quien hizo algo muy hermoso: elegir el MAL8 para cantar por primera vez en público: "esta es la primera vez que voy a tocar delante de gente, me gustaría que lo tuvierais en cuenta...". En su canción imagina: "cómo serán sus abrazos, cómo será cuando ría enamorada (...), tan frágil como una niña declarando ser humana". La siguiente fue la cantautora Dácil Santana con su canción Silla vacía, en la que lamenta: "me cuesta aceptar que te he perdido (...), ya no sé vivir sola conmigo". El siguiente en escena también fue muy especial, un cantautor norteamericano sexagenario que sin mediar palabra nos cantó una canción que terminó con cantos de Laponia muy aplaudidos. Por último conocimos al Rubio, quien canta por primera vez en Madrid. Estoy pensando que gracias a los micro abiertos que hay en la capital, los artistas de todas partes del país se animan a hacer una visita y a mostrar su trabajo, quizá por eso son casi dos mil los artistas que han participado en MAL8 en los cinco años que llevamos funcionando. Rubio nos cantó Lo siento, en la que se excusa: "ya lo sé, tú me ofrecías una vida de loser que por desgracia no pude corresponder, lo siento, pregúntale a mis sentimientos, ellos tienen la culpa de esto...". Un placer conocer a estas cinco personas enganchadas como el resto de nosotros al mundo de las canciones.

Y hablando de micros abiertos, Joel Reyes anunció en este MAL8 (251) que ha puesto en marcha uno nuevo en el montacargas todos los jueves de siete a nueve de la tarde, lo cual le agradecemos. Además y sobre todo, nos cantó su canción Los desperfectos, en la que narra: "Escucho cantos de sirena y creo que podré escapar sin pagar la cuenta, me arranco de cuajo el corazón y, sin saberlo, le vendía mi alma a un impostor que se ha marchado sin pagar los desperfectos". Les deseamos a él y a ese nuevo micro abierto toda la suerte del mundo. Mucha alegría en esta tarde del pasado martes 10 de Mayo de 2016. El siguiente en escena, Javier Cuenca, trajo también una pieza muy especial, una canción cuya letra es un poema también de Juanlu Mora, la segunda de la tarde y "la tercera vez que musicalizo un poema", según nos contó. Bellamente, con atino musical, Javier Cuenca cantó las siempre inmensas palabras de Juanlu Mora: "Hay que huir de los verbos que se cierran por dentro, como (...) callar o rendirse (...), y morir en las manos de quien hace bien (...), hay que volver a casa y agradecer la infancia". Cuando se juntan dos grandes pasan cosas enormes. Con la maestría que caracteriza al siguiente participante, Valentín Nueda, El Vampiro de Madrid, nos leyó para comenzar un poema de Amelí, presente en la sala, y recitó de memoria, con entrega y pulcra técnica un poema de Rafael de León.

A continuación salió el bueno de Gabriel Vidanauta a hacernos reír y pensar con esa canción suya dedicada a la mujer franquista: "La señora franquista está hasta el moño, le salió un nieto rojo y ya no juega con él (...), le fusila y le entierra...". Entre risas, esta canción dice algo muy crudo que esperemos deje de pasar y no pase jamás, pues para mi entender las ideologías no son otra cosa que ideas discapacitadas. Ya hablaremos de esto más a fondo. Seguro que está de acuerdo conmigo el siguiente participante, el doblemente musicalizado y aludido en esta tarde, Juanlu Mora, poeta y cantautor que se mostró en su primera faceta en este MAL8 (251). Nos leyó tres maravillosos poemas: Ríos, Luciérnagas y Tulipanes. La siguiente artista en escena fue Joy Lang, quien me comentó en privado, después de presentarse por primera vez la semana pasada, que teme decepcionar porque sus canciones no siguen una línea concreta. Yo le aseguré que eso me parece natural y muy bueno, y que precisamente aquí nos encanta la variedad y nos aburriría que todo fuera idéntico. Nos cantó una canción en inglés. Creo que lo hace muy bien, y estoy deseando ver toda esa variedad.

Y toda esta alegría que desplegaron los malochos en esta luminosa tarde, tuvo uno de sus clímax con la actuación de Andreas, al que veo en un momento maravilloso. Con sus poemas Suave y Zapatillas y piolet logró en el público una escucha activa sin precedentes en sus actuaciones. De principio a fin nos comimos vorazmente cada verso de sus poemas, terminando con la ovación más larga y ancha de la tarde. Después Alessandro hizo otra de esas canciones italianas que le definen y en las que se encuentra como pez en el agua. Creo que pronto llevará esa fuerza a sus canciones y nosotros lo gozaremos. Ya muy cerca del final, con la prisa que siempre tenemos en los últimos minutos de las dos horas que nos regala cada martes en Libertad Ocho, escuchamos a la aludida y recitada poeta Amelí recitando su poema amante muerto. El MAL8 (251) terminó con la actuación de quien después diera un concierto en ese mismo escenario, nada más y nada menos que Marta Plumilla, que salió a escena acompañada por el exquisito guitarrista Juan Fernández Fernández para cantarnos Bracarnadá, una emotiva canción en la que recuerda cuando "íbamos en bicicletas, tú con tu pelo de león, yo chocaba con las puertas por mirarte de refilón", haciendo una pequeño homenaje a esos miedos románticos de la infancia que nunaca nos abandonan. Si quieres saber más sobre el concierto que dio Plumilla, ha puesto Miguel de Paul en su muro una hermosa crónica. Así terminamos esta sesión que estoy contando una semana después, a unas horas de volver a reunirnos en Libertad Ocho para seguir disfrutando de nosotros mismo y de los demás. si quieres ver fotos de los participantes, las encontrarás en nuestro twitter, @microabiertol8. Gracias por leer, comentar y compartir.


Andrés Sudón.

1 comentario:

  1. Gracias, Andrés. Quiero dejar aquí constancia de que suscribo totalmente tus palabras. Fué estupendo y ver a Juanlu Mora sobrepasado por el regalo que le hicimos, él tan sensato y comedido, no tuvo precio.

    Yo aporté mi propia interpretación del verso de Juanlu "Lado Derecho", que añado a continuación. Por cierto, que esta canción forma parte de mi última colección "Tardes de paseo" que enlazo por si le apetece a alguien escuchar o leer. Un abrazo.
    http://kamilosptardes.blogspot.com.es/

    LADO DERECHO (Juanlu Mora):
    Si su corazón late
    en el lado derecho,
    quiebre el cristal y salga
    del espejo a la vida
    a través de la grieta.
    Huya hacia sus ojos.
    No se demore más.

    LADO DERECHO (Camilo Crespo):
    Si sientes que tu cartera manda en ti
    Si sientes que tu mano solo busca herir

    Si sientes que tu boca solo insulta
    Y que tus palabra salen siempre sucias

    Si ves que prefieres interés a amistad
    Y que te gusta mas herir que curar
    Si te apetece mas mandar que reír
    Y tus medios se justifican por tu fin

    Si tu corazón late en el lado derecho
    Quiebra el cristal y de un salto sal del espejo
    Sal a la vida a través de la grieta
    Busca la sonrisa, rompe con la mueca
    Y huye hacia tus ojos, no te demores mas
    Que el lado perdido, que el tiempo perdido
    Aun tienen vuelta atrás.

    Si prefieres la sal de las lágrimas
    A la del mar que llega y se retira
    Con su latido de espuma blanca
    Si prefieres el enemigo a la amada

    Si te encierras intentando no morir
    En vez de salir a la calle a vivir
    Si prefieres volar por la carretera
    En vez de descubrir a donde va la senda

    Si tu corazón late en el lado derecho
    Quiebra el cristal y de un salto sal del espejo
    Sal a la vida a través de la grieta
    Busca la sonrisa rompe con la mueca
    Y huye hacia tus ojos, no te demores mas
    Que el lado perdido, que el tiempo perdido
    Aun tienen vuelta atrás.


    (J.L.Mora, L.C.Crespo, 2014.12)

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